30.1.14

Typo (re: Pandilla)


¿Ladilla hubiera sido peor o mejor? A mí me pasa con Repollo, as in Guillermo Repollo-Hill. Vamos, no me pasa a mí. Les pasa a otros cuando escriben mi nombre. A mí me pasa con el nombre de Edgar Allen Poe. Es Allan con a. Y con Allan Ginsberg. Es Allen con e. Esos no son errores graves.
Ginsberg era miembro de una especie de pandilla. Los Beats. De “beaten down.” A mí me pasa que me siento a escribir algo sobre la pandilla de Allan (con e) y lleno la página de “Beep” como el corre-caminos. Eso no quiere decir que escribo rápido, sino que muchas veces hago las cosas sin el debido cuidado, al garete.

Un pandillero es una persona que forma parte de un grupo que realiza actividades negativas o ilícitas. Típicamente, cuando la ciudadanía se ofende por las acciones de sus gobernantes les llaman bandidos o chanchulleros. O ratas. O dictadores. Pero no pandilleros. Mucho menos, poetas.

Poeta y pandillero tienen en común un sentido de complicidad. De pertenencia. Por eso es raro hablar de Allan (con e) Ginsberg sin mencionar a Los Beats, luego de tantos caminos que recorrieron juntos haciendo sonido al margen de la ley. A veces pienso que los márgenes de la ley o de la moral o la justicia son demasiado estrechos para jefes de estado, y por eso, tarde o temprano, se pasan de la raya. Es un fenómeno histórico.

La poesía tiene en común con la historia un sentido de negatividad. De “beaten down.” A mí me pasa que me siento a escribir poesía sobre la historia política de mi país, y lleno la página de reclamos de auxilio. Eso no quiere decir que escribo cosas tristes, sino que muchas veces miro las cosas que suceden a mi alrededor con demasiado cuidado y me deprimo. 

Ladilla es un insecto. Repollo es una planta.
Esos no son errores graves.

29.1.14

Formas de practicar la solidaridad con el País sin poner en riesgo la profundidad jurídica: (Tribunal Supremo Edition)

a) Que no respondan a los reclamos altamente impropios del primer mandatario cuando, en expresiones ofrecidas a la prensa durante el día de ayer, hizo un llamado a los y las juezas del Tribunal a que sean “solidarios con el País” (i.e. que declaren constitucional la ley 160 sobre el... retiro de las y los maestros).

 b) Que se disculpen por Dominguez Castro v. ELA (Ley 7).

 c) Que se disculpen por Ex Parte AAR, y Pueblo v. Flores Flores.

 d) Que la justicia del remedio ofrecido siempre vaya por encima del valor poético del lenguaje utilizado. Ejemplo: La Opinión del Tribunal en Dominguez Castro comienza así:
“Nuestro País, y podríamos afirmar que el resto del mundo, vive momentos muy convulsos en el aspecto económico y financiero. Parecería que las economías de los países del mundo se encuentran entrelazadas y atadas al rabo de una chiringa que no consigue finalmente elevarse.”

 e) Que no nos hagan sentir tan solitarios y desprotegidos en el País.

25.1.14

Otro Comentario acerca del Veredicto en Pueblo v. Casellas


¿Qué asesino convicto es más detestable: Pablo Casellas o Alexis Candelario? ¿Qué jurado estará más al garete: el único individuo que optó por no responsabilizar a Casellas del asesinato de su esposa o la solitaria mujer que se rehusó a condenar a Candelario a muerte?

En atención a la primera pregunta, cuatro más: ¿Por qué Casellas nunca ha servido de vivo ejemplo de la supuesta crisis de valores en la sociedad puertorriqueña? ¿Por qué los hijos de juez aún somos vistos como niños bien en lugar de sospechosos a priori, a partir de nuestra crianza, nuestro contacto previo con armas de fuego, autoritarismo, macharranería, racismo etc? ¿Cuánta gente de Torrimar se sentó a la mesa con Pablo previo a su arresto? ¿Cuánta se hubiese sentado con Candelario aunque el hombre se hubiera dedicado a la sanación de enfermos en lugar del narcotráfico?

En atención a la segunda pregunta, sólo una observación: disentir en Puerto Rico es una tarea híper-arriesgada, incluso en espacios donde la ley necesita y por tanto exige de los ciudadanos que piensen por ellos mismos.

Cuando me toca pensar acerca de los procesos judiciales en mi País, cuento los jueces y abogados con los que me senté a la mesa durante mi niñez, recuerdo que en la casa donde me crié había un revolver encima de la nevera, otro debajo de la cama de mis padres. Hablo de mí. Y sospecho que de Casellas también. De Candelario sólo sé lo que leí en la prensa cuando su juicio y condena. Aquí, entre líneas, hay un comentario sobre la administración de la justicia en Puerto Rico: la historia de la justicia en Puerto Rico se escribe sobre topes de mesa en espacios íntimos, privados, donde sólo los jueces y los hijos de jueces son invitados a pasar y sentarse.

