31.5.15

La condición insana

El filósofo convida a los presentes
a pensar en Hannah Arendt
pensando, con un cigarrillo encendido,
sentada en su sofá.

Es una escena de una película
de la vida de la filósofa.
Para más información

“Sus ideas cambiaron el mundo”
según el cartel de promoción.

Según el filósofo todo el mundo puede pensar,
pero no por ello cambiará la Historia
del Pensamiento. Además,
cada día fuma menos gente.

¿A qué habrán olido las manos de Arendt?

El filósofo huele a una mezcla de mala leche

y sudor.

22.5.15

informe de logros

Mis perritos comieron.
Leí un ensayo crítico acerca
de los años noventa
en Puerto Rico. El pasado
fue tal como lo recuerdo
hasta el capítulo dos.
El resto, intuyo, me lo inventé.
De momento he perdido la calma.
Deseo mucho prometerme algo.

21.5.15

Historias de padres e hijos [en Diálogo]

Los presos de máxima, con condenas de 166 años, con hijos y hermanitos afuera, que nacieron cuando ellos ya estaban adentro, son los custodios de nuestros saludos; de esa dura e hiperbólica bondad humana que persiste a fuerza de 22 horas a solas, luego de más de la mitad de una vida tras las rejas, con la esperanza de aun habiéndolo perdido todo, jamás dejar perder la oportunidad de recibir a alguien, quién quiera que sea, con amor y contarle su historia. Yo no sabría cómo escribir acerca de ese saludo. Pero siento que es preciso aprender. A escribir así. A saludar así.


http://dialogoupr.com/opinion-y-debate/historias-de-padres-e-hijos/

14.5.15

La distancia del cariño

A ver si entendí. Música coral frente al capitolio, bien.  Mover la valla frente a la policía estatal en la Calle Fortaleza, muy muy mal. De que pésimo. ¿Cómo se hace una molotov? ¿Eso lo enseñan en la Escuela de Derecho? En la Escuela de Derecho enseñan a hacerle caso omiso a los paros y demás acciones concertadas de colectivos estudiantiles.También enseñan a hacer listas de estudiantes revoltosos para el beneficio de futuros patronos. Pero esa historia es vieja.
La escena frente al Capitolio en la mañana de ayer parecía Clamor a Dios. Lo digo por la gran cantidad de gente, y los port-a-potties y las guaguas y  la tarima [había una tarima, ¿no?]. Y porque, claro, era una protesta coordinada desde arriba. Aunque no por un poder celestial.
El presidente esta mañana reprochó  las acciones de algunos estudiantes luego de que las miles y miles de personas que marcharon desde el capitolio llegaran a Fortaleza. Bueno, no a Fortaleza. A la esquina desde donde puedes apreciar los portones y la fachada de Fortaleza al final de la calle, si no tienes el sol  y/o efectivos de la uniformada de frente, como era el caso ayer. Quizá por eso las y los estudiantes encontraron preciso remover la valla con la que la policía estatal pretendía impedir el acceso de las y los manifestantes a los portones de la Fortaleza. Bueno, con la valla y con sus cuerpos, y los cuerpos de sus compañeros de la división de operaciones tácticas que no tardaron en colocarse tras ellos. En fin. Que es difícil marchar desde el Capitolio hasta la Fortaleza si uno no puede llegar a la Fortaleza como tal. En ese sentido, nuestras marchas son como una gran marcha interrumpida que empieza desde cero cada vez y deja siempre una última gran [aunque cortísima] distancia por recorrer.
¿Cómo llamar a esa distancia? ¿La distancia del cariño? Estoy citando de un poema.

La policía recibió a los y las estudiantes que intentaron recorrer ese último tramo con gas pimienta. Al rato un muchacho leyó por el megáfono el juramento de la policía de Puerto Pico. No decía nada de cariño. En la acera a pocos pasos de la valla y los guardias y los y las profesoras que se colocaron entre policías y estudiantes, un muchacho le hacía compañía a otro, con la cara roja y los ojos llorosos a consecuencia del gas. Estaban sentados con las piernas cruzadas. Sus rodillas casi tocándose. ¿Cómo se le llama a esa distancia?  
Hoy hay paro en la universidad. No importa que le llamen receso. La distancia entre esos dos nombres es insalvable. De que ni un poder celestial.

