4.9.13

Conversaciones sobre Perros

Rocky es un Shih Tzu. Lleva siete días sin comer. Chispa María es una perrita sata de 16 años. Le encontraron un tumor. La “mamá” de Chispa la trajo a la clínica envuelta en una toalla bordada. Rocky entró a patita. Intercambió miradas con Wallace. No se llevan. Wallace está aquí debido a unas llaguitas en la piel (reacción alérgica). Cinderella, según su dueña, es una “botaera de chavos.” Le acaban de diagnosticar sarna hereditaria. Rocky la huele. Wallace le huye. Chispa está en la falda de su mamá. Gime de dolor o de frío. “Cuando mi hija murió, ese mismo día la rescaté yo a ella.” Le habla como a una hija. Rocky está ladrando. Ahora gruñe. Wallace se quiere trepar en mi falda. “Es casi como tener un hijo,” dice la señora. “Pero duran menos. O más, en mi caso.” 

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