12.9.16

Al descubierto




Nota: El colega y amigo Manuel Almeida compartió su espacio en la sección de Buscapié de El Nuevo Día para abordar ciertos aspectos desatendidos por la prensa en torno a la Jornada Se Acabaron las Promesas. La columna suponía aparecer en la edición de hoy, pero nada que ver.  Por aquí la colu. Gracias Manuel, por tu solidaridad y valentía. 


A veces se cede la palabra. A continuación dejo al colega Guillermo Rebollo Gil:
Los hechos, según reportados en los medios, son que el jueves 1 de septiembre en la noche tres individuos llegaron al Campamento contra la Junta de la Avenida Chardón, se identificaron como emplazadores y le arrebataron el teléfono a una manifestante que documentaba el encuentro en video.
Entre los hechos no reseñados por la prensa al informar acerca de este incidente, figuran las demandas de injunction presentadas el día antes por la Cámara de Comercio de Puerto Rico y GFR Media en contra de las y los manifestantes.
Desde entonces, se ha hablado mucho acerca de la libertad de prensa e información. Así como del libre comercio. Se hablado un poco más quizás acerca de cómo los encapuchados en las protestas son como ladrones en la noche, dispuestos a arrebatarnos nuestras más preciadas libertades.
A propósito de la libertad, he buscado sin éxito alguna nota de prensa en torno a un pequeño café en Hato Rey que cerró sus puertas el miércoles 31 de agosto en solidaridad con la manifestación frente al Condado Plaza. La gerencia colgó una cartulina informándole a la clientela del cierre y su razón.
Al día siguiente el café estaba abarrotado de gente. Al pasar entre mesas, mis oídos eran salpicados con datos, teorías, información varia acerca de PROMESA. Diría que parecía un mitin de encapuchados si no fuera porque es muy difícil tomar café sin ser descubierto.
Paradójicamente, un encapuchado siempre revela más de lo que podría esconder. Me explico: cada vez que repudiamos o despachamos alguna protesta contra la Junta debido a que sus participantes llevaban capuchas y que por eso diszue no supieron llevar bien su mensaje, así  afirmando nuestro más sincero deseo de que la oposición tome otras formas (más simpáticas), lo que ponemos en evidencia es nuestra renuencia a actuar, de la forma que sea. Vaya libertad. ¿A qué precio?

El costo estimado del celular es $700.00.

No hay comentarios:

Publicar un comentario