13.5.15

Carta de amor a mis estudiantes [en Diálogo, 2014]

La semana pasada los y las estudiantes convocaron a un piquete en el Jardín Botánico en protesta a la posible alza en el costo de la matrícula en la Universidad de Puerto Rico. Tuve la oportunidad de piquetear con ellos y ellas por espacio de hora y media —tiempo de sobra para confirmar la sospecha de que la universidad es el lugar donde uno aprende (y a donde uno regresa cuando conviene recordar) el valor de la suspicacia, la solidaridad y la resistencia.
En los piquetes uno aplaude para llevar el ritmo, subir los ánimos, mantenerse alerta. Yo los aplaudía sencillamente. Porque amo a mis estudiantes. ¿Eso se puede decir? ¿O es muy cursi?  En mis cursos de escritura creativa no hay nada peor que un texto cursi. Tan cursi como un piquete, digamos. Como las consignas en las pancartas de los y las estudiantes que caminando en círculos aparentan creer que le sacan ventaja al gobierno. Quien aún no conoce la belleza los miraría con condescendencia o pena. Mientras, yo aligeraba el paso para no quedarme muy atrás.
Yo le temo a ese atrás. Como le temo a quedarme tras mi escritorio mientras ellos y ellas recorren el Recinto con camisetas, pancartas y folletos repletos de cursilerías extremas. Cuando los veo pienso que no tengo nada que temer siempre y cuando aligere el paso, me mantenga cerca.          
Cuando decidí mantenerme cerca de la poesía, comencé a escribir versos random en mis zapatos. Porque amo la poesía. ¿Eso se puede decir? ¿O es muy cursi? En mis cursos de escritura creativa no hay nada mejor que un estudiante que hable de la poesía como de un piquete y que escriba versos creyendo que le saca ventaja al gobierno. Quien aún no conoce la belleza lo miraría con condescendencia o pena. Yo leo su texto con devoción para no quedarme muy atrás.      
Le temo a ese atrás. Como le temo a quedarme sentado en mi escritorio escribiendo cursilerías mientras ellos y ellas escriben sus zapatos y la brea que pisan. Cuando los veo, pienso que no tengo nada que enseñarles sobre la poesía más allá de la importancia de mantenernos todos y todas con ella cerca.

11.5.15

Crónicas de la muerte de una mesera [de Verónica Olivera Vélez, en Cruce]


Todos los días le celebramos el cumpleaños a Oscar López. Si hay que meter presión para su excarcelación sólo le damos like y share al evento en Facebook. Añádele a eso que me lo encuentro cada noche que jangueo, “para’o así medio raro”. -VOV

http://www.revistacruce.com/letras/item/2161-cronicas-de-la-muerte-de-una-mesera

7.5.15

Cómics y café [en Diálogo]

La mujer se cansó de correr. Los guardias intentaron arrestarla. Mi compañera y yo sacamos nuestras tarjetitas de abogado. Veníamos de comprar cómics, café. El guardia seguía apuntando a la mujer con el taser. Ella alegaba que la habían golpeado en el trayecto. Dijo que estaba sangrando. Que estaba embarazada, además. La guardia alegaba mordiscos, amenazas. Nos amenazó con presentarnos cargos en caso de no poder efectuar el arresto. Mi compañera le dijo a la mujer que no estaba sola. ¿Quién rayos corre tras la policía?

http://dialogoupr.com/opinion-y-debate/comics-y-cafe/

5.5.15

Sobre Todo lo que no Acontece Igual [en Diálogo]

Rebollo Gil igual nos puede comentar de una noche de lucha libre, de las memorias del colegio, de cómo es un día ¿normal? de clases y las preguntas/respuestas que le hacen los estudiantes, de Rubén Berríos a Ricky Rosselló y la política puertorriqueña, de sus conversaciones con los vecinos en el ascensor, de sus relaciones familiares (tan distintas y a la vez tan similares a las nuestras) y del dilema de no tomar bando (¿o haberlo tomado?) entre los-que-se-quedan versus los-que-se-van.

-Emmanuel Estrada López

http://dialogoupr.com/_cultura/_literatura/de-escribir-todo-lo-que-no-acontece-igual-lo-mas-reciente-de-guillermo-rebollo-gil/

4.5.15

La maravilla que será vivir en el país, a saber cómo [en Cruce]

“El problema es que hoy
[Puerto Rico] tiene” demasiada
gente cuya mesura
no tiene límite, ni belleza.

Apenas se atreven a decir “será”
con seriedad—la gente más
puñeteramente fea del planeta.

http://www.revistacruce.com/letras/item/2151-la-maravilla-que-sera-vivir-en-el-pais-a-saber-como

1.5.15

Una bulla para la historia [en 80grados]

El hombre respondió “negritos”. Había venido con su esposa, hija y nieto. Desde Vega Baja, creo. Nos encontrábamos bajo una carpa en medio de un paisaje hermoso. La pregunta suponía marcar el  inicio de un paseo guiado por una antigua hacienda azucarera en el norte. “¿Qué palabra les viene a la mente cuando digo esclavitud?” Al final nos preguntarían si creíamos justo el trato recibido por los hombres y mujeres sometidas al sistema esclavista durante el sigo 19 en Puerto Rico. La respuesta suponía ser que no. Luego hicimos una bulla. La bulla, aprendimos, viene de África. Pero esto fue después. 

http://www.80grados.net/una-bulla-para-la-historia/