27.9.13

Cornel West en Puerto Rico (el evento)


uno

Hacía falta escuchar el nombre “Albizu” desde la tarima del Teatro de la Universidad de Puerto Rico, pronunciado con ternura y convicción, en la voz de un hombre que pronuncia el nombre como puede, a la mala, amorosamente. Hacía falta traer a memoria el nombre de Lolita Lebrón, desde el registro privado del hombre que nos visita en tarima, el nombre “Lolita” sacado de un recuerdo del visitante en el Detroit de 1980. Hacía falta escuchar esos dos nombres en la tarima del teatro de la universidad, traídos a colación como perfectos ejemplos de militancia y amor— “ancestros para apreciar críticamente.” El visitante entonces vino cargado de regalos. A ese regalo se le llama deberse a una tradición para apreciarla, escudriñarla, considerar morir por ella.

dos

Afuera, luego del conversatorio, una poeta-performera de la escena local (allá para los tiempos en que había una escena de poesía/performance en el País) declamaba unos versos terribles.

Es hora de declarar a Guanina nuestra poeta nacional.

tres

Integridad, honestidad, decencia y virtud jamás han sonado tan cool en boca de un académico/celebridad/activista ever. “Esos valores sí cuentan,” pensé.
Todos suenan a lucha.
Definen los contornos y el contenido universal de toda lucha.
Inspiran a luchar.

La isla espera.

cuatro

El visitante gateó para abrazar a la hija de Albizu.
Un chamaco se paró justo al frente de ellos para sacarse una foto con un thumbs up.
Acto seguido, la subió a Facebook de seguro.
El primer paso, se me ocurre, es aprender a reaccionar ante la belleza.
Mi reacción inicial fue sacarle una foto al chamaco sacándose una foto junto a él abrazándola a ella, ella abrazándolo a él.
El segundo paso es aprender a reaccionar ante las pendajaces-- no sucumbir ante el cinismo-- cuando tengo la oportunidad de atestiguar la belleza. El chamaco no es importante.
El visitante, luego de hablar de valentía y resistencia, supo cuando era preciso gatear.
Eso es lo importante.

cinco

El visitante habló de un poder superior. Y yo le quise creer.  

26.9.13

Cornel West en Puerto Rico


uno

¿Cuán influyente es Cornel West? ¿Tú crees que si le entrego personalmente mi guión para una peli sci-fi criolla, él se lo pasaría a los hermanos Wochowski? ¿Tú crees que Keanu estaría dispuesto a salir? ¿Cuánto cobrará Keanu por película? Oye, el West tiene un parecido a Don King, ¿no te parece? Es el pelo. Yo creo que grabó con The Roots. Mentira, ese fue Amiri Baraka. Es que se parecen. Jejeje. ¿Lo cogiste? Chico, porque todos los negros...Anyway, ¿quién tú crees que es más famoso, West o Zizek? ¿Quién ganaría si su vida dependiera de contestar una pregunta sobre opresión sistémica y belleza? Which reminds me, ¿tú has visto a la ex de Zizek? Guau. ”

dos

Escuché que los y las responsables de la debacle de Occupy Puerto Rico convocaron a una protesta frente al Teatro de la UPR porque Cornel West nunca se personó en el Parque de la Gándara a ocupar con ellos.

Anticipo que nadie le prestará atención a su manifestación.
Se irán molestos.
Dejarán basura en la plaza.

Tres

West es lo que se conoce como un intelectual público.
Él es para la sociedad norteamericana, lo que _____________ es para Puerto Rico.

(yo tampoco pude llenar el blanco).

Cuatro

Oye, Moody's:

¡Cornel West en la iupi, Beyoncé en el Choli!

Brega con esa.

Cinco

To be a jazz freedom fighter is to attempt to galvanize and energize world-weary people into forms of organization with accountable leadership that promote critical exchange and broad reflection. The interplay of individuality and unity is not one of uniformity and unanimity imposed from above but rather of conflict among diverse groupings that reach a dynamic consensus subject to questioning and criticism. As with a soloist in a jazz quartet, quintet or band, individuality is promoted in order to sustain and increase the creative tension with the group--a tension that yields higher levels of performance to achieve the aim of the collective project.” -Cornel West, Race Matters

¡Eso!

23.9.13

Razones para no ir al Festival de la Palabra (in good fun)

  1. ¡Viene Daniel Mordzinski! (Oootra vez)
  2. Tengo Netflix.
  3. Lo único más aburrido que ir al museo es ir al museo a leer.
  4. Los chavos del premio de novela Las Américas los puso el dueño de Plaza Las Américas y una cosa es gastar todo mi dinero en Plaza y otra es aceptar dinero de los dueños de Plaza. Es una postura política. Estoy casi seguro. No sé. Tengo que consultar un boletín del MST. Pasemos al punto cinco.
  5. Porque no es en el Bori.
  6. Porque la literatura no es una fiesta. Es el fruto de una labor agónica, de horas y horas dedicadas al estudio, el análisis, la creación y la reflexión. Además, porque hay pari en casa.
  7. ¡Viene Leonardo Padura! (actually, esa es una muy buena razón para ir).
  8. ¡No me importa que venga Leonardo Padura! (ésta es mentira).
  9. Porque ya hablé con alguien que sí va y que me va a conseguir el autógrafo de Leonardo Padura.
  10. Porque Lalo jamás iría.
  11. Porque Lalo va.
  12. Porque tengo muchas cosas que hacer: laundry, compra, listas. Cuando termine, voy. 