Pregunto: ¿Hay algo más detestable que eso? 

23.1.14

Sobre el veredicto en Pueblo v. Casellas


Mi fe en el sistema de justicia local está en que no me pillen— que nunca tenga que comparecer ante el juzgador con mi libertad en juego. Por lo demás, sospecho del funcionamiento de los tribunales en lo que concierne acceso, representación y tratamiento de la diversidad de acusados, y razonabilidad del remedio. Mi fe, por tanto, nace de mi renuencia a basar mi opinión de todo un sistema—en extremo responsivo a la ideología dominante en el país, y por ende culpable de la perpetuación de patrones de desigualdad social—en el resultado de un solo juicio.

Casellas culpable. Chévere. No esperé el veredicto en las afueras del tribunal. No lo celebro. Mi fe en la posibilidad de justicia social en Puerto Rico no surge de la certeza o la severidad del castigo. ¿Qué digo? El que la hace la paga, sobre todo si pudo pagar cuatro millones de fianza. ¿Qué digo? ¡El hijo del juez está preso! ¿Cuán mal, tú crees, la pasará un guaynabito en la prisión de Bayamón? Apostemos. ¿Qué hago? Ante las maquinaciones perversas de mi cabeza, necesito restablecer ¿mi fe o mi renuencia? Por un lado, me niego a creer que la celebración del veredicto entre diversos sectores de la población es producto puro de una cultura generalizada del castigo en Puerto Rico. Se articula en la alegría, me parece, una indignación propia de la lucha de clases. Por otro, me gustaría creer que será posible articular esa indignación en contextos de oposición política.

¿Qué se repudia más en Puerto Rico: la oposición política o el asesinato? No hay nada político en la muerte de una mujer. ¿Qué digo? La violencia contra las mujeres es sistémica. Es parte esencial del currículo escondido que establece una política educativa carente de perspectiva de género. De paso, los tribunales son escuelitas también. ¿Qué digo? Que el sistema de justicia no necesita de nuestra fe. Necesita de nuestra crítica y sospecha.

Casellas culpable. Chévere. Ahora qué hacemos para hacer justicia.  

18.1.14

Un último comentario sobre el cateo patrio


 Me pregunto si bajo el plan de seguridad de la Alcaldesa se me hubiese prohibido la entrada a San Juan, con un print del mural de Abey Charron debajo del brazo. ¿Los canes de la policía estarán entrenados para detectar “arte provocativo que provoque”? Si la poesía es un arma cargada de futuro, ¿habré podido pasar por el punto de cotejo con mi libretita? Pregunto porque ni en los tribunales ni en los aeropuertos me ha causado problemas. Pero nada, ya no importa. No hay cateo. Según la Alcaldesa, hay backeo del tribunal para que visitantes a San Juan entren armas y drogas a las Fiestas. Ella se lava las manos.

“Yo no sé cómo tú puedes declarar inconstitucional algo que no ha sucedido, porque nunca sucedió...” manifestó Yulín cuando bajó la sentencia. Se me ocurre que tendrá algo que ver con la manera en que se redactó la ordenanza, puesto que ninguna ley u ordenanza puede ir en contra de lo dispuesto en la constitución. Además, supongo que hay un valor en prevenir los daños que el municipio le podría causar a las personas que participarían en las festividades. Admito, sin embargo, que el derecho pocas veces aparenta estar cargado de futuro, por lo que entiendo la confusión.

A mí me confundió, por ejemplo, que el municipio, por un lado, caracterizara las fiestas como una situación de emergencia en materia de seguridad y por otro, hiciera alarde de su programación extendida para las mismas, la gran cantidad de alcohol y comida, y el número récord de participantes que esperaba. Es casi como si el gobierno municipal tuviera intencionado crear una situación de difícil manejo para manejarla irrazonablemente. No se trata de una conspiración, sino de una compulsión o capricho del Poder. Después de todo, tanto el plan de publicidad como el de seguridad son de su autoría. No así el marco legal. Afortunadamente.

Las calles son públicas. Es un capricho o una compulsión democrática. Y la democracia, como la poesía, también está cargada de futuro. Tiene backeo. Y provoca.  

