22.9.15

El deber del plan

Esta es la tercera columna que escribo para Diálogo hoy. La primera fue sobre el vídeo que sacó el Representante Manuel Natal explicando los fondos buitres, aquí. La segunda fue sobre la controversia en torno al nuevo sencillo de Almas Band, acá. Esta es sobre una pregunta y aún no la termino.

Un estudiante preguntó cuál debe ser la misión de un escritor. Hizo la pregunta en medio de una presentación de libro y sucede que me habían presentado como escritor. “Optar por los plurales, a menos que se trate de un nombre propio o de un título”. Más tarde pensé que debía haberle recomendado El deber del pan de Xavier Valcárcel.   Ahora se me ocurre que puedo variar su pregunta: ¿cómo debe ser la inmersión de un escritor en sus deberes?

“Como el pan”, es una posible respuesta. Por aquí el poema para referencia. Por aquí una referencia aleatoria: “Like a ghost/ showing its/ first/ tender/ghosthood//to another/quieter/more/bashful/ghost”.[1] ¿Cuál es el singular de un deber si esto es lo que me ata a otros? El deber del clan.

Otro estudiante está traduciendo el poemario de Xavier al inglés, The bread’s chore.[2] “Suena a la orilla del mar,” me dice. “Sólo que cuando se trata del pan, todo límite se hace migajas.” Esta última línea la sospeché en su explicación como si se tratara de un fantasma más tímido y callado.  Ahora se me ocurre que podemos toparnos con fantasmas en todas partes: “And beneath this world/ they say/ there is another// And in that world/ another// And beneath that world/ there’s a tunnel of bees”. O, en la alternativa, hay túneles de ser.  ¿Por cuál, entonces? El deber del plan.

La escritura no es un deber necesariamente, pero ata a los más tímidos y callados. Vislumbra otras formas de ser en común. En ese sentido, quizá uno de los deberes que tenemos las y los escritores es el de hacer orilla con las migajas de todas aquellas cosas que son o serán como el pan.

Es un plan.



[1] Poema “Mammal Island” de Anthony McCann, aquí: http://www.interrupture.com/archives/feb_2011/anthony_mccann/
[2] Saludos a Kenneth C. que anda por México.

19.9.15

Las maletas

Aparecieron unas maletas sospechosas frente a La Fortaleza el pasado 6 de septiembre. Una maleta es sospechosa cuando no aparenta pertenecer a ningún viajero. Junto a ellas colocaron unas tarjetas de abordaje, ampliadas y preparadas en cartón, para un vuelo de Puerto Rico al Carajo. Los viajeros— perdón— las y los manifestantes cargaron con las maletas de la plaza Colón a la plaza de Armas, luego de la plaza de Armas a Fortaleza. Una tarjeta era para los bonistas. La otra para los políticos. “¡Váyanse ustedes!” era la consigna.

Las maletas no aparecieron frente a Fortaleza. Aparecieron frente a una valla colocada en la esquina de la Calle Cristo, a una distancia considerable de los portones de la casa del gobernador. Para más información acerca de esta distancia, ver aquí. Para más información acerca de las maletas sospechosas ver acá.

Mala mía, el segundo enlace es para una canción de Rubén Blades sobre las ganas de irse de Nueva York. Dice así: “Hazme la maleta mamá yo me voy de Nueva York,/ yo me regreso a mi tierra que allá la cosa es mejor”. De más está decir que esta canción no figuraría en un playlist de puertorriqueños en Nueva York hoy día.  Salió en el 1977. Ya la cosa no es como antes. Además,  la tierra de Rubén es Panamá. ¿Cómo estará la cosa en Panamá?

Este es el enlace con información acerca de las maletas sospechosas. Según la división de explosivos de la policía, “no había nada irregular en las maletas”. Nada irregular significa que no había nada adentro, excepto el espacio que cada una de ellas encierra. A propósito del espacio, cito estos versos de Juliana Spahr:

This is a shape,/ a shape of blood beating and cells dividing./ But outside of this shape is space./ There is space between the hands./ There is space between the hands and space around the hands./ There is space around the hands and space in the room./ There is space in the room that surrounds the shapes of everyone’s hands and body and feet and cells and the beating contained within./ There is space, an uneven space, made by this pattern of bodies./ This space goes in and out of everyone’s bodies.[1]

Sobre los cuerpos: éramos pocos. La plaza de Armas se nos hubiera hecho grande si no fuera porque estábamos juntos. ¿Juntos o cerca? ¿Cómo se mide la cercanía en manifestaciones políticas? En la plaza colocamos un micrófono puesto que nuestros cuerpos tienen voz. Perdón, voces. Se trata de la cercanía de nuestras voces y no de la unidad o coherencia del enunciado. Contexto más que consenso. Con corazón también, y con la respiración un poco cortada cada vez que un cuerpo se acercaba al micrófono a contar de la crisis según ésta había quedado cifrada en él. Ver aquí. 

Cada cuerpo es una forma. Afuera de la forma hay espacio. El espacio es desigual. Depende de la forma de cada cuerpo, de qué formas asumen nuestros cuerpos cuando están cerca. De cómo unos pocos cuerpos fueron capaces de desplazarse a través del espacio que está afuera de ellos e hicieron camino desde una plaza hasta la casa del gobernador. De cómo el camino a la casa del gobernador estaba obstaculizado por vallas y guardias. De cómo los cuerpos llegamos hasta los guardias, cargados de maletas. De cómo las maletas, a su vez, estaban cargadas del espacio que ellas encierran. De cómo ese espacio es lo único que nosotros los cuerpos estábamos dispuestos a ceder.

Sobre ese espacio, confirmó la policía: “no había nada irregular en las maletas”.