22.9.13

En la lucha libre


El Diabólico es un sapo tetón. Samson Walker es un chiquipipi. Chris Angel es pato. Carlito tiene perico saliéndosele hasta por los oídos. El Bronco #1 es un dominicano cabrón.

El cuarenta aniversario de la World Wrestling Council es sano entretenimiento familiar. Los niños entran a mitad de precio, comen empanadillas de pizza y toman cocacola en vasitos plásticos de cumpleaños. En la lucha libre profesional nadie bebe. Sentado entre un chorrete de machos de siete suelas, todos toman cocacola o agua. Menos uno, que por cada sorbo de cerveza, se da un shot de la Nikini. En cuatro horas, apenas se levantan para ir el baño. Una vez en el baño, los machos no se demoran mucho porque no se quieren perder el próximo combate. En el próximo combate, cuatro hombres fuera de forma conversan entre tímidos golpes y palmetazos, se agarran, descansan, fallan la movida, y hacen como si la patada en los huevos acabara de destrozar cualquier oportunidad de volver a ser papá. La mayoría de los hombres que sube al cuadrilátero ya son abuelos— machos de siete suelas y dos hipotecas, con treinta libras de sobrepeso y el don para ofrecer castigo y recibirlo por puro entretenimiento. Es patético. Pero no me lo podía perder.

“¡Diabólico jabalí!¡Cuernú!¡Estuve con tu esposa ayer!”

El que grita es el hombre más pesado en el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón. El más bocón también y vino desde San Sebastián del Pepino con sus tres mejores amigos de la high a ver al ícono Sting luchar por primera vez en Puerto Rico. Para eso faltan tres horas con 45 minutos. El hombre y sus panas se graduaron de la high el año que yo entré a kindergarten. Poco tiempo después de graduarme de la high dejé de ver la lucha libre con regularidad. El hombre es de los fieles. Yo apenas puedo identificar el sillón atómico, la figura cuatro y el salto mortal. Del total de movidas ejecutadas en la noche de hoy, habrá un solo salto mortal con muy poca gracia y estilo. Le costará el combate en pareja a dos tipos rechonchos que se hacen llamar la artillería pesada o algo así. Uno de ellos, creo, me vendió mi celular en AT&T la semana pasada. Ni los escritores ni los luchadores profesionales ganan lo suficiente como para vivir de su arte. No me consta pero según el amigo de San Sebastián a los primeros combatientes de la noche les pagaron en cocacola y empanadillas de pizza.

Dos empanadillas de pizza y dos botellas agua me salieron en ocho pesos. Dos pesos de parking. Veinte por el boleto de entrada general. El ringside estaba a cincuenta. No había casi nadie en ringside. Nota curiosa: Los boletos para la sección de arena en el concierto de Café Tacvba en el Choliseo rondaban los cien dólares. Una apuesta sociológica: las características demográficas del público en la sección más costosa en el Rubén Rodríguez son marcadamente diferentes a las de la audiencia pegada a la tarima en el Choli. Digamos que se bajan en paradas distintas del tren urbano. Digamos que unos jamás cogen el tren a menos que sea noche de conciertos en el Choliseo. Digamos que yo me siento un poco fuera de lugar. Digamos también que no me sé una sola canción de Café Tacvba. Reconozco, sin embargo, la música de entrada del Bronco. Y sé que luego de cada dos golpes que le propine Carlitos Colón a su oponente con la derecha, viene un cabezazo. Digamos que Carlitos Colón es mi héroe. Aunque jamás pagaría 50 pesos para verlo moverse en slow motion dentro del cuadrilátero con la gracia dura y dolorosa de quien ha dado la vida por un arte marginal para el deleite de las masas. En fin, que los compas de San Sebastián tampoco se saben una sola canción de Café Tacvba, pero saben que el arbitro especial para el próximo combate es de Carolina y comenzó su carrera lavándole el carro a TNT. “¡Toledo, carnipuerco!¡Toledo te pareces a Manny Manuel!” La vida es bella.

La cartelera, en términos generales, aburre sin fin. El talento local parecería tener más talento para jugar video juegos en el sofá de la casa. Casi nadie luce fuerte o prensao o atlético. Casi todos pelean con camisilla o t-shirt o camisas Under Armour de manga larga. El cuerpo del luchador profesional boricua es el cuerpo del boricua promedio y como el boricua promedio se mete a la piscina con camisa, pues igualito entran nuestros gladiadores al ring. No los culpo. A mí tampoco me gustaría que me gritaran “sapo tetón” frente a miles de personas. Y de verdad son miles. Me sorprende, considerando la crisis, y la baja calidad de la lucha y que el componente artístico del espectáculo parece haber sido sacado de una edición de Juventud Vibra. Sugerencia a la agrupación Barreto y su Plena: “¡Barreto, retírate!¡Cámbiate el nombre!¡Vete a lavarle el carro a Savio Vega!”

El que grita soy yo, envuelto, con la boca llena de empanadilla, de pie porque son las 10:52pm y Carlitos Colón le acaba de hacer la figura cuatro al Invader en el medio del cuadrilátero y no hay nada que JJ Barea o Yadier Molina o Javier Culson puedan hacer jamás en la vida para igualar la gesta atlética de ese Hombre en estos momentos. “Está la llave cuatro, Pacheco y luego dios creó el mundo” dice mi compañera, recién despierta y de pie junto a miles de desconocidos y desconocidas en la noche bayamonesa. Una hora más tarde el hijo mayor del Acróbata de Puerto Rico perderá su combate estelar contra Sting, debido a la intervención indebida de Ray Fénix. Al final, el gringo siempre gana. No importa. Parafraseando a Manuel Ramos Otero, tengo 34 años, estoy en Puerto Rico y me he enamorado de un viejo hombre viejo— el primer nombre de un atleta profesional que me aprendí en mi vida, el único mito nacional intocable y preciado que nos queda como pueblo. Pa'l carajo la eterna benevolencia de los Taínos. Adiós Filiberto. Bah, Albizu.