17.1.14

Dicen que no existe derecho constitucional a ir a las fiestas de San Sebastián


Hay, sin embargo, un derecho constitucional a manifestar nuestra inconformidad con medidas irrazonables e ilícitas, y eso, sin duda, es y será por siempre motivo de celebración. Lo que no hay es autoridad legal para un municipio dar al traste con los preceptos constitucionales básicos en ocasión de las Fiestas de San Sebastián. Por qué un gobierno municipal, que hizo de los derechos civiles de sus residentes y de toda la población puertorriqueña, uno de los principales puntos en su agenda, habrá diseñado e insistido en implementar una política claramente violatoria de nuestro derecho a la intimidad, a la libertad de expresión y de nuestra protección en contra de registros irrazonables, no es sólo motivo de una gran tristeza y desilusión compartidas, sino de análisis, de crítica, de oposición legal y protesta social. Cabe señalar que fue el argumento de la necesidad de seguridad lo que sirvió como base para la contratación de una compañía privada para “controlar” a los y las estudiantes en la huelga de la UPR— decisión que paradójicamente figura hoy en nuestra memoria colectiva como una de las causas principalísimas del caos y la violencia que se vivió tras los portones del recinto. Cabe recordar además, que fue el interés apremiante del estado en prevenir el crimen que sirvió de justificación para implementar un referéndum con el interés de limitar el derecho constitucional a la fianza. Procede quizá reflexionar en el nombre del hombre que figura en camisas y brazaletes conmemorativos de las Fiestas, quien lleva más de tres décadas encarcelado injustamente en consideración a la seguridad nacional y en cómo la misma ciudad que hace unos meses sirvió de escenario para actos artísticos a favor de su excarcelación, fuese ahora jaula de residentes y visitantes para disque garantizar su bienestar. Yo dudo mucho que Oscar López Rivera suscriba con su firma la consigna 100% cateo. De hecho, lo que muchos y muchas de nosotras aquí queremos para él es que nunca más sea sometido a registro alguno. O% cateo es la consigna. Y las justicia nos asiste. 

13.1.14

Fiestas de San Sebastián 2014: Private Party


¿Habrá que ser Testigo de Jehová para caminar libremente por las calles de este país? De ser así, me declaro ateo. Creo en los bienes de dominio público. Creo que por cinco pesos en ebay, me compro una caseta de campaña para acampar frente a un punto de cateo durante las fiestas, con un letrerito en la entrada ofreciendo asilo político a toda persona arrepentida de votar por Yulín. Será una comuna de gente muy cool que metió la pata en el pasado pero que está dispuesta a reparar con una revolución de amor y confianza en la capacidad del colectivo a cuidar de sí mismo en espacios públicos.

O mejor, qué tal si organizo un grupo para que esperemos en fila pacientemente, cumplamos debidamente con los protocolos de seguridad y la pasemos muy muy mal en las Fiestas a drede, cosa de que SANSE 2014 quede para la historia como un monumental fracaso de festividad— una mancha imborrable e imperdonable en la administración de Yulín, suficiente para sacarla del poder en el 2016. Ojalá.

A veces las protestas más pendejas resultan ser las más efectivas. Ejemplo: votar por Yulín para sacar a Santini. Okay, mal ejemplo. Quizá la mejor alternativa es una resolución tardía de año nuevo de no volver a creer en la loca idea de que verdaderamente hay alternativas entre los dos partidos principales. En la maquinaría de los partidos, punto.

Y ahora una breve intervención poético-panfletera: “Ay mi San Juan, ciudad carcelaría, qué linda se ve la patria del otro lado de tus muros.” No hay forma más pendeja de protesta que la poesía. Y, sin embargo, la magia de las palabras es que no importa lo cursi, pueden coger de pendejo a cualquiera. En su juramentación, con un taco en su garganta y casi sin voz, la nueva alcaldesa exclamaba: “No me dejen sola.” Demasiados nos conmovimos con eso. Y aunque nublada, se sintió como una tarde de luz. De la canción "Carmelo Después" (Rubén Blades, Maestra Vida, vol. 2): "Qué viejo se ha puesto el sol, pensaba el viejo DaSilva."

11.1.14

There is no political component to being devoured

one might consider the people, now,
surrounded, languaging on the inside,
like everybody's really into language
lately. i'm out for lunch
and back, a construction paper cut-
out of Leroi Jones.

damn it feels good to be a product of men in prisms, 
hands of bomb-throwers, financial 
terrorists, laughter
pains of minds less moderate,
a testimony to the experience of men-made "soft"
by ghetto swagger dreams of our own.

there are accent marks on my insides
languishing, a dreaded construction
cut up, like everybody's in too
much of a good thing and our lives
got split into communities surrounding the outside world,
mirroring sound.

and so (x2) i'm gutted by Leroi Jones
going away, and into
deeply. quiet! there is a sudden
surge in contention,

devastated
from the start.

