27.2.16

10 cosas

A continuación, un fragmento de mi ciclo de vida
para el resto del día:

Globo
Árbol
Gato
Lápida
Fantasma

Copio de una prueba de dictado en mis libretas de elemental.
Hubiese sacado perfecto sino fuera porque me la pasé pensando en una bomba
lo suficientemente potente como para desaparecer
al globo terráqueo. Vamos,
¿a quién no le gustaría escuchar “saludos terrícolas”
en todas las radioemisoras?

Hace a uno sentirse algo entre perseguido
y caído de un precipicio. Ahora,
al revés:

            Antena
            Pirámide
            Gota
            Fémur
            Manopla

Me siento algo entre primerizo
y rendido desde el principio.


Sobre mí

Hazme el pavor y sácame de una fuga-
¿cuándo es demasiado tarde para tomar
el camino correcto en cemento fresco
y quedarme atrapado a mitad?

En la sección de aspiraciones,
cité un poema de Bolaño:
“Ser uno, débil y moverse”.

En la sección de sobre mí,
cité a Berrigan:
“femenino, maravilloso, y fuerte”.

¿Qué más?

Mis movimientos son 1. débiles,
2. yo vi un oso en el mar.

¿Cuenta como una huida si estaba hundiéndose?

21.2.16

La mala suerte

“Sí, es mi sobrina, tiene la mala suerte de ser mi sobrina”

-Jorge Sánchez

La mala suerte de tener la suerte de ser becaria presidencial en la UPR y sobrina del
presidente de la Junta de Gobierno.

La mala suerte de tener la suerte de haber sido parte del Comité de Acción
de Estudiantes de Derecho durante la pasada huelga universitaria. Hoy día son legisladores/ socios de bufetes/ fiscales/ asesores gubernamentales/autores del plan de reestructuración fiscal/empleados de confianza/ protegidos de carrera.

La mala suerte de tener la suerte de ser seleccionado entre el sinfín de posibles candidatos, "igualmente capacitados", que ni se enteraron de la ocasión en que podrían también haber sido considerados para tener suerte.

La mala suerte de tener la suerte de haber nacido a una familia de abuelos y padres y tíos que tienen o tendrán algún día la suerte de cobrar favores/ejercer presión/hacer una llamada/ pedir por esa boca.

La mala suerte de tener la suerte de ser el sinfín de cosas además de hijo de, sobrina de, nieto de. O en la alternativa, ayudante de, amigo de, protegido de.

La mala suerte de tener la suerte de tener grados académicos y abolengo.

La mala suerte de tener la suerte de cumplir con todos los requisitos para una profesión o empleo y tener una conexión adentro.

La mala suerte de tener la suerte de haber protestado en la ocasión perfecta, en el portón correcto, rodeado de futuros legisladores, fiscales, socios de bufete, asesores y protegidos de carrera.

La mala suerte de tener la suerte de ser algo de alguien que pueda en cualquier momento servirte de algo, de espaldas al conjunto de nadies que conforman el mundo alrededor y que se quiebran la espalda—se matan—buscando ese algo en alguna otra parte, donde no hay.

La mala suerte de tener la suerte de que nadie en el mundo se entere, hasta que un día sí se enteran y preguntan y sospechan y se indignan.

La mala suerte de tener la suerte de que todos los alguien en el mundo saquen la cara por ti y digan cosas como “tiene la mala suerte de ser.” Pero, ¿acaso no existirá mejor suerte? ¿Acaso la única alternativa no será quebrarse la espalda? ¿Matarse en busca de algo donde no hay? ¿No tener?


Quien escribe también tiene la mala suerte de tener la suerte de tener todos los grados y el abolengo. De haber protestado en la ocasión perfecta, en el portón correcto junto a ti y los demás afortunados. De ser hijo de y sobrino de y nieto de. Y precisamente por eso, pregunta, sospecha, se indigna.