En el estacionamiento, camino hacia el carro, pasada la medianoche, de momento solos y cautelosos, con las llaves en la mano para abrir y montarnos rápido, algo en mí me motiva a pensar, que restada la xenofobia standard contra el Bronco y los gritos de “pato” y los piropos de los machos de siete suelas a las pocas mujeres en la audiencia, el cuarenta aniversario de la WWC es sin duda sano entretenimiento familiar. Al menos lo más sano que logramos hacer en y entre familias aquí, considerando que en todas nuestras familias nos hacemos cosas bien jodías. Hoy, pienso, jodimos menos. 

21.9.13

Esquimalitos


En la radio, José Nogueras, animado e insoportable, me exhorta a mantenerme positivo. Acabo de ver una pancarta colgada de la reja de un puente peatonal en el centro de la ciudad con el siguiente mensaje: “PR sonríe, el cambio comienza contigo.” A ver. Me sonrío y nada. Insisto. De que cero. Pero, antes de darme por vencido, con las comisuras de mis labios estiradas hasta el límite, aplico la teoría a la práctica y exclamo: ¡Gracias Victor Fajardo, nuestros mejores liricistas te deben una! Me explico.

Qué sería de la intervención de Tego en La Misión volumen 3 sin sus ya clásicos versos: “Nos tienen de mango bajito/ Porque somos negativos pa' los chamaquitos/ Y Fajardo que se llevó hasta los esquimalitos/ Mano dura, cortina y humo pa los federicos.” O de Eddie Dee sin el coro perfecto para su “bronca generacional” Censurarme por ser Rapero, que dice: “A mí no me importa si te gusto o te disgusto/ pues mi diploma de cuarto año está firmado por un corrupto.” Así las cosas, el mensaje positivo del día es: Un País con una larga tradición de corrupción gubernamental es un País con una rica tradición de música rap. Al callao.
Sufre José Nogueras.

Hay teorías criminológicas que apuntan hacía los beneficios sociales del crimen. Lo cierto es que la actividad delictiva rampante provee para un sistema de justicia criminal vigoroso, con una diversidad de oportunidades de empleo para aquellos y aquellas interesadas en laborar para el aparato represivo del estado, el cual opera de formas muy misteriosas (U2, 1991, del álbum Achtung Baby). Una de estas formas es enjuiciando y encarcelando chamaquitos por posesión de narcóticos por un lado, y concediendo los privilegios de la libertad bajo palabra a corruptos de carrera, por el otro. Eso no lo digo yo, lo dicen Eddie y Tego. Pa que se lamban.

En octubre, se celebra en la Isla el Festival de la Palabra con autores locales y del mundo. Me pregunto si Fajardo se dará la vuelta por el Museo de Arte. Después de todo, la palabra es el punto de encuentro de la educación y la libertad, y él se ha beneficiado infinitamente de los sistemas que regulan ambas. Sería un orador perfecto para la ceremonia de apertura. Es más, sería un MC perfecto en la próxima edición del Guaya Guaya Fest. Sería un anfitrión perfecto para un programa de radio. Sería un candidato perfecto para ocupar una plaza en el gobierno, o como asesor de alguien con plaza en el gobierno, o como cabildero del sector privado con intereses particulares para traer ante la consideración del gobierno, o como maestro. Ya lo dijo Tego: “si vamos a hablar de caco, tú me diste clases.” Rai tru.

20.9.13

Close encounters


Me siento como Pedro Julio Serrano, adorado por cristianos random que me paran en la calle para abrazarme y brindarme palabras de aliento: “Guillo, tranquilo, mi dios está contigo.” Que alguien me diga: ¿Quién no se siente queer y querido entre tanta heteronormatividad rampante y despiadada? No me malinterpreten, no es tiraera contra el reconocido activista pro los derechos de la comunidad LGBTTQ. Ni mucho menos a las causas que impulsa. Como tampoco supone ser esta nota una apología a la religión cristiana. Para estar claros: el cristianismo mata. Bueno, al menos así comenzó todo. Me lavo las manos.

¿Por dónde iba? Yo, como muchos, sigo a Pedro Julio en Facebook. Yo, como muchas, creo en la igualdad de derechos para todos y todas. Y yo—¿como muchos/pocos/casi nadie fuera de la derecha cristiana?-- me desespero al leer tanta anécdota de viejita, de don, de reverendo que cotidianamente le declara amor y admiración al activista, según documentado en su perfil a diario. Por supuesto, entiendo la razón de las publicaciones: estas anécdotas dan fe de la gran cantidad de aliados y aliadas de la comunidad LGBTTQ en Puerto Rico y más allá. O bueno, al menos dan fe de la gran cantidad de fans del activista político--fanatismo que uno supone interpretar como apoyo a la causa de la comunidad en general. Y es quizás esa equivalencia la que me desconcierta. A menudo presiento que el activista se traga la causa o que bien define sus contornos para todos y todas. No sé. El caso es que en ocasiones leo los statuses y un poco me frustro y me pongo bitter y digo así entre dientes: “Oye, qué tal si enmarcamos la crítica a la homofobia dentro de una crítica mayor a las diversas fuerzas de opresión según operan dentro de la comunidad LGBTTQ” o “Por qué hay que exigir una disculpa como única pena imaginable para cualquier afrenta verbal en contra de la comunidad” o “Idol Puerto Rico no es ni tan importante, ponte algo de Siria o de Breaking Bad, al menos” o “Qué tal si como resolución de año nuevo, optamos por menos protagonismo y más praxis política.” Cositas así. Boberías. 