8.1.14

En defensa de los agitadores


Take one

El derecho a la protesta no existe en Puerto Rico. Existe un video donde el Presidente del Senado, Eduardo Bhatia, alega que sí1. ¿Será que Bhatia no conoce sus derechos? No lo culpo. Son muchos. E insuficientes. Ese es el problema de la democracia: la tenencia de unos derechos fácilmente se torna en la querencia de más. Me refiero a la expresiones que ofreció el presidente senatorial en entrevista con Noticentro al Amanecer ayer, 7 de enero. Según él, “el derecho a protestar obviamente existe en Puerto Rico y lo vamos a respetar. Y lo respetamos.” Ese es el problema de la democracia en Puerto Rico: digan lo que digan, su existencia es la menos obvia de todas o al menos, la menos respetada. Sobre todo, cuando se trata de la capacidad de la ciudadanía a incidir en los procesos gubernamentales. Ofreceré ejemplos. Pero antes, una confesión falsa:

Yo tengo un coco con Bhatia.
Tuve, más bien.
Sucede que tenía un coco entre mis manos durante la manifestación de maestras y maestros frente al capitolio el 20 de diciembre de 2013, y sentí muchas ganas de lanzarlo contra los agentes de la policía desplegados en las escalinatas. Eran muchos—suficientes como para romperle el coco a cada uno de los presentes allí. Yo interpreté el despliegue como una falta de respeto al magisterio. Y a la ciudadanía en general. Y a la integridad de los procesos legislativos. Y a mis derechos como individuo. Pero cuando intenté comunicarle mi preocupación a un agente, me miró tan mal que sentí ganas de sacudir una palma para suplirnos de municiones. Pregunto: ¿Lanzar un coco es una forma de protesta? ¿Quién me garantizaría ese derecho? Obviamente no va a ser el guardia a quien se lo quiero lanzar.

Gran parte de la discusión pública acerca de la manifestación de los maestros y maestras frente al capitolio giró en torno a un coco volador, empujones, pepper spray y destrucción de propiedad. Según Bhatia, los maestros se pasaron. Bueno, “muchos de ellos no eran maestros, dicho sea de paso. Eran personas que fueron allí a romper cosas.” Pregunto: ¿Quiénes son estas personas? ¿Hay un club? ¿Cómo me integro? Explicaré mis motivaciones. Pero antes, una confusión.

Es curioso como cada vez que nuestros representantes electos abordan el tema de la protesta, hablan de la importancia de que se escuchen las voces de todos y todas, sobre todo aquellas de la oposición. Pero cuando les toca expresarse en torno a actos específicos de protesta social, las y los manifestantes son o muy poquitos o muy violentos o totalmente ajenos a la disputa en cuestión y por ende sus actos y expresiones carecen de fuerza moral y/o razón de ser—razón por la cual siempre son atendidos por la fuerza de choque. De acuerdo a Bhatia, en el caso de la manifestación de las maestras, los sujetos que “fueron allí a romper cosas” no fueron porque apoyan al magisterio, sino porque son “solidarios con todo lo que sea el anti-gobierno.”

Yo tengo un coco con el anti-gobierno. Cada vez que surge un conflicto entre el gobierno y un sector de la población, y ese conflicto lleva a las y los afectados a manifestarse en la calle—aunque el conflicto no tenga nada que ver conmigo—yo voy a ver
qué pasa
qué puedo hacer
cómo puedo ayudar agitar

Es mi derecho. Bueno, técnicamente no. Mi derecho es a expresarme libremente sobre asuntos de interés público. En la constitución no dice nada acerca de lanzar cocos ni destrucción de propiedad. Sí habla de la dignidad del ser humano. Que de por sí implica el derecho a indignarse. En ese sentido, la indignación es constitucional. Sólo que las formas que toma a menudo trascienden los márgenes de nuestra carta de derechos. Digamos pues que es un derecho derivado que cobija

a los pocos
a los violentos
a los indignados y solidarios

con en el magisterio, por ejemplo. Aunque no sean maestros. Aunque no hayan estudiado en escuela pública. Aunque nunca hayan prestado atención en el salón. Aunque cortaran clases. Aunque lo único que tengan en común con una maestra es la indignación generalizada ante las acciones del gobierno. Aunque lo único que quieran de la vida es vivir sin ser gobernados. Aunque lanzar un coco sea su más brillante idea o su única opción.

Take two

El derecho a la protesta, entendido como “el derecho a exigir la recuperación de los demás derechos,”2 no es reconocido formalmente en Puerto Rico. Éste se construye y se destruye discursivamente, día a día, desde las bocas de la multiplicidad de hablantes en el espacio público. Entre ellos, nuestros representantes electos, quienes optan en la mayoría de los casos por restringir el mismo a los contornos del derecho a la libertad de expresión (tiempo, lugar y manera), o por “domesticar”3 actos particulares de protesta mediante la imposición de reglas de etiqueta, o por rechazarlos de plano. Ejemplo: Ayer, el gobernador, ante un paro convocado por el magisterio público, sentenció: “Puerto Rico está para propuestas y no para protestas.”4 Admito que los juegos de palabras me divierten. A ver.

Diversión
Divagación
Divergencia

Ahora bien, lo malo de escuchar tantos soundbites y consignas de boca de nuestros gobernantes es que, aunque divertidas, muchas veces sirven para desviar el tema, sustituir la verdadera causa de agravio o desacuerdo entre la población con las acciones del gobierno, por otra, impuesta desde arriba. Con esta expresión, el gobernador parecería sugerir que las y los maestros que amenazan con huelga representan un problema para el país. O que se buscarán un problema si optan por protestar. O, a lo menos, que hay un tiempo propicio para ellos protestar y que ya pasó. O que nunca lo hubo. Porque la crisis implica que ciertos derechos se tienen que poner en pausa. Inclusive aquellos que no existen. Estoy especulando, no más.