6.2.16

Caja de ruidos especiales (full text)

se reparten tu pelo en las esquinas,
tú lo sabes, y sin embargo, crees
que puedes alcanzar la orilla opuesta
con la única ayuda de tu caja
de ruidos especiales.

-José María Lima




incomplete correspondence

Hacer casi todo solo es lo peor, sobre todo estar.
Estuve a punto de escribir hectáreas,
“sobre todo hectáreas,” una medida en desuso,
pero me siento bien tierra hoy.

El poema se torna triste en esta parte:
“breve sucesión de soledades.”

Los poetas que yo leo meten a sus amigos en casi todo
lo que escriben que hacen.
Mis amigos están en mis libros, en realidad son amigos
de “amigos.” Ellos no escriben poemas así,
una medida en desuso.

Me siento igualito que en las películas
cuando nadie usa el baño, ni se acaban las balas.
y uno sabe que no están teniendo sexo de veras,
pero uno quiere igual.
que no se acabe.



seven million times a day

Dejé la cama sin hacer. Decidido: seré una superestrella del rocanrol.
Ahora, ¿cómo me abro paso hacia el otro lado?
Los integrantes de The Doors son:
el baterista, el guitarrista,
el tipo del teclado y
Jim Morrison.

El tipo del teclado inventó el sonido del grupo.
Morrison no inventó la desesperación,
la desesperación no tiene sonido.

Yo, desesperado, me llevo un vaso plástico al oído,
lo pego contra la puerta y escucho mi sonido
al otro lado.

Mi sonido es como una pausa repentina en la conversación
cuando quienes imagino hablando de mí se percatan de que los estoy escuchando
a través de la puerta y aguantan la respiración, mirándose
cómplicemente, esperan
unos segundos hasta sentirse seguros
y continúan conversando
en lenguaje de señas.



 which is infinite, for the most part

Hoy celebro dos años de tocar un instrumento accidentalmente
y obtener la más bella respuesta.

He intentado repetir el accidente en salones de clases,
hombro a hombro con los tipos más fracasados del planeta—
sus instrumentos perfectos y patéticos
como una cabaña hecha leña.

Yo pudiera tomar un marrón contra el universo,
abrir el espacio a la fuerza para mirar
mi cabaña arder en la distancia,
pero no podría repetir el descubrimiento de escombros al final,

decir que fue un accidente obtenido de un sonido perfecto
como una respuesta

cuando nadie me ha escuchado preguntar.

           

accept the good

Yo,
            si fuera sicario,

guardaría mis armas en una caja de guitarra,

            como en El Mariachi,

los sicarios

tienen mucho corazón tatuado “madre, perdóname”

pero no tengo nada que lamentar.        

                                   
                                    Yo,

si fuera luchador,

                                                daría mil máscaras por una guitarra,

guardaría mi alma en una caja para enterrar.

Madre,

            perdóname.

mi tatuaje sale con agua.




a poem for the occasion

Pocas veces
me he sentido
grande

pero hoy
me enterré

un rascacielos
en el pie.



harder to be a gentleman everyday

Me siento como un millón de pesos.
Me siento como la bóveda impenetrable donde guardaron el millón.
Me siento como los asaltantes que inexplicablemente logran abrir la bóveda
y llevarse el dinero y escapar por suerte.
Me siento como el maleante que traiciona a los demás integrantes de su pandilla en la guarida
y se queda el millón de pesos para él
y se va a la fuga.
Me siento como los pandilleros que finalmente obtienen su venganza y matan al traidor
muchos años después de que éste hubiera gastado su fortuna en mujeres,
drogas, fiestas y cuartos de hotel.
Me siento como el muerto—
murió satisfecho.



an ailing question. a tone, not meant.

Un perfecto ejemplo de dolor
es una jaqueca en la biblioteca.
Un perfecto ejemplo de mala comunicación.
es un karateka en la azotea.
Un perfecto ejemplo de imperfección
es el karateka se lanza de la azotea de la biblioteca
para acabar con el dolor.




sploink, blam, kapow

Si Sylvia Plath
se hubiera lanzado
al vacío
sería Sylvia Plá

o S-plat-h!

