30.6.16

La chispa y la seriedad



A la pregunta de cuánta gente esperan, un muchacho contesta “los 3.5 millones de habitantes del país.” A la pregunta de cuánto más tiempo anticipan estarán ocupando la entrada a la corte federal, otro responde “el que sea necesario.” Lo dice con la seriedad del analista político y abogado que aconseja a sus radioescuchas a acostumbrarse a la idea de la Junta puesto que ya es una realidad. Mientras, en otro asunto relacionado, Tito Kayak disque amenazó de muerte a un legislador.

A mí estas cosas me animan. Lo digo con la seriedad del grafiti en uno de los postes de luz de la Avenida Chardón—“$4.25 el bicho mío.” ¿Con cuánta seriedad Tito ha defendido el derecho del pueblo a sus playas durante los últimos veintitantos años? Apuesto a que es la seriedad de Tito lo más que atemorizó al legislador. Según la prensa, le presentó una querella.

Anoche unxs jóvenes se presentaron en las afueras de tribunal federal y bloquearon los portones. Anunciaron el comienzo de un campamento de desobediencia civil contra la Junta. Claro, que por ahí no entran carros. Y no hay sombra. Aunque sí hay cámaras de seguridad y policías federales y estatales. Y bueno, hay un corrillo un poco más grande que los apoya y les lleva agua y eso. Y hay varios grafitis en los paneles de madera de la construcción a lo largo de la acera. En particular, hay uno en un poste de luz que dice “$4.25 el bicho mío.” Esa es la seriedad del asunto, plasmada sobre una superficie gris, precaria y rabiosamente.

¿Es esta la chispa? ¿Por aquí es que comenzaremos una jornada heavy de oposición sostenida a la Junta y de “construcción de utopía,” al decir del compañero Roberto? “El bicho mío” también es un decir. Y lo cierto es que una chispa puede ser casi cualquier cosa menos acostumbrarse. ¿Cuánta chispa ha sido Tito, por ejemplo? ¿Las y los estudiantes? Según uno de ellxs, nos están esperando a la entrada de la corte federal. Es fácil encontrarlos. Basta con seguir la pista de grafitis en paredes y postes y maderas, cual si fuera una ruta de rabia y precariedad tras la chispa prometida.

29.6.16

Por ahí viene la cosa (de Ariadna Michelle en Ahora la Turba)

Un día después de la asamblea comencé un correo diciendo “espero que entiendas que no es contigo” y antes de arrepentirme lo envíe. Mentí. Quise decir “te admiro” y es cierto. Lo que pasa es que sí tiene que ver contigo. Y conmigo. Y con las demás. Si no, no será. Lo personal es político y lo político es personal. Lo demás es unidad y consenso.
A propósito de cómo [creo] que son las cosas, la asamblea fue una distracción. No digo  “destino manifiesto” o “vocación ineludible de quien va”. Tampoco “fuimos como borregos” y mucho menos “nos llamaron”. Molestábamos. Digo que nos esperaban o eso dijeron. La asamblea ocurre en años luz de precariedad, recortes, frustración, exilio: en días en que el colonialismo rompe y se rompe. El nombre no hace la cosa , pero a esa cosa se convocó capitalizando sobre otras luchas -huelga 2010 redux- reclamando el poder simbólico y político del llamado. La participación no es proceso: es espacio para debate desde quienes trabajan o quieren trabajar. Participar es reconocer a otras, sus diversidades. El poder gestor de la rabia – las rabias- es lucha también.
Leer colu completa aquí: https://ahoralaturba.wordpress.com/2016/06/29/por-ahi-viene-la-cosa/

22.6.16

Amigos en todas partes: en defensa de los agitadores


Sobre la crisis fiscal y la migración en masa
Mientras más estructuras abandonadas, menos el riesgo de quedarnos afuera en la llovizna.

su obstáculo más pequeño (en Ahora la turba)

"Escuché decir que la voluntad política de un pueblo no se puede medir a partir de su voluntad de luto. Por otro lado, escuché a un hombre describir cómo a partir de lo ocurrido en Pulse cambió el “look” de su Facebook y su manera de pensar en lo que concierne qué rayos hacer en relación al discrimen y la violencia anti-gay y cómo ahora entiende que le toca unirse a algún grupo, “agitarse”."

Leer acá: https://ahoralaturba.wordpress.com/2016/06/22/su-obstaculo-mas-pequeno/

20.6.16

A new heroic figure: Female protestors and precarity in Puerto Rico (Journal of Feminist Scholarship)

Abstract: This paper offers a critical look on an isolated, failed incident of protest carried out by a young Puerto Rican woman and her two children. In doing so, it explores the possibilities of radical political thought and action on the island. Furthermore, by situating this event within the larger context of danger—physical, social and discursive—that women in Puerto Rico are subjected to, it seeks to question the manner in which female protestors’ vulnerability and agency challenge those on the left to formulate gender-progressive strategies for emancipation. Lastly, it is argued here that this protestor features as new type of radical political subject on the island that could very well serve as a figurehead for large-scale social movements arising from a shared sense of precocity.

Read full article at: http://www.jfsonline.org/issue10/articles/rebollogil/

18.6.16

I would rather starve than eat your bread*

Eduardo Lalo es el novelista estrella del ELA. En palabras de Pearl Jam, “[e]verything has changed/ absolutely nothing’s changed.” Es decir, pueden matar a 49 personas en una disco en Orlando y Lalo opta por escribir desto. Ya lo había hecho aquí y acá. Y en otras columnas y discursos y entrevistas y novelas y ensayos. Lo que está muy bien, supongo. Porque quizás es necesario insistir en que el ELA es condición inescapable del ser y quehacer puertorriqueño. Y, pues, a quienes no estemos de acuerdo nos tocará escribir para disentir. Y así.

Pero hay algo perverso en su insistencia, ¿no? Sobre todo a la luz de lo acontecido en Orlando. Uno pensaría que, repentina y salvajemente se impuso la ocasión para optar por insistir en otras cosas, o sobre las mismas cosas pero bajo otra luz. Intento buscar ahora y no encuentro la entrevista donde Bolaño descarta toda noción de imperativos éticos al momento de escribir, pero si en ocasión de uno toparse con un tipo dándole una paliza a un perro, uno opta por seguir de largo, pues uno es tremendo hijodeputa. A lo que voy es que hay cosas que se imponen, aun dentro de nuestro contexto (o condición) de colonizadxs sin remedio y nos toca responder a ellas, tengamos las palabras para nombrarlas debidamente o no. Al decir de Sampson Starkweather: “Watch me/stand for/something/ with nothing/to say.”

Yo apuesto a todo lo que pueda salir desto; de la disposición a tomar partido por algo o por alguien sin saber muy bien cómo apalabrarlo. Me basta con que mi desto no sea el mismo de mis gobernantes o de sus novelistas estrellas. Mi desto es otra cosa, aunque no la sé explicar muy bien. Tiene que ver con eso que dice Bolaño en esa entrevista que no encuentro. A saber si es en una entrevista. O si lo dice en una de sus novelas, o ensayos, o poemas. A saber si me lo inventé, malamente. A saber si Lalo se expresó sobre Orlando en algún otro medio y esto que escribo no procede. Al fin y al cabo, todo el mundo es libre para escribir sobre lo que quiere. Siempre y cuando no hayan matado a 49 personas en una disco en Orlando. ¿Cuándo no han matado a 49 personas en alguna parte? No hay cómo escapar desto.

*Pearl Jam, "Corduroy"

16.6.16

Ahora la turba: Nuevo blog!




Ahora la turba es un blog a ocho manos. También es un sálvesequiénpueda; espacio para pensar, articular, jugar y bregar desde la disidencia en el Puerto Rico que nos tocó.Porque los consensos aburren o son la orden del día (de todos nuestros días) o son impuestos, no sirven para nada o solo sirven para acallar voces menos simpáticas, Ahora la turba habla. Porque a veces no escribimos para comunicarnos ni para entendernos mejor, sino porque sí o porque ya basta, porque (no) quiere morir, para dar primero o para dar última y mejor  o porque ahorasíquesejodiólacosa. Nos emociona lo que está a punto de romperse, sin saber si queremos que se rompa por completo o que parezca siempre como si se fuera a romper. Pero no.
No se rompe na’.


Visitar: https://ahoralaturba.wordpress.com

14.6.16

As it regards the ones we've lost

This is how they become citizens.[1] They turn 22 and move to Florida. Once they get a degree. Once they realize there really isn’t much to do with a degree around here that they couldn’t already do without one. Once they finally tire of preachers preaching damnation; of politicians relying on preachers’ counsel for policy making; of random, everyday acts of discrimination which occur with relentless impunity.

Randomness here means it’s systemic.

It’s no wonder then that we have yet to mourn them in the same dignified and moving manner that the international community has responded to their deaths. Puerto Rico is not really a part of the international community. It has no power—independent of the US Congress—to enact its own laws. At present, its people will be subjected to the whims of a seven-member fiscal oversight board, to be appointed by the U.S. President, with powers no elected Island official has ever had in the Island’s political history.

Power here means empire.

This is why they’ve been leaving in record numbers. They turn 22 and move to Florida, where they’re killed in record numbers, on account of the same wicked randomness they sought to get away from. Because at 22 in Puerto Rico they stand to make $4.25 an hour. Because at 22 in Puerto Rico the government really has no real interest in protecting them from domestic, everyday threats and no real power to protect them from imperial violence. Because at 22 in Puerto Rico they couldn’t really claim to be citizens, at least not in the same way their fellow citizens in Florida can claim it from birth. Now a National Tragedy has claimed them in a manner in which neither Federal law nor American culture has ever called on us to belong.

