31.10.13

Oh happy day


¡No hay Super! ¡Hay pari! El criminal es criatura de la oportunidad. Y de sus circunstancias. Pero la policía no maneja circunstancias. Responde a incidentes según reportados por radio, 10-4. Escuché en la radio que renunció el superintendente de la policía. Hoy puede ser un gran día. En agenda: robar un banco, dormir en un banco, desesperarme en la fila del banco y causar un disturbio.
Mis circunstancias al día de hoy son de extrema felicidad ante la renuncia de Héctor Pesquera, luego de cerca de un año de especulación acerca de si quería el Super quedarse de Super, y por cuánto dinero. La industria de la seguridad pública es criatura de la criminalidad, que a su vez es criatura de las ganas de guisar cómo se pueda. Y de las circunstancias. Las circunstancias bajo las cuales las personas típicamente renuncian a sus empleos son: falta de remuneración adecuada, falta de reconocimiento por la labor realizada, falta de consideración para con su persona y sus circunstancias. Pesquera renunció por ninguna de las anteriores.
La seguridad pública y la criminalidad en Puerto Rico son industrias del misterio. El misterio es criatura de la falta de transparencia en los asuntos del bajo mundo y en los asuntos del gobierno. Cuando el funcionamiento del Estado se asemeja al funcionamiento del bajo mundo, podríamos decir que vivimos bajo el control de un Estado criminal.

Típicamente, cuando pensamos en criminales, no pensamos en ellos como profesionales del delito, capaces de renunciar a sus labores en cualquier momento, por cualquier motivo. Admito, sin embargo, que las razones por las cuales renunciaría un criminal son un misterio para mí. ¿Acaso problemas con la policía?

No es fácil adivinar lo que pasa por la mente de un criminal. Quizá por eso la policía aquí tiene tan poco éxito combatiendo el crimen. A veces no sé si el crimen aquí se combate o si hace tiempo que la policía y los criminales se pusieron de acuerdo y declararon empate.

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