5.6.14

Un día “importante”



“Y cuando llegue ese día, te hablaré de los huesos
y de lo mucho que sonríen debajo de la piel”

-José Raúl González

Hasta entonces, hablemos de política. De lo que cuesta sonreír cuando se sospecha del carácter y las implicaciones de los acontecimientos que suponen marcar un cambio en el devenir político de nuestra sociedad. La portada de El Nueva Día de hoy lee: “Abogada Gay al Supremo” en relación a la nominación de la Lcda. Maite Oronoz a nuestro más alto foro judicial. Durante el día de ayer, mis compas y contactos en Facebook anticiparon las siguientes propuestas de lectura1: (1) Aunque posiblemente motivado por intereses políticos, no deja de ser un evento importante pues trae visibilidad a una comunidad marginada. (2) Para heterosexual y conservadora, mejor gay y conservadora. (3) No se puede exigir la “perfección” de las cosas según ocurren en la vida real.

Y así, pues, leo “Abogada Gay al Supremo” e intento sonreír. “No todo puede ser perfecto,” me digo y ensayo mi propio elogio a la imperfección: ¿Habremos de seguir perfeccionando nuestra conformidad con el acontecer político de nuestro país, sonriendo y matizando las movidas de la administración de turno hasta la saciedad, para hacerlas lucir como verdaderos avances en materia de derechos civiles o en nombre de la diversidad y la apertura al disenso? Debo decir que en materia de matices, nuestro gobierno no tiene par. De ahí, intuyo que la posibilidad de que en las próximas navidades empleados y visitantes se topen con un arcoíris sobre el nacimiento al final del pasillo en el Tribunal Supremo será visto por mis compas y contactos en Facebook como una señal indiscutible de que los tiempos en efecto están cambiando.

Esa canción es de 1964. La cuarta estrofa dice así: “Come mothers and fathers/ Throughout the land/ And don't criticize/ What you can't understand/ Your sons and your daughters/ Are beyond your command/ Your old road is/ Rapidly agin'/ Please get out of the new one/ If you can't lend your hand
For the times they are a-changin'.” Entiendo que para cantarla un día como hoy, en atención al evento de ayer, habría que matizar demasiado. Pues si bien la nominación de una “Abogada Gay al Supremo” parecería romper todos los esquemas relacionados al perfil tradicional del juzgador, ésta aún responde a la vieja ley del padre y la madre, del apellido y la “pala” y la tradición de ejercicio burdo del poder económico y político en Puerto Rico al momento de otorgar títulos y plazas y conformar la clase dirigente.

Por tanto, la importancia del día de ayer recae en nuestra habilidad de sugerir otras posibles lecturas de la portada del periódico de hoy. En mi imaginación, la misma lee como sigue: (1) “Otro Apellido al Supremo: La clase dirigente se diversifica.” (2) “¡Los tiempos están cambiando! Junto con las estrategias del Poder Estatal.” (3) “Abogada Gay al Supremo: Pero que no cunda el pánico, todo lo demás sigue igual.”

Our old road is rapidly agin', but stable.


1Estoy parafraseando.   

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