No había nada [que] irregular en las maletas.
No había nada irregular en las [de] maletas.
No [Solo] había nada irregular en las maletas.

Para que se larguen ellos. O, en la alternativa, para que aprendan a vivir “como viven las cartas”. Todos sus cuerpos juntos. ¿Juntos o cerca? ¿Se puede hablar de cercanía cuando se trata de la forma que asumen los cuerpos de quienes apenas dejan a los otros cuerpos respirar? “How lovely and how doomed this connection of everyone with lungs”.[2]

Esta sí que es una súper canción para hoy día aquí.



[1] Spahr, Juliana (2005). This Connection of Everyone with Lungs. University of California Press, 3-4.
[2] Spahr, 10

18.9.15

A propósito de la copiaera

El duo Almas Band está promocionando su nuevo disco. Antes, sus integrantes se hacían llamar Almas Gemelas, como la canción de Robi. El disco incluye la canción “Supera Aquello”. Si lo dices muy rápido suena a Superaquello, el nombre de un queridísimo conjunto de música pop del patio. La música de Almas Band  no recuerda a la música de Robi ni a la música de Superaquello. Pero, que conste, sólo conozco una canción del dúo, que según esta nota periodística tiene algo que ver con  Cerati y con Robi.

La canción, debo decir, no recuerda a nada de lo que grabó Cerati con Soda Stereo o como solista. En ella el dúo nos recuerda la capacidad que tenemos todos y todas de sobrellevar algún obstáculo o malrato. En ese sentido esta propuesta musical tiene más en común con la obra de José Nogueras. Sólo que Almas Band también tiene canciones en inglés. Look and listen.

El lanzamiento del disco y del vídeo promocional del sencillo provocó cierto malestar en las redes sociales. Esto, se me ocurre, porque la gente aquí tiende a hablar bien rápido y el título de la nueva canción le sonó al nombre de aquel querido conjunto, por lo que muchos la interpretaron como un intento de coger pon. A propósito de coger pon, por aquí El Macabeo. A propósito de la controversia, leer esto.

A propósito de la copiaera, esta pregunta de Marjorie Perloff: “But can such copying actually produce works of art?” Su respuesta es que sí. Y explica:

in the Internet age, where we are at liberty to download such a plethora of texts — to reproduce them, recycle them, change their appearance by altering font, typeface, spacing, size — context and framing become the key elements. The poet’s role has become, in the literal sense, that of a word processor, finding how best to absorb, recharge, and redistribute the language that is already there.[1]

Claro, Perloff probablemente no conoce la música de Almas Band, ni la de Superaquello. Además, sus comentarios son sobre técnicas de escritura poética, y no sobre formas de coger pon en la escena musical isleña. Así que para poner a prueba su propuesta, traduzco estos versos de José Nogueras al inglés: “My guests started laughing at the pig and at me/ So I grabbed what I had in the pantry and the fridge/And that’s what I served/…/Tiny bananas and corned beef”. Ahora copiaré los mismos versos, pero en Stencil: “My guests started laughing at the pig and at me/ So I grabbed what I had in the pantry and the fridge/And that’s what I served/…/Tiny bananas and corned beef”.
Ahora me grabaré recitándolos con el celu y los volveré a copiar aquí en forma de poema:

My guests started laughing at the pig
and at me[!]
So I grabbed what I had in the pantry
and the fridge[!]
And that’s what I served…

Tiny bananas and corned beef.


Chanfle, eso como que lo cambió todo.

De música ligera

El representante Natal preparó y compartió esta semana pasada un vídeo sobre los fondos buitres. Hay una parte donde parafrasea una canción de Maelo: "quítate de la vía [buitre] que ahí viene el tren". El tren, creo, es Puerto Rico [el conductor tiene una banderita]. Queremos, supongo, que el tren aplaste al buitre. Admito que esto, un poco, me confunde pues yo pensaba que Maelo quería salvarle la vida a Perico en la canción. Por eso le gritaba que se quitara de la vía. No suponía ser una amenaza. ¿O sí?

Otra pregunta: ¿si el buitre está en la vía del tren es porque ahí están los restos de Perico? De ser así, eso le quedó medio feo al representante. No obstante, me inspira y quisiera ensayar aquí otras desafortunadas variaciones sobre el tema [son]sacadas de nuestra cultura popular:

1)    “¡Agua pa’ los [buitres]!”
2)    “Mis [buitres], ¡ustedes! Lo más grande de este mundo, siempre me hacen sentir un orgullo profundo.”
3)    “Soy un[a] [buitre].
De noche salimos pa deshacer 
mujeres, discotecas, bailoteo, malianteo.”
4)    “Un [buitre] es tan pequeño que cabe en cualquier corazón.”
5)    “Positivo, siempre positivo”

[Admito que ese último fue por joder].

Inicialmente pensaba que el referente más directo para esta propuesta de Natal era la serie de vídeos del PPT donde Bernabe explica el IVA y la deuda. Y que uno de los puntos de partida para la interpretación era el contraste de estilos entre la vieja guardia (tiza y pizarra) y la nueva escuela (marcadores, animación, voice over narration). [Un momento de silencio, por favor, para este autor que acaba de darse cuenta de que el mero uso de frases como “vieja guardia” y “nueva escuela” le ha ganado una membresía de por vida en el club de los antiguos. Check Vico C, Vico C check one]. Pero luego pensé que un referente más preciso es un vídeo como éste de Zizek, que entretiene a la vez que supone educarnos.

Entonces, ¿qué aprendí? Que los buitres son muy malos. Que Puerto Rico es como un gran tren justiciero, a toda velocidad por la vía de la amargura. Que Maelo era un hipócrita. Que nunca quiso salvar al pobre Perico. Que Perico era sordo.


Que la música siempre es mejor ligera, y sin explicación.