Por otro lado, una buena anécdota le hace el día a cualquiera. Hoy cuando me bajé en la estación de Cupey, una viejita me apretó los cachetes porque le ayudé a recoger unos aguacates que se le habían caído. 

18.9.13

Matemática


Un bumpersticker lee: “Es fácil vivir apegado a tus valores.” La parte de es fácil vivir está en letras grandes, blancas con un fondo verde. La parte de los valores está en letras mucho más pequeñas y verdes con un fondo blanco. Tengo issues con esto. En primer lugar: No es fácil vivir. Segundo, ¿qué valores? Tercero, junto a ese bumpersticker hay otro de una ecuación matemática: “Matrimonio= (insertar hombre de palito) + (insertar mujer de palito).” Primero, odio la matemática. Segundo, encuentro a los muñequitos de palito híper-tiernos y me molesta que los utilicen para propaganda mierda de derecha. Tercero, si vamos a jugar a la matemática con el matrimonio, hay tantas otras ecuaciones mucho más representativas que esa, por ejemplo: “Matrimonio= (insertar lápida) + (insertar llamas) + (insertar diablo con cuernitos y tridente y cola).” Me gusta la palabra tridente. Usémosla en una oración: “Lo que no daría por un tridente ahora para pincharle una goma al don fascista que tranquilo espera a que cambie la luz sentado en al carro frente a mí, silbando—¿está silbando?-- parecería que el don está silbando, ventanas abajo, feliz de la vida, regocijándose en el hecho de que su vehículo cumple la doble función de método de transporte y cruzada de odio.” Definitivamente, no es fácil vivir sin matar. La vida, de paso, es un valor. El respeto por la vida ajena también. Pero al momento se me hace extremadamente difícil vivir apegado a esos valores. Como se nos hace casi imposible a muchos y muchas de nosotras aquí continuar viviendo en una comunidad que reduce la multiplicidad de relaciones afectivas posibles entre las personas a estúpidas ecuaciones matemáticas de nivel kinder. En fin. Nada, que muchas veces deseo vernos como muñequitos de palito—felices de exhibir las infinitas variedades del trazo. Poder borrar, tirar la línea de nuevo. Hacer. Rehacer. Vivir aferrados a eso. 

15.9.13

El concierto anoche


En otras noticias, era el Electric Daisy Festival y tomaba 42 minutos llegar de la luz del McDonald's de la Roosevelt a la luz del Hiram Bithorn. Yo no estaba al tanto de esas noticias por lo que hice el tiempo en el tapón contento, maravillado ante el poder de convocatoria de Oscar López entre los jóvenes de 15-19 años, en tank tops y trajes de baño y gorras de Bora Bora. Oscar aún recuerda el olor del mar, pensé. Y si la lucha es vida toda, por qué no se puede bajar la lucha del carro en la avenida a hacer la última pata del trayecto hacia el coliseo a patita con glowsticks y paletas. El carro al frente mío tenía un bumpersticker de “Con mi Colegio Siempre.” Abrieron sus puertas traseras y se bajaron dos nenitas en cortos, tenis y camisillas tie dye. Tenían además bobos de dulce en la boca. Tenían flores en el pelo. Tenían una copia de Llegaron los Hippies debajo del brazo. ¡Un carajo! Tenían fanny packs de diseñador y iphones.

Fast forward al concierto: Lucecita Benitez cantará una canción decididamente mala de Tito Auger y sonará tan bella como una declaración de guerra o un indulto. Pensarás que en el mundo sólo existen Oscar López, el olor del mar y la voz de Lucecita; que el mundo cobrará sentido el día en que el universo conspire con ellos para un café al atardecer. Escucharás un poema muy malo en la voz de la exprisionera política Alicia Rodríguez. Confirmarás una verdad sospechada de la poesía: los versos no son más que una invitación a prestar atención. Luego Don Rafael Cancel Miranda llamará a su hijo al micrófono para demostrarle a la audiencia que el imperio no pudo ni podrá romperlo. El hijo le pasará la mano por la cabeza al viejo, sonriendo y por tu cabeza pasará la singular idea de que el universo diariamente conspira a favor de las y los perseguidos, que sólo es una cuestión de contar los días con Oscar al unísono hasta su regreso. Más tarde, una decena de exprisioneros políticos subirá al escenario para saludar a la audiencia.Decidido: Todos y todas somos parte de una gran conspiración universal. No nos romperán.

En otras noticias, había un festival de música electrónica en los predios adyacentes al Coliseo Roberto Clemente. Esa era la razón del tapón. A los 27 minutos de espera, frustrado, apagué el aire, bajé las ventanas. Olor a muffler, y gasolina.

Olor a mar además. 