De lo que sí estoy convencido es que la relación entre protesta y democracia es una de peligro y posibilidad. Entiéndase que las protestas pueden potenciar mejores y mayores formas de gobierno democrático en la medida en que su acontecer ponga en riesgo las formas más autoritarias de nuestros gobiernos.5 En ese sentido, los maestros en huelga sin duda serán un “problema” bienvenido, necesario para nuestra democracia—una respuesta certera a la divagación rampante de nuestro primer mandatario y su brutal intolerancia hacia la divergencia.

¿Eso cuenta como una propuesta? Si no, yo protesto.






2Gargarella, R. (2005). El Derecho a la Protesta: El Primer Derecho. Ad Hoc, p. 19
5Godreau, A. (2012). “Protesta Peligrosa y Democracia en Riesgo: Disentir en el Marco de la Representatividad” Rev Jur UPR 81, 1. 

6.1.14

Diario de fin de año


Domingo. Anoche terminé novela breve de Manuel Zeno Gandía, titulada El Monstruo. Antenoche leí el poemario Easy Math de Lauren Shapiro. Acabo de salir de la cama. Películas que vi ayer: Flight, sobre un alcohólico; The Boy in the Striped Pijamas, sobre el Holocausto. Tengo a mi perro sobre mí. En El Monstruo, una pareja que desesperadamente quería tener un hijo, tiene un monstruo. Ambas películas son de dolor. Es un perro rescatado. Lo tengo por la compañía pues la soledad a veces resulta monstruosa. Es sencillo: 2 corazones > 1. Me gusta decir que me rescató del dolor.


Lunes. Del libro Live from Death Row de Momia Abu-Jamal: los reos en el corredor de la muerte tienen la mejor conducta de todos en tanto y en cuanto tienen muchas menos oportunidades para desobedecer. En el caso del autor, pasaba 22 horas del día solo en su celda.
Siempre me pasa que voy a escribir Mumia y escribo Momia.


Martes. Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929) y James Baldwin (Harlem, 1924). Poeta y novelista, amantes en la España de 1962. ¿Algo más pasó en el 1962?


Miércoles. “La sensación de estar atado, y al mismo tiempo la otra, la de que, si me desatara, sería peor aun” (Kafka). ¡Qué bello es todo!


Jueves. Murió Mandela.


Viernes. Un chiste de mal gusto: ¿Qué hace Oscar en su tiempo libre? Oscar no tiene tiempo libre (get it?). Porque Oscar está preso. Explicar un chiste es matarlo. ¿Cómo explicar la afición local por el personaje de Paul Walker en las pelis de carreras de carros? “No tiene explicación, la única solución es final: matar a todos los fiebrus y cacos y cafres,” comenta un colega. “Quisiera ver la misma admiración entre la boricuada por un hombre como Mandela, QEPD" “¿Esto significa que Morgan Freeman se quedará sin trabajo?”

Me desconcierta el thread y me desconecto de Facebook. Yo vi las primera tres películas de Fast & the Furious. No he visto Invictus. Recién vi The Hunger Games, parte dos: ¡Las revolucionarias son bieen lindas y jóvenes! Los revolucionarios, en cambio, son tiernos ancianos, aficionados al deporte. Por eso a todo el mundo le caen bien y lamentan su muerte. Las carreras clandestinas no son un deporte, por eso todo el mundo odia a los participantes y les desea la muerte.
Ya. Me cansé de pensar. Abro Facebook. El nombre del juego es quién sabe más de Mandela y lo puede asociar a una causa local. Top three hits: Oscar López, el yugo del coloniaje, el ideal de una sociedad diversa e igualitaria—“fiebrus” y “cacos” y “cafres” included? Siento la presión de colgar una foto del revolucionario. Quiero una de Mandela joven. ¡Porque es muy lindo! ¡Y problemático! ¡Y un chin más difícil de querer y de hacer chistes acerca de su parecido con actores de Hollywood, pues Mandela joven era capaz de...!

¿Qué hacía Oscar cuando joven? ¿Por qué apenas hay fotos, dibujos de Oscar cuando joven? ¿Acaso los revolucionarios nacieron viejos y/o bajo cautiverio y/o convertidos en queridísimos jefes de estado (y con razón)? Pero, ¿qué hay del clandestinaje y los desarreglos y los atentados y la vida vivida a la carrera con y sin razón?

Sin internet. Leyendo Birthday Letters de Ted Hughes. Escuchando a Recluso, un disco instrumental. Me desespera que no cante. Pero, ¡hay que apoyar lo nuestro!
¿Dónde estará jugando Carlitos Arroyo ahora?


