26.3.16

Outtakes

El café tarda en colar el tiempo de duración
de una caja de lluvia se empaca gotitas para arriba.

Mitad de mis colores están tarde, la otra mitad sufrió
un traspié en el papel y se me regó a la tina.
La fe varada en olas de tiempo,
¿duración? Una paja de lluvia en el ojo.
Habré de mutar mis colores durante la tarde hasta sufrir.

Una andanza de café en el tiempo que tomaría llovernos de una casa a otra.

A mí me empacas con lagrimitas y fin de fiestas.
Yo atinaré tu papel. Mas
no habremos de colorear este durante, 
vasta que arde.



Outtakes

Imposible entender el poema si no has visto la película.
Te ofrezco en cambio mi teoría de la difuminación:
“Hola, quisiera saber si difuminación no tiene el sentido de muerte.”

Realmente es una teoría sobre el saludo—
lo que le sigue nunca lo difumina.

En la película muere mucha gente.

El poema en cambio es como un dibujito hecho a la prisa y olvidado
a riesgo de perder su color bajo el sol, 
fuera de cámara. 



17.3.16

Una con Paul Walker

De las ciudades que visito, cito de la promoción:
Aire acondicionado/
            Piscina/
HBO

Antes, con que un puertorriqueño llegara a la ciudad
había literatura.
Ahora hay que hacer cosas como.

Yo estoy convencido de que HBO espera a que uno
ponga pie en un cuarto de hotel en una ciudad desconocida,
dispuesto a la vida, para tirar su mejor programación.

Mi estado de sitio es histórico,
quizá debo cobrar la entrada.

El libro en mi mochila lo escribió la hermana de un tipo
que se metía crystal meth.
Me alegra que haya encontrado “su cosa”.

La película en la tele la he visto antes, claro, 
pero nada nunca es como la primera vez.

Los Reales

Aparte de evitarlo todo, ¿qué hay para hacer hoy?
Llenar el día como una bañera,
con pedacitos de foam para practicar.

Una vez soñé con dispararle a un hombre en un riñón
porque lo escuché en mi casetera.

No sería el mejor crítico de música.
¿Qué tal de cine?

En las películas de Wes Anderson, los padres.
En las películas de Wes Anderson, los hijos.
¡Más los colores!

Aparte de desocuparme del todo, ¿qué ay hoy?
Empezar el día con un bolso de pedacitos de foam al hombro
para practicar andar cargado de preocupaciones.

No soy el mejor adulto.
¿Qué tal un indulto?

En la película de mi vida, el padre.
En la película de mi vida, el hijo. 
Menos los colores.

8.3.16

Taller en Beta Local (open to all)

MANIFIESTOS/RANTS/ADVERTENCIAS/BRONCAS CON EL MUNDO – 12 Y 14/ABR

martes 12 y jueves 14 de abril, 2016 – 7:00pm
La Esquina – Calle Luna esquina Calle San Justo
Manifiestos/rants/advertencias/broncas con el mundoTaller de escritura con Guillermo Rebollo Gil
(2 sesiones/90 mins c/u)
Una consideración a manera relámpago de la poesía de “apaga y vámonos”– aquella que hace las veces de inventario de tristezas/agravios, y/o aquella que mejor se presta para tirar una raya en la arena, decir ‘hasta aquí’ y quitarse/ “opt ut” de la norma/del sistema/de la vida en comunidad según legislada.
Cupo limitado a 15 personas.
Favor de reservar su espacio escribiendo a info.betalocal@gmail.com
Textos a ser discutidos:
Pedro Lemebel “Hablo por mi diferencia”
Kenneth Cumba, “La urgencia de la fruta”
Anjelamaría Dávila “Déjenme sola con mis cosas” http://narrativadeyolanda.blogspot.com/2008/03/djenme-sola-con-mis-cosas.html
Aurea María Sotomayor “Uso impropio”
Roberto Bolaño

http://betalocal.org/manifiestosrantsadvertenciasbroncas-con-el-mundo-12-y-14abr/

6.3.16

Los actos gratuitos

¿Y qué fue lo que aprendieron los alumnos de Amalfitano? Aprendieron a recitar en voz alta. Memorizaron dos o tres poemas que más amaban para recordarlos y recitarlos en los momentos oportunos: funerales, bodas, soledades. Comprendieron que un libro era un laberinto y un desierto. Que lo más importante del mundo era leer y viajar, tal vez la misma cosa, sin detenerse nunca. Que al cabo de las lecturas los escritores salían del alma de las piedras, que era donde vivían después de muertos, y se instalaban en el alma de los lectores como en una prisión mullida, pero que después esa prisión se ensanchaba o explotaba. Que todo sistema de escritura es una traición. Que la poesía verdadera vive entre el abismo y la desdicha y que cerca de su casa pasa el camino real de los actos gratuitos, de la elegancia de los ojos y de la suerte de Macabrú. Que la principal enseñanza de la literatura era la valentía, una valentía rara, como un pozo de piedra en medio un paisaje lacustre, una valentía semejante a un torbellino y un espejo. Que no era más cómodo leer que escribir. Que leyendo se aprendía a dudar y a recordar. Que la memoria era el amor.

-Roberto Bolaño,
Los sinsabores del verdadero policía

Dejar de escribir (en Cruce)

Una buena pregunta para atender en una novela es: ¿Qué significa ser débil?
Además de femenino
Además de maravilloso.
Además de fuerte.
La mujer en la foto tiene las piernas cruzadas.
Frente a su mesa de escribir, una ventana.
Del otro lado de la ventana imagino un sol de medianoche.
¿Acaso poetas y fiscales son la misma cosa?
A veces me siento y pienso, otras veces miro fotos de gente sentada que aparenta estar pensando.
No todo el mundo se sienta igual.
Yo, por ejemplo, no cruzo las piernas.
Yo, por ejemplo, no tengo una ventana.
Yo, por ejemplo, no soy fuerte.
O sea, yo sé que no son la misma cosa en términos de su quehacer. A lo que me refiero es a un problema político: que si bien en Puerto rico no hay terror, algo anda mal cuando los poetas y fiscales se llevan bien.
¿En Puerto Rico hay poesía?
La pregunta surge de una foto. En otra foto, aparece una mujer con su guitarra sentada frente a una máquina de escribir.
Junto a la máquina de escribir hay una taza de café.
Pegué la foto en mi libreta.
Junto a la foto anoté “dejar de escribir”.
Eso es más una promesa que una pregunta.
Eso es más una apuesta que una promesa.
Eso es más una amenaza que una puesta de sol.


http://revistacruce.com/letras/item/2407-dejar-de-escribir