14.9.13

Morning again


Estoy extrañamente conmovido por la música en la barbería en la mañana de hoy. Actually, es un salón de belleza. A mi barbero (mi estilista) le provoca curiosidad y desagrado mi reacción: “Nene, ¿qué es lo tuyo? Si entrar aquí es como entrar a una sucursal del Popular, que siempre tienen el especial de navidad en los televisores. De hecho, eso que suena es el disco del especial del banco...de hace dos años.” Tiene razón. No obstante, siento que estoy a punto de llorar. Referencia obligatoria: Neruda. Lectura obligatoria: el periódico en la canasta a mis pies. Titular: “¡Hasta Cuándo!” Es un reportaje acerca de una mujer muerta por una bala perdida. Cada vez que leo/escribo/escucho la palabra “perdida” siento muchas ganas de gritar “¡La encontré!” Al sentarme en la silla de barbero, justo antes de guardar el celu en el bolsillo, leí un status de Facebook: “la custodia de un jardín de ceniza y muerte.” Supongo que es la frase (el verso) lo que me tiene triste. Había traído conmigo para leer Don't Let Me Be Lonely de Claudia Rankine. Digamos que no es el libro más feliz para leer en la barbería. Mi estilista se molesta conmigo cada vez que me refiero a su lugar de trabajo como “la barbería.” Me ofrece un Kleenex para las lágrimas. “Podría haberlas atrapado con el filo de la tijera al caer, pero no quiero que te me desmayes aquí.” En la portada del periódico, la mujer muerta por una bala que traspasó una pared de madera en su residencia aparece en una foto sonriendo junto a una reja de balcón. Considero alcanzar el periódico. Considero abrir mi libro. Considero gritar: “¡La encontró!” Cambian la música. Algo instrumental tipo oficina/elevador/tiempo de espera en línea. Siento que no tiene ningún efecto sobre mí. Referencia obligatoria: Indestructible, de Barreto. Lectura obligatoria: Tengo que dejar de leer.



13.9.13

Togados


i.
Tu padre es juez. Te criaste con al menos dos hombres armados caminando a no más de cinco pasos detrás de ti. Aprendiste a temprana edad que la decisión de portar el arma a la cintura o en el tobillo depende del largo del brazo del guardaespaldas.
A los nueve años te sentenciaron a un mes sin televisión por aterrorizar a un cartero con el Smith & Wesson de tu papá. Tu reputación en la elemental fue producto exclusivo del día en que te presentaste con tres casquillos de balas para el Field Day. A las monjas no les pareció gracioso.
En séptimo grado habitabas tu país consciente de que ningún dictador o demagogo respetable jamás ni nunca tendría a tu isla en mente cuando revelara sus planes para dominación global. No obstante, el carro del viejo tenía chicharra, altoparlante, y sirena, y dedicabas las noches de semana a detener automovilistas en el expreso.
Fanático del béisbol, esperabas pacientemente en las afueras del Hiram Bithorn mientras el alguacil de turno le pedía el número a la misma acomodadora de palco que se tiraba al “Indio” Sierra. Ese invierno fuiste a todos los juegos de los Cangrejeros. Desafortunadamente, el guardaespaldas no te pudo acomodar a la sobrina de la doña y no tuviste novia hasta mucho después de que tu viejo se mudara tras otra caseta de guardia, más allá de otro portón, otra valla.
Todavía lo recuerdas sentado frente a una paca de papeles legales limpiando su revólver en camisilla, y cada vez que te doblas para amarrarte los zapatos, calculas el tiempo que te tomaría sacar tu Smith & Wesson, y recibir al cartero.
(2004-2013)
ii.
Tengo una punto 40

y una AK 47
y una M16
y una Colt 44
y una .357
y un rifle de perdigones
y granadas
y un arco y flecha
y una honda
y bombitas de humo
y estrellitas ninja
y chacos
y una bazooka
y más trucos que el cinturón de Batman

(ten cuidado)
-Acción Poética Puerto Rico
(6/30/13)
iii.
29 armas de fuego fueron incautadas de la residencia de la familia Casellas Paredes en la urbanización Tierra Alta 3, mientras que la licencia para portar armas de Pablo Casellas fue suspendida por representar un riesgo a la seguridad pública.
-Notiuno, 8/2/12
iv.
Chico, Pablo, hubieses huido. Yo, en los zapatos de tu papá te montaba en el carro y cogía la autopista al sur con un convoy de patrullas estatales detrás.
A lo O.J.,” dijo el tipo detrás de mí en la fila para pagar en el supermercado. Entendí “oye” y me viré con cara de cuál es tu problema, pero la cosa no era conmigo afortunadamente. Era contigo, chico. El tipo decía, “si su viejo tenía cuatro millones para fiarlo, seguro tenía cuatro millones para ayudarlo a correr. Esconderlo.”
A lo Filiberto,” contestó el tercero en la fila pero no creo que ese sea el referente correcto. Acto seguido, comentaron “lo porquería” que fue tu arresto y pagué.
Chico, Pablo, en el 1994 yo miraba la Bronco blanca en la televisión seguida de cerca por las patrullas de la policía de Los Angeles y me preguntaba por qué diablos no iban más rápido si la intención de una parte era huir y la de otra atrapar. Algo parecido me preguntaba ayer mirando tu arresto en la tele.
¿Por qué tanto show?” me preguntó un estudiante esta mañana, “si cuando la policía quiere arrestar a alguien de veras, rompen la puerta y te sacan de la casa estés como estés a la hora que sea y si es de noche, mejor.” No supe cómo contestar. Opté por hacer chistes. Pero cuatro millones de fianza no es un chiste. Es inconstitucional. Por otro lado, cuatro cheques certificados de un millón de pesos cada uno en cuestión de horas para sacarte me ofende de una forma brutal, aunque no sé exactamente por qué. Mas no son ganas de reír lo que siento.
Ganas de huir, quizás,” me propuso un colega en el trabajo y continuó “el dilema que tenemos nosotros aquí no es cómo identificar la gota que al fin ha venido a colmar la copa de nuestra estadía en el País, sino sabernos colmados desde el inicio, diariamente, y a pesar de ello, hacer para quedarnos.”
Chico, men” alcancé a decirle y salí para el supermercado. Huyendo.
(9/6/12)
v.
Banda sonora para la travesía:
Sal a Caminar, Roy Brown
Del Barrio Obrero a la 15, Willie Rosario
Las Esquinas Son, Ismael Miranda
Tierra de Nadie, Intifada
Canción del Elegido, Silvio Rodríguez
La Bala, Calle 13
Indestructible, Ray Barreto
Calle Luna Calle Sol, Héctor Lavoe & Willie Colón
Viernes 13, Vico C
La Cuna Blanca, Raphy Leavitt & La Selecta
(6/7/13)
vi.
Según la prueba, Santiago Concepción, siendo juez, visitó puntos de droga varias veces para comprar cocaína, golpeó en público a su esposa en incidentes que fueron hasta grabados por testigos con sus celulares, mintió a médicos para encubrir el origen de las heridas que reflejaba su esposa, le controlaba su vestimenta al punto de meterse con ella en los probadores de las tiendas, le retenía su salario, y la dejó sufrir de golpes, fractura de costilla, y heridas abiertas sin llevarla a recibir atención médica de urgencia. También, la sometía repetidamente a insultos relativos a su raza, su apariencia física, su origen social, y su profesión.
En una ocasión, los golpes y gritos provocaron que un vecino de la pareja llamara a la Policía, a los cuales la mujer despachó asegurando que no pasaba nada. "Cuando la Policía se marchó, el querellado se asomó al balcón riéndose", indica el Supremo, a la vez que relata que en una ocasión, el juez amenazó a su esposa con matarla y con que la iban a encontrar "con un alambre de púa". "Según ella testificó, él se jactaba de que sabía cómo hacer esas cosas porque fue fiscal", dice el escrito del Alto Foro.
-Noticel, 8/22/13
vii.
(en la gas)
No podemos olvidar que los jueces también son seres humanos y todos tenemos nuestras debilidades. Y, vamos, las mujeres pueden sacar a uno por el techo a veces. Y eso hay que atenderlo como hombre. Viste, hay límites. Tampoco uno puede estar en la onda de masacres caseras, pero hay días en que la paciencia se agota. Y, tú sabes, las mujeres están del carajo también. Lo de meterse perico eso ya son otros veinte. Eso es delito. Y los jueces no están por encima de la ley.”
El don saca dos Heineken de la nevera, un litro de leche. Pide unos Winston 100, paga con un billete de veinte. El cambio para la bomba 7. Le dice “amorcito” a la cajera. Se va.
(8/23/13)
viii.
La vida privada de nuestros funcionarios públicos también es político.
-Acción Poética Puerto Rico
ix.
(Acerca de ex parte AAR)
Mi viejo solía decir que si el pueblo tuviera idea del gran poder que ostentaban los jueces del Tribunal Supremo, le prestaría mayor atención a su quehacer. Era una frase que utilizaba las veces que sentía que alguna persona no lo estaba tratando con la deferencia que él solía esperar (y exigir) de los demás. O cuando, en un restaurante, el mesero se demoraba en traerle la comida o la cuenta o el cambio. Lo decía un poco en son de broma. Pero con mucha mala leche, aunque mi viejo no acostumbraba utilizar la expresión “mala leche” que yo recuerde. Sí gustaba incluir en sus opiniones escritas que ciertas cosas, como podría ser un error de parte de uno de sus colegas en el Tribunal, son tan obvias que “salta[n] a la vista y hiere[n] la retina.” Un ejemplo de semejante error podría ser lo siguiente:
Mediante la Sentencia mayoritaria que hoy emite el Tribunal en el presente caso, y la Opinión concurrente que sirve de sostén a la misma, el Tribunal jurisprudencialmente abre el camino y sienta las bases para que en nuestra jurisdicción dos personas del mismo sexo, uno de ellos transexual, se puedan casar entre sí.
Esa es la consecuencia jurídica inescapable de la decisión que hoy se emite; ello en vista del hecho de que, a base de una mera aseveración de que se siente mujer y de una intervención quirúrgica que no cambió el sexo de la persona como tal, el Tribunal convierte a Andrés Andino Torres en una mujer para todos los efectos jurídicos, pudiendo esta persona contraer matrimonio, como una mujer, ya que su certificado de matrimonio así lo establece de manera oficial.”
Así leen los primeros dos párrafos de la opinión disidente emitida por mi viejo en Ex Parte Andino Torres, donde una mayoría del Tribunal permitió hacer el cambio al certificado de nacimiento de una persona que se había sometido a un cambio de sexo. En aquella ocasión, el Tribunal decidió, conforme al principio de equidad, que la realidad jurídica contenida en los documentos estatales debía ajustarse a la realidad social, vivida de una persona. Mi viejo, sin embargo, sólo anticipaba y temía de la posibilidad de que Andino pudiera casarse legalmente con un hombre. En cuyo caso, a su parecer, el Tribunal estaría legalizando el matrimonio de dos personas del mismo sexo. El error que saltaba a la vista y hería la retina es que Andino Torres era mujer. Obvio. Pero mi viejo no lo podía o no lo quería ver.
En el día de ayer, una mayoría del Tribunal utilizó el miedo de mi viejo como precedente para su análisis jurídico y dio al traste con los principios fundamentales de nuestro ordenamiento legal. La mayoría no pudo o no quiso ver la realidad social, vivida por una familia compuesta por dos mujeres y una niña. Y en cambio le impuso una realidad jurídica fundamentada en los más nefastos principios de las más burda exclusión legalizada.
Hay errores que se repiten,” afirmación que no podría atribuirle a mi viejo ni a nadie más, pues medio mundo lo dice. El error, en ocasiones, visibiliza el poder. Lo trae a la luz. Para que salte a la vista. Hiera la retina. Hoy muchxs de nostrxs amanecimos restregándonos los ojos, dolidxs, intentando de nuevo enfocar la vista en nuestro mundo inmediato, para que la inmediatez del error cometido por el Tribunal no nos ciegue. Y podamos permanecer por siempre vigilantes.
(2/21/13)
x.
¿Quién llorará por la niña en la propaganda cristiana en contra de la adopción por parejas del mismo sexo? Pregunto porque la niña en el billboard luce triste. Imagino que el mensaje que supone comunicar la imagen es que la niña llora por falta de mamá o de papá, según sea el caso. Cínicamente podría responder de la siguiente forma: Pablo Casellas se crió con papá y mamá y mira qué bien ha salido todo. Pero no quiero responder desde el cinismo. Prefiero hacerlo desde la imaginación política, donde convoco a un grupo de compas, nos encapuchamos, escalamos el poste y vandalizamos la imagen de la niña compungida con una sonrisa en colores brillantes. Los del arco iris.
(8/25/13)
xi.
Introducción a las Ciencias Sociales, 1er día de clases
Pregunta: ¿Qué cambio quisieran promover en su casa, comunidad y/o país?
Contestación: “Yo quisiera una familia bien poco tradicional, donde las mujeres de mi familia al menos tuvieran la oportunidad de morir por causas naturales.”
(8/21/13)
xii.
El Tribunal Supremo de Puerto Rico destituyó a Santiago Concepción de su cargo y lo desaforó del ejercicio de la abogacía, tras una investigación que probó un espeluznante patrón de violencia física y psicológica contra su esposa en episodios muchas veces marcados por el uso de alcohol y cocaína, así como que matizados por un sentimiento de impunidad debido a su cargo público. No obstante, su confirmación como juez durante la sesión senatorial en el 2009 fue avalada aunque la misma no fue a vistas públicas.
Conozco personalmente a uno de los confirmados, que es ahora el señor Juez, Reinaldo Santiago Concepción. Y a algunos de los otros confirmados también he tenido el placer de conocerlos, pero con Reinaldo tuve la oportunidad de estudiar, y puedo dar fe que hay una Sala más en el Tribunal Superior que estará segura y donde se impartirá justicia,” dijo García Padilla según citado por el Diario de Sesiones del Senado.
-Noticel, 8/26/13
xiii.
Tu toga me la explota.
-Acción Poética Puerto Rico

10.9.13

Sinsemilla, pero con autonomía


Yo sólo he fumado marihuana un puñado de veces, cuando joven. Mi juventud culminó ayer en la noche. Hoy comencé el día con Forever Young de Bob Dylan. Uno de los beneficios de ser joven por siempre sería poder meter la pata una infinidad de veces y tener una excusa ready-made para cada ocasión. Por eso, supongo, existen los mínimos de edad para ocupar puestos electivos en el servicio público. Hay algo, sin embargo, en extremo juvenil en el debate en torno a la legalización de la marihuana en Puerto Rico. Pregunto: ¿A qué vienen al caso las admisiones de legisladores de haber experimentado con la sustancia en sus años juventud por error? ¿Qué hay con utilizar a Clinton y Obama como perfectos ejemplos de títeres que se metieron droga cuando jóvenes y no obstante, llegaron a ser grandes hombres de bien? Por la tangente: Hay que estar bien arrebatao para llamar a Clinton y Obama hombres de bien. No estoy seguro, pero en mi juventud, el bien era un concepto relativo y para atenderlo había que utilizar frases como “depende del cristal con que se mire” y matizarlo hasta la saciedad en conversaciones y debates pues de no hacerlo, uno se corría el riesgo de llamar a matones hombres de bien, cuyo único error fue meterse pasto o perico, según sea el caso. Al punto: La legalización de la marihuana nada tiene que ver con la experiencia de particulares de cómo, cuándo, dónde y por qué se metieron lo que se metieron. Esos son cuentos de pasillo en la escuela. Comentario al margen: No hay necesidad de llevar a las y los chamaquitos de nuestras escuelas públicas de gira al Capitolio pues la única diferencia es que el plantel escolar en Puerta de Tierra está en excelentísimas condiciones. Bueno, y la comida es mejor. Y una infinidad de otras cosas que no vienen al caso ahora, sino para decir que gran parte de la vida de nuestra juventud está severamente marcada por una infinidad de carencias a nivel estructural para perder el tiempo escuchando a legisladores recordando viejos tiempos, cuando el tema de la legalización de la marihuana es uno bienestar social: menos violencia, menos gente en prisión, menos control estatal de la población.


La peor parte de un proyecto de ley para despenalizar el consumo de marihuana es “proyecto.” Suena a demasiado trabajo.


Things to do on weed,
qué diga, Wed.
Hoy es lunes,
(Mon.)
Se me olvidó qué tenía que hacer.


Mitos sobre fumar marihuana:
A mí me decían Mito,
de Guillermito.
A diferencia de Guillermín
de los Pitufos.
Los pitufos eran bien cool.
Míticos,” se podría decir.


