14.9.13

Morning again


Estoy extrañamente conmovido por la música en la barbería en la mañana de hoy. Actually, es un salón de belleza. A mi barbero (mi estilista) le provoca curiosidad y desagrado mi reacción: “Nene, ¿qué es lo tuyo? Si entrar aquí es como entrar a una sucursal del Popular, que siempre tienen el especial de navidad en los televisores. De hecho, eso que suena es el disco del especial del banco...de hace dos años.” Tiene razón. No obstante, siento que estoy a punto de llorar. Referencia obligatoria: Neruda. Lectura obligatoria: el periódico en la canasta a mis pies. Titular: “¡Hasta Cuándo!” Es un reportaje acerca de una mujer muerta por una bala perdida. Cada vez que leo/escribo/escucho la palabra “perdida” siento muchas ganas de gritar “¡La encontré!” Al sentarme en la silla de barbero, justo antes de guardar el celu en el bolsillo, leí un status de Facebook: “la custodia de un jardín de ceniza y muerte.” Supongo que es la frase (el verso) lo que me tiene triste. Había traído conmigo para leer Don't Let Me Be Lonely de Claudia Rankine. Digamos que no es el libro más feliz para leer en la barbería. Mi estilista se molesta conmigo cada vez que me refiero a su lugar de trabajo como “la barbería.” Me ofrece un Kleenex para las lágrimas. “Podría haberlas atrapado con el filo de la tijera al caer, pero no quiero que te me desmayes aquí.” En la portada del periódico, la mujer muerta por una bala que traspasó una pared de madera en su residencia aparece en una foto sonriendo junto a una reja de balcón. Considero alcanzar el periódico. Considero abrir mi libro. Considero gritar: “¡La encontró!” Cambian la música. Algo instrumental tipo oficina/elevador/tiempo de espera en línea. Siento que no tiene ningún efecto sobre mí. Referencia obligatoria: Indestructible, de Barreto. Lectura obligatoria: Tengo que dejar de leer.



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