Sábado. El FBI puede activar la cámara de mi compu sin que prenda la lucecita. Chévere. Yo escribo durante el día y anochece.

Hoy cumplen años Chomsky, Fernando Vargas y Tom Waits.
Tito le ganó a Vargas.
Foucault le ganó a Chomsky.
Dylan le da tres patás a Waits.

Compramos 4 arepas frente al mar por $2.40. Un cd de Rage Against the Machine por $5.00. Es para mí. Dos cafés, $3.87. Una estatuilla de Linterna Verde ($1.99 + tax). Mía también. Llegamos a casa. Coloqué la estatuilla sobre la mesa. “Templamos.” Ella se sentó a leer. Yo, a escribir. Ella, sobre la vida en Nigeria (ficción). Yo, sobre nuestra vida juntos.
Ella prefiere “follar.”

Domingo. Aniversario de muerte de John Lennon y Luis Dias. Y de la mamá de Edgar Allan Poe. Era actriz. Murió cuando el pequeño Poe tenía apenas dos años. Me gusta “el pequeño Poe” y una serie de televisión sobre una secta de asesinos devotos a su obra. Me gustan las películas de miedo y la música del Terror. Durante muchos años (más de dos) creía que John era Lemmon, hijo de Jack. Actor. Uno de los viejitos de las películas de Grumpy Old Men. También murió.

Resumen de tres horas de baja intensidad: huevo hervido, galletas Rovira con mantequilla. Eso y llenarme la panza con canciones de un dominicano muerto. En honor a la verdad, fue solo una en repeat. Leo: “Ya Mandela cansa, voy a colgar esto de Lady Gaga. Pero Lady Gaga cansa también.” Buen comienzo para un poema relámpago, intenso. Cito de la canción La Emergencia de Superaquello: “A lo mejor es un buen comienzo/ A lo mejor es imperioso/ A lo mejor si escucho mi culpa/ A lo mejor se derrumba.” Yo no sé qué significa imperioso. O sea, sí sé. Pero la tengo que buscar para precisar cómo usarla en una oración. La duda, por tanto, es pasajera. Como Mandela. Como el dominicano que canta que quiere andar. No puede. Está muerto. En la República actualmente están matando a Haitianos en las calles. Siempre es actualmente en la República. Puerto Rico no es república pero matan dominicanos también. Mientras que los haitianos matarían por morir aquí en vez. Todo esto lo aprendí en mi clase de Derecho Internacional. Todo esto me cabe en la panza en la mañana de hoy, con poca intensidad. ¡Emergencia! Tengo varias dudas acerca de la vida de Mandela, pero no estaría dispuesto a morir por ninguna. ¿Qué es un ideal? Entiendo que matan, pero ¿cuánto cansan?


Lunes. “Una joven de 21 años es investigada por las autoridades esta mañana luego de que supuestamente abortara un feto de varias semanas de gestación en su residencia de la calle William Jones en el sector Capetillo, en Río Piedras, informó la Policía.”2 

Un saludito a Eddie Vedder que en 1992 le enseñó a los chamaquitos isleños de trece años—con cable TV y buen gusto en música—cuál era la postura cool (entiéndase progre, feminista correcta) a asumir en torno a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, cuando en el concierto de Pearl Jam para MTV Unplugged se escribió “pro-choice” en el antebrazo con magic marker negro. A los trece años yo tenía cable tv y buen gusto en música. Carecía, sin embargo, de la más mínima idea de lo que significaba “pro-choice.” No obstante, lo escribí en mis libretas y en mis brazos y en los liner notes de mi cassette deTen. Cosas de chamaquitos. Pero lo cierto es que cuando me enteré de que pro-choice se refiere a la facultad de las mujeres a decidir si continúan o no con un embarazo, ya yo estaba claro. Gracias a Eddie. ¡Que viva la música! (Eso lo aprendí para la misma época).


Martes. Sobre Needles, CA:

Donde vivía Spike, el hermano de Snoopy (perro)
Donde se crió Alice Notley (poeta)
Donde murió Sam Kinison (comediante)

Sobre Needless:

(adj.) innecesario.

Sobre Ca:

Número atómico 20.

Miércoles. Café. ¿Cianuro?3 ¿Convocar a una reunión de atípicos señores? ¿Velar los carros en el estacionamiento municipal? ¿Mezclar colores? ¿Insistir? ¿Acompañar a desconocidos hasta sus vehículos? ¿Montar una editorial? ¿Abrir un hotel de perros? ¿Tocar a la puerta? ¿Encontrar un buen lugar para espiar a mi familia? ¿Tumbar las paredes? ¿Barrer? ¿Barrenar? ¿Sonreír antes de salir? ¿Sobredosis?4 Café.