(la h es silenciosa)

Su hijo se
ahorcó.

En el poema
Nick y
el Candelabro

“el bebé en el granero”
muere 46 años
más tarde del
suicidio de su mamá.

Está muy
bien.

Los padres
suponen
dar ejemplo
a sus hijos.


uno más

Tener este congelador
completamente lleno
de post its con juegos
de colgaíto
en la puerta
es razón suficiente
para ser como soy:
uno de tantos individuos
con la cabeza en el horno
y ciruelas en la nevera.


uno menos

Tener este congelador
completamente lleno de
dinero de droga,
corazones en conserva,
medios mixtos,
animal es
otra prueba más de ser
como yo imagino
un buen comienzo a la
ficción de tener.



pancartas

i.

Si un extraño entra a mi casa me preocupa que no tenga
cómo defenderse de mí.
Busco dinero fácil
alternativas para emplear mi tiempo
en nimiedades.

Recojo hojas sueltas de árboles caídos
para repartir sin ánimo de lucro,
mas a menudo regreso a mi casa
con el bolso lleno de menudo.

Invierto mi tiempo en hacer mi dinero sonar
vacío el bolso sobre la mesa
y pienso que cobre es el color más natural
del mundo.

En las mañanas salgo a comprar papel,
calco hojas muertas para vender.


ii.

La última persona que tomó mi palabra,
me timó. Creí que era buen timonero,
tomó mi barco y lo hundió.

La alegoría no me hace feliz,
la alegría sí.

Mi primer pensamiento en el día:

“de pequeño era feo
pq en realidad soy un mime.”

Primera regla de vivir en negación,
morir no es opción.


iii.

Tengo por costumbre murmurar “fuego”
al oído de extraños en lugares públicos.
Algunos gritan
y salimos corriendo a esperar bajo el sol.

“¡Qué aburrido! “

Yo podría prender en llamas la ciudad
y como quiera al otro día habría lo mismo para hacer,
sólo que entre muchas más
cenizas y desesperación.

Sobre la desesperación: una vez robaron mi paz al teléfono
y la ataron al hilo de una chiringa como contrapeso.
Desde entonces no respondo a llamadas
fuera del teatro, con ansias escucho
“la fusión va a comenzar.”

Pero al salir todo el mundo luce igual.


iv.

Anoche debí como un demente y no ha llamado nadie a cobrar.
Mis prestamistas son más pesimistas que yo.
Me retiro a mi esquina en espera
del próximo asalto
pero mi sombra no me deja descansar.
Los buenos perdedores dividimos nuestro tiempo entre detenernos
y retroceder
hasta caer. Haría más
mas tengo una agenda cargada
de papel de argolla
y un disco de Miles para escuchar
antes de dormir.


v.

Mis espías me adoran.
Arribé a un cuchillo en el camino,
miré al cielo
y sonreí para las tomas aéreas.

Mi carpeta lee como un tablero de juego—
adelanto espacios
mas no cambio de lugar

Si alguien quisiera jugar a las escondidas conmigo,
sépase que soy el puntito más brillante
en el radar.



vi.

Compré dos entradas para El Llanero Solitario.
El estreno es en dos semanas.
Voy solo.
La segunda es para guardarla íntegra
en un plastiquito.

Ya me imagino a mis amigos imaginarios
ofreciéndome cantidades inimaginables
de dinero por ella.

Yo me rehusaré.
Ellos me dejarán de hablar



1989

Las carcajadas de mi papá, su bigote,
la tarjeta de novato de Gregg Jeffries,
campocorto para los Mets de Nueva York,
los Mets en español eran los Senadores
de San Juan, mi papá ríe,
acaba de encestar desde media cancha,
su sudadera azul, el sudor de un hombre
que ríe desde su bigote, Yosesimite Sam,
pistolero predilecto los sábados en la mañana
frente al televisor, riendo debajo
de mi sombrero de pelotero, esperando que mi papá
se levante, a carcajadas, todo carcomiéndose
lentamente.



