2.9.13

Pavor a dios


Cinco cosas que aprendí en los tres minutos y medio que pasé en Clamor a Dios

1. La derecha cristiana no cuenta con los mejores planificadores de eventos: Las mesitas de comer quedaban justo al frente de las letrinas.
(No vacilen).

2. Para mi sorpresa, la derecha cristiana no tiene problema con:
-el reggaetón (siempre y cuando quien lo escuche o lo cante odie a los gays)
-los tatuajes (siempre y cuando quien los haga o se los haga lo haga en nombre de jesús y odie a los gays)
-el cigarrillo (siempre y cuando el cáncer no sea el “cáncer de los gays”)
-el lujo (siempre y cuando nadie choque/raye/guaye la SUV de la pastora y en caso de que alguien llegara a chocar/rayar/guayar la SUV de la pastora más vale que el responsable no sea gay)
-el pecado (siempre y cuando el mismo no consista en amar a los gays, que según dijeron allí es casi tan malo como ser gay, lo cual aparentemente es bien malo. De que ¡uy!).

  1. La mejor parte de las manifestaciones de la derecha en este País es la contramanifestación de un grupito de opositores con pancartas bajo el sol. Amor (y activismo) del bueno. (Un saludo a José).
  1. La derecha cristiana canta pésimo.

  2. La confección y venta de faldas de mahón en Puerto Rico dejarían muchísimo dinero. 

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