Jueves. “la flecha que vuela está en reposo” 

repisa
posada
dádiva


Viernes.

soneto de las estrellas del deporte5

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*usó esteroides



Sábado. De camino a la Feria del Libro. Espero hayan machinas.

El que pide dinero en la luz, también me pide agua. Y me vende un cuento chino. Y me pregunta cómo me encuentro en el día de hoy. Contesto “ahí.” Le devuelvo la pregunta y responde igual que yo. “Ahí.” Esto me desconcierta y olvido darle el dinero o la botella de agua. Cambia la luz. Bocinazos “Míster, la botellita.” “Ah, sí.” ¿Probabilidades de que nos encontremos en cualquier otra parte del mundo? ¿Las luces son iguales en todos laos?


Domingo. Si me encontrara —qué se yo— en Silver Springs, MD friolento y diaspórico hasta el hueso, me daría una jartera con vídeos de Pete el Conde y Johny Pacheco en youtube. Pero como estoy en Río Piedras til i die6, escucho The Smashing Pumpkins unas breves horas antes de abrir el candado y reintegrarme, pasito a pasito, al descojón.


Lunes. “Es parte de su proceso de muerte. Lo normal.” Se refiere a la temperatura de sus manos. Yo miro la foto sobre la mesita de noche: Él la agarra por la cintura, ella sonríe de manera coqueta. La coquetería es ajena a este proceso. La doctora mira, dice y se va. Gracias, doctora. Muy amable. “Muy amable la doctora,” repetimos todos apiñados en el cuarto. Yo le froto las manos intentando despertar su mal genio. Pero ella no responde. Sus manos primero estaban muy calientes. Ahora están muy frías. Lo normal. Tampoco abre los ojos, ni responde a su nombre, ni a una canción muy mal cantada por mi mamá que no sabe cantar, pero dice que a su mamá siempre le ha gustado escucharla cantar— así que Yvonne canta. Esto también es parte del proceso. “A que le saco una sonrisa,” dice mi madre con la coquetería de la mujer en la foto.Yo no sé cuál es mi parte en todo esto. Pienso que nadie extrañaría la foto si me la llevo. Preferiría pensar que es ella la que no me suelta.


Martes. Inventario relámpago de los topes de mesa en el cuarto de mi abuela:

Panadol
Peptobismol
Sertraline
Alprazolam
Risperidone
Temazepam
Dry Mouth Spray
Dologesic
Mineral Ice
Nivea Touch of Harmony
Neosporin
Nivea Extended Moisture
Cetaphil
Desitin
Zantac
Xanax


Miércoles. Si el celu no suena de madrugada quiere decir que mi abuela aún sigue respirando con no poca dificultad. Hago café. Pongo ropa a lavar. Riego las plantas. Ninguna de estas cosas me hace pensar en ella. Son las tres mejores cosas para hacer en el día de hoy. Las peores: respirar, abrir los ojos, cerrarlos.

Jueves.

Es cuestión de horas.
Días.
Es cuestión de días.

De horas nuevamente.


Viernes. ¡Ita no quiere morir! Pero cuesta entenderlo como algo bueno.


Sábado. Murió. A las 2:10am en el cuarto que compartía con mi abuelo. Él murió en la casa también, pero en otro cuarto—donde los nietos jugábamos a no estar tan aburridos visitando a los abuelos. Cuando mi abuelo se enfermó, dormía en el último cuarto a la derecha. La casa tiene cuatro: en el que murió mi abuelo, en el que acaba de morir ella, y dos más en los que nadie ha muerto. Cuando mi abuela murió es una frase nueva en mi vida, una manera de traer a memoria un suceso que aún no comprendo del todo porque acaba de pasar. Está pasando. ¿Qué me pasa?
Se llamaba Annie. Escribía muy lindo. Cuando mi abuelo murió, colocaba toda su correspondencia en el lado izquierdo de la cama y dormía en el derecho. Tuvo tres nenas y dos nenes. Completó sus estudios universitarios durante la segunda guerra mundial. Cuando salió mi primer libro, compró diez ejemplares. Tuvo una corveta a los 16 años y muy mal carácter. Y yo la amaba mucho. Cuando optó por no salir de su cuarto y esperar a morir, era muy fácil olvidar que existían otros cuartos en la casa y en el mundo. Era muy difícil entrar a ese cuarto en particular. Pero hoy ella sale.


Domingo. En la fiesta hubo ron, whiskey, cerveza y un ataúd donde antes había una mesita con dos butacas.


Manifestación del Magisterio
El Capitolio



Lunes. Un agente en la línea corea, por accidente, “no nos pararán.” Se da cuenta. Mira hacia abajo. Hace una composición de lugar. Se calla.

Un saludito a todos esos diasporicans solidarios en mi newsfeed, dispersos por los principales centros docentes de Estados Unidos, en programas graduados de gran prestigio, que llegan “de vacas” al patio patrio con su follón de sol, marquesina y corillo en instagram, sin importar a quién habrán arrestado en la manifestación, por qué, y a dónde rayos lo llevaron.