Tragedy here means empire as well.
As does belonging.

This is why we mourn them even when we are not really part of anything, domestic or international. We mourn them because our government failed to protect them. We mourn them because being 22 years old and gay on the Island is a dangerous enterprise if one rises every day to face the world with dignity.

In the colony, the “world” is often thought of as the U.S. After all, that is where you go if you want to be a citizen for real. But, in reality, the world in the colony is so tiny and beautiful and heartbreaking, it fits in a dance club.




[1] Rankine, Claudia

9.6.16

No vulchurs

Un saludito a los amigos y amigas del Congreso, en particular a la Rep. Nydia Velázquez y al Rep. José Serrano, quienes--a saber cómo--combinaron en sus discursitos palabras de amor y solidaridad para con el país, con un compromiso disque inevitable con el supuesto menor de dos males, y por ende decidieron "rise in support" de PROMESA, aunque les causara stress o dolor o saberdiosquécosa. Sépase que desde ese "paraíso" "where you were born and raised" se gesta una ANTI-PROMESA, un pequeño y combativo junte contra esa junta. Sépase que ese contra va contra ustedes también por sumar su nombre, por dar su apoyo, por participar de una burda celebración del coloniaje; por usar su historia personal para intentar darle "local flavor" a tan atroz proyecto de ley. 

7.6.16

El efecto Amberes



Pero creía en la literatura: es decir no creía ni en el arribismo ni en el oportunismo ni en los murmullos cortesanos. Sí en los gestos inútiles, sí en el destino. Aún no tenía hijos. Aún leía más poesía que prosa.

-Roberto Bolaño

El título es un tumbe. Lo siento, pero mi plan B era un tumbe también: “Los niños bien de la crisis”, a propósito de este breve artículo donde un chamaco que se llama como los dueños del periódico para el cual escribe escribe sobre lo que él llama Bernie brokis. Perdón, ese es este, de la autoría de otro chamaco, que se llama como los “dueños” de uno de los principales partidos políticos del país. Para entendernos: el primer chamaco escribe sobre el badtrip de haberse criado en tiempos de crisis y haber estudiado afuera y regresar y no saber si volverse a ir, mientras que el segundo critica a los seguidores locales de Bernie Sanders. Los llama brokis porque interesa apelar a hombres de la edad de su padre, supongo. En fin, que a los blanquitos nos gusta sonar mayores de lo que somos. Y nos gusta, además, hacer generalizaciones a partir de nuestra mega-singular experiencia y hablar de ‘la gente’ como si se tratara de una abstracción. A eso, en algunos círculos, le llaman gobernar. En otros, teorizar. Y en las dos o tres restantes claques de turbas en el país, se llama comer mierda. But i digress.

El Efecto Sanders, en parte, es sobre el optimismo con que Carlos Pabón miró a las y los estudiantes universitarios que hicieron fila durante horas para ver a Bernie Sanders hablar en el teatro de la UPR en mayo pasado. Para Pabón, ahí se pudo percibir los primeros destellos de un “movimiento democrático radical”. A mí me emocionó mucho también porque es lindo ver a gente tan comprometida con los gestos inútiles. Uno se ilusiona con la posibilidad de que un gesto inútil sirva de puerta para otro y otro y otro, cada uno más inútil y más esperanzador que el anterior. Y así, hasta que Bernie sea presidente Bernabe sea gobernador ni gobernador ni presidente sean los referentes de nuestra ansiada democracia radical.

Que los referentes, por ejemplo, sean estos: “Nos movemos por impulsos instantáneos…Algo así destruirá el inconsciente y quedaremos en el aire…¿Recuerdas ese chiste del torero que salía a la arena y no había toro, no había arena, no había nada?...” Para Bolaño, Amberes es ininteligible. Es decir, es inútil leerla. Y, sin embargo, uno hace el gesto, como si se tratara de un impulso instantáneo y al hacerlo, uno siente que la trama queda en el aire y uno no puede atrapar el aire. Es como ese chiste de la gente que salía a votar y no había papeletas, no había urnas, no había candidatos. Les tocaba pues inventárselas. ¿Se podrá hacer política desde ahí? Desde ese algo que se destruye o nos destruye. Como, por ejemplo, decir 'la gente antes que la deuda'. Como, por ejemplo, ni brokis ni blanquitos. Ni dueños de periódicos ni de partidos. ¿Eso es inútil o es ininteligible? Ojalá.


Para entendernos: yo miro casi todo con optimismo, pero todo casi siempre queda en el aire. Y por más que uno coja impulso, uno no alcanza a atraparlo. Ahora bien, cada vez cojo más y más impulso.