Shook ones

Vamos a jugar a que soy un agente supersecreto
y te mato a traición, a suponer
que reencarnas capitán de mi barco pirata 
y me arrojas de la nave,
yo puedo respirar debajo del agua, más tarde
jugamos a la guerra de las galaxias, 
si me aburro, a guerra solamente, 
y tú me matas primero y después yo te mato,
si nos matamos empate, nuestros fantasmas
poseen diversos poderes, 
el mío cruza paredes para llegar a ti, 
el tuyo me espera pacientemente.


Teoría del juego

Yo todo
lo aprendí
a jugar
ya vencido.



broken coffees

i.

Hay señales de vida inteligente en todos los rincones del apartamento.
Recorté fotos de revistas de astronomía y las pegué en las paredes.

Mi apartamento es mi universo,
gravito hasta caer despacito en el piso
entre tiras de páginas de revista.

Para dormir cierro los ojos con fuerza
y hago soniditos de armas láser
con la boca entreabierta.

Más tarde quizá juego al escondite conmigo mismo
(“esta vez no me encontrarás”)

¿Si pego mi oído al suelo
escucharé el oído de mi vecino pegado del techo?

El problema con gritar ¡socorro!
es que alguien es capaz de venir corriendo.


ii.

Escribí una carta en mi diario y la leyó Darío por error—
es imposible predecir los lectores de un texto
sobre todo cuando un lector se apodera del texto en cuestión
y huye como el cobarde que es.

Mis sentimientos al respecto son meros pigmentos de mi imaginación:
figura 1.a. la gráfica demuestra que mientras más oscurantista
la época, más alegre el escritor.
Estos son años de luz

e informática: ¿hay noticias del siglo 13 en Inglaterra
para comparar con mi actualidad? En esa época los hombres
morían por sus creencias.
En esta época “hombres” no incluye a “mujeres.”
ni “mujeres” incluye a “mujeres.”

Yo no creo que moriría por nada
en que otro ya hubiese
creído y sobrevivió.


iii.

Si escucho a una persona más comparar su vida con la lucha libre,
voy por el título mundial.
En un combate hasta las últimas consecuencias
me descalificarían por inconsecuente.

¿De qué hablo?

La vida con vates fue mucho antes de mi generación.
En los noventa las peleas eran con pistolas.
Hoy en día liquidan poblados por computadora.

Yo escribo a computadora.

Nadie ha muerto
ni me importa.

iv.

Siempre se me olvida ajustarme la capa
antes de amenazar con lanzarme de la azotea de mi edificio.
Soy El Más Desastroso.

Mi superpoder es la capacidad de arruinarlo todo
menos lo que quería arruinar cuando me ajusté
la capa para poner el pan sobre la mesa,
los demás habían comido sin mí,

vaya súper-amigos.

Me sentí terriblemente poderoso y solo,
capaz de cometer nefastos actos contra la humanidad,
pero cuando uno está solo, la humanidad se siente insoportablemente cerca
y tangible, y uno se siente peor por ella.


Nada que ver

El guerrero viaja desde el lejano oriente hasta el Wild West.
Lleva un recién nacido en un saco. Los padres del bebé murieron,
no sabe cómo llamarlo.

Cambio el canal, hoy cumple Rafael Cancel Miranda.
¿Qué se le puede regalar a un hombre que tuvo tan poco por tan largo rato
y ahora usa sólo
guayaberas blancas?

Los reporteros nunca hacen las preguntas que uno haría
de tener alguien con quien hablar, hoy
es un buen día para inaugurar un uniforme:
camisa rayas, medias de salir
para estar en casa—

los hombres son feos con cojones
mas si me sacudo frente al espejo me pongo contento.
véase “Danse Russe”
de William Carlos Williams.

Otros poetas con W:
Whitman
Wordsworth
W.H. Auden

Guillermo es William en español 
¿eso cuenta?