Martes. Un niño, desde una esquina de la Plaza de la Democracia, intenta contar uno a uno los agentes desplegados en las escalinatas del Capitolio en la noche de ayer. Sería más fácil contar estrellas. Hay poquitas. El niño se turba y empieza de nuevo.
“¿Cuántos puelcos, tú crees?”
“Mal tasaos, doscientos.”
“¿Cuántos manifestantes?”
“Los que hayan. Que se joda.”
El niño parece ignorar toda conversación, consigna o ruido a su alrededor. En la Plaza de la Democracia existe sólo él. De frente tiene agentes de la unidad montada, de la división de arrestos especiales, de operaciones tácticas. Hay dos camarógrafos de la policía haciendo uso de su derecho a la libertad de carpetear manifestantes que apenas empiezan a comprender el desbalance brutal entre las fuerzas del Estado y la ciudadanía. El niño se turbó y tuvo que empezar de nuevo.
Miro a mi alrededor. La plaza está repleta. Y aunque no lo parezca, estamos rodeados. Sería prudente decidir hacia qué lado correr. Miro al cielo. La noche está vacía de estrellas. Hay una cámara en el tope del Capitolio. Alguien tendrá que dar fe de la ardua tarea a la que se entregó el niño. Porque, vamos, todos los agentes se parecen—sus miradas vacías como esta noche en que nuevamente dejaron de ser gente.
“Todo policía enemigo.” Una frase perfecta para escribir cien veces en la pizarra a ver si aprendemos la lección. Yo quiero ir a esa escuela. Yo hubiese querido ser compañero de clase del niño para que me enseñara a contar los males en mi vida desde temprano. El niño se turba y empieza de nuevo. Son muchos.
Miro a mi alrededor. Todos y todas aquí tenemos una maestra a la que nos debemos. Yo no recuerdo qué fue lo primero que aprendí a contar. De seguro no fueron policías. Pero estoy seguro de que conté con el amor de la missy que me ofreció la lección. De eso se trata.
“¿Cuántos manifestantes?”
“Con el niño basta. Pero somos más.”


Miércoles. “You get mistaken for strangers by your own friends/ When you pass them at night under the silvery, silvery Citibank lights.”7
¿Amaneció?

Jueves. Nombre verdadero de Green Arrow: Oliver Queen.
de Snoop Dogg: Calvin Broadus.
de Eduardo Lalo: Eduardo Rodríguez.
Hablando claro, Lalo se parece a Lex Luthor.


Viernes. Certezas: Mis perros respiran. Hay libros en la casa y ropa sucia. Tendremos inmediatez en todo momento. No todo será diversión. De Divertimento (Cortazar): “No estás obligado a creerme, Insecto.” La contraseña universal para regresar con vida al final del día.

Alejandra Pizarnik murió a los 36 años.
Nació en 1936. Murió en 1972.
72 al revés es 27.
Eso la hace una miembro honoraria del club de los 27.
Yo Cumplo 35 en 24 días.
24 era el número de Willie Mays.
Nació en 1931. Aún vive.

Sábado. Consejo de la Policía de Puerto Rico para el fin de año: No dejen a sus hijos jugar con pólvora. Echen un polvo mejor.
La segunda parte es añadidura mía. Por lo demás, estoy de acuerdo con la poli.
Oh guau. ¡Este verdaderamente es un gobierno de convergencias!


Domingo. “Es una obra de cariño.” Sacado de la solapa de un libro de cocina. Sigue la cita: “resultado de una vida completa de trabajo arduo.” Al despertar escribí un poema, resultado de un arranque. Es una obra de riña y de ruina. Confío no tendré que hacer nada más en el día de hoy.

Cerrojo
Cerner
Ceremonial


Lunes. Estoy en Orlando. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo. Me quedo. No me quedo.


Martes. Cosas en que pensar durante una visita a Tom Sawyer Island:

    1. ¿Aquí fue donde filmaron Lost?
    2. Si Puerto Rico Libre no será jamás, ésta es una opción.
    3. El episodio de Los Simpsons donde Bart cae al agua en A Small World, se vuelve radioactivo y ataca.
    4. Cada vez que uno dice uno mala palabra en Disney, la mamá de Bambi muere.
      Mierda.”
3Poisoning through the means of toxic plants, is usually slower and is relatively painful. (http://en.wikipedia.org/wiki/Suicide_methods)
4This method may leave confusion over whether the death was a suicide or accidental, especially when alcohol or other judgment-impairing substances are also involved and no suicide note was left behind.(http://en.wikipedia.org/wiki/Suicide_methods)
5Pillería. Esto lo escribí en octubre 2012. Por si no escribo nada hoy.
6Hasta que aparezca algo bien chévere por allá. ¡Ya yo traduje mi cv al inglés! Y tú, ¿qué esperas?
7The National, “Mistaken for Strangers” (2013)