4.6.14

Tres Preguntas

  1. ¿Y la nueva nominada al Supremo marchará?1
  1. ¿Acaso no es un beso entre dos mujeres en un país abiertamente homofóbico un acto político?2
  2. ¿Why so serious?3

1Es una pregunta estúpida, irresponsable. Los y las juezas del supremo no pueden apoyar causas políticas públicamente. La pregunta es ¿marchó? ¿Habrá abogado a favor de los derechos de la comunidad LGBTTQ en el foro público alguna vez? Recuerdo que en época eleccionaria mi viejo se quedaba mirando el juego de basket en televisión mientras los miembros de su partido montaban banderas en sus carros para la caravana. Recuerdo que aún cuando él nunca tocó bocina, ni endosó a candidato alguno, todo el mundo sabía que era PNP. La nominada de hoy es popular. ¿Habrá marchado para el partido?
2 Cuál sería un resumen más acertado de lo acontecido hoy en términos políticos: Que el gobernador nominó a una mujer lesbiana al Tribunal Supremo o que la orientación sexual de la nominada no guarda relación alguna con su política jurídica, ni es lo suficientemente importante—en términos de “visibilidad”—como para hacer caso omiso de su apellido y su clase social y sus conexiones con Fortaleza y la Legislatura y lo terriblemente ofensivo que resulta este espectáculo de la oligarquía criolla hoy maquillada de Apertura y Diversidad y de la “frescura” que le supone brindar la nominada a la Rama Judicial. Y no, que los fundamentalistas se piquen y se quejen no hace a la nominación una de avanzada. La ultra-derecha no puede seguir dictaminando qué es y qué no es una política “radical.”
3 Es falso. La gente está tan feliz, que asusta.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario