22.7.16

la parte triste de los chistes



Soy un insinuador acalorado
con mi pdf de Instrumentario trizado
para abanico de mano. Disculpen,
no sé qué exactamente quiero decir
con eso. En materia de herramientas
jamás podría declarar que fui hijo de herrero
a menos que por error me dejara llevar
por un sentimiento como por un ferrocarril.
¡Qué rápido corren los carros! ¿No?
Mejor dejarlo aquí. Mi sueño es llegar
con mi padre a alguna parte, explorar,
descubrir que todo fue una gran equivocación.

.

Soy un indagador dulce y minoritario,
mayor de edad, residente de una relación
en tiempo y despacio, con muy mal sentido
de discreción e incapaz de controlar
mis detenciones: siento que algo
se me escapa. Mis intereses son
cobrar, obrar, rawr. Alza la mano
si alguna vez te convencieron
de algo imposible por purita maldad.
¿Qué tal si te digo que la maldad no existe?

.


Soy un indefensor volátil y fiel,
dispuesto a decir “me muero” por
un chiste ideal. La parte triste de los chistes
es cuando escuchas las risas de otros,
miras a tu alrededor y confirmas estar
rodeado de gente—uno se siente
rodeado de agua en la noche. “Crac,
hace el corazón” de los más débiles, 
pero el mío ya sonó.

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