La mejor parte de un proyecto de ley para despenalizar el consumo de marihuana es “consumo.” Significa fumar.


Participantes del programa de recuperación de Hogar Crea se congregaron frente al capitolio durante la mañana de ayer para manifestar su oposición al proyecto de ley que busca despenalizar el consumo de marihuana en Puerto Rico. En la radio, uno de los directores del programa indicó que fumar pasto casi invariablemente llevaba al usuario a experimentar con otras sustancias ilícitas más nocivas. Indico además que dios nos bendice. Como parte del programa de recuperación ofrecido por Hogar Crea, adictos con tiempo limpio suponen invertir su tiempo vendiendo bizcochos bajo los semáforos. Bajo un semáforo a las dos de la tarde uno puede encontrar a: un adicto pidiendo dinero, un adicto en recuperación pidiendo que le compren bizcochos, un chamaco repartiendo boletines promocionales para un sinnúmero de servicios (planes de telefonía, lavados de carro etc.). Tengo un amigo que gusta decir que la diferencia entre un adicto en recuperación y uno activo es que el cuento triste del primero termina con las ganas de volverse a meter, mientras que el del segundo termina con él metiéndose. Mi amigo es un cabrón. Al mirar las imágenes de los manifestantes frente al Capitolio se me hacía difícil pensar en los miembros de Hogar Crea como sujetos políticos, exigiendo algo. Lo cierto es que la protesta lucía forzada. No obstante, mi compañera lanzó las preguntas precisas, sentada con su café frente al televisor: ¿por qué la principal actividad pública del adicto en recuperación lo coloca a la merced de la “caridad” de los y las automovilistas, en los mismos lugares que quizá fueron escenarios principalísimos durante su adicción activa? ¿Será posible una radicalización de los procesos de recuperación del adicto? ¿Procederá hablar de su agencia como sujeto político? ¿Cuál sería la consigna?


El lema de muchos de mis contactos en Facebook que están a favor de la despenalización de la marihuana es “autonomía personal”—eso de que uno es libre para decidir qué sustancias se mete al cuerpo. Otra forma de practicar el autonomismo es vender comida los días de semana en la universidad, agua, chocolates, refrescos, artesanías, broches de pelo hechos con chapitas de cerveza etc. El narcotráfico es un muy buen ejemplo de autonomismo: “pasto, pali, perico y crack.” Si esto fuera un cuento para niños, escribiría que hay autonomismos buenos y malos, pero en el fondo se trata de una cuestión de libertad individual, dominio de tu propio cuerpo, cultivo del espíritu etc. Sería en extremo difícil escribir literatura infantil sobre el buen uso de sustancias controladas. Además, ¿quién lo publicaría? “Todavía sueño con escribir un libro que se venda más que la marihuana.” (Barrunto, 2000). ¿Qué  se vende más, el pasto o el perico? Al momento, mis intereses se limitan a ley, drogas y literatura. Casi clasifico para la judicatura, pero leo demasiado. Es un chiste. Si esto fuera un cuento para niños, escribiría que la droga no es un chiste. La ley tampoco. Nuestro sistema legal sí. Es broma. El humor también es una forma de autonomismo. Recién escuché decir a un compañero: en este país, o te ríes o te jodes. Curioso como una elección entre dos alternativas no es una muestra de libertad. Si me estoy riendo es por los nervios.

Dicen que fumar pasto ayuda a controlar los nervios.

6.9.13

Educación con perspectiva de odio


i.

Dice el Dr. Ricardo Rosselló que en el debate en torno a la implementación de una agenda educativa con perspectiva de género en nuestra escuelas públicas se entremezclan dos asuntos que jamás de los jamases deberían cruzarse: “Un asunto es de derechos, que yo he dicho antes que los derechos civiles, los derechos ciudadanos deben ser iguales para todos. Otro es traer a la educación pública esta discusión que yo creo que no lo amerita. O sea que yo estoy en contra de ese proyecto.” Le faltó decir que en la escuela se aprende a sumar y a restar, y las tablas de multiplicación, por supuesto, para practicar en el círculo de oración en el recreo o durante el minuto de silencio al comienzo de cada día, “así nos ayude dios.” Importa poco que en muchas de nuestras escuelas, lo único que se aprende de género es que dios creó el género allá para los tiempos en que el hombre comenzó a ser hombre y la mujer mujer, que, de paso, fue después. ¿Acaso hace falta mayor explicación?, preguntaría Ricky a la oposición feminista, propulsora empedernida del cruce entre derechos civiles y educación pública. ¡A quién más se le ocurre! Una pregunta al doctor: ¿Qué son los derechos civiles? Explique. Como en un examen de secundaria, a ver si pasa. Me preocupa, pues como decían mis profesoras en la high, lo más importante en un examen de discusión es que usted demuestre dominio del material. En materia de religión es diferente, pues el pleno dominio es de dios y el género, se me ocurre estimado doctor, no es de dios. Es una creatura social, si se quiere. Como podrían ser los derechos y la educación. ¡Qué clase combo, papá! Digo, doctor. Estimado profesor, usted. Como parte de mi educación en mi casa me enseñaron a tratar a los hombres que ostentan títulos académicos y profesionales con mucho respeto. A las mujeres ni tanto. Tuve que ir a la escuela para aprender eso. Quiero decir, a la universidad. En la escuela me enseñaron lo mismo que en mi casa: mucho de dios y del hombre como grado cero de la humanidad, poquito de derechos, género y mujeres. Yo quisiera que las niñas y niños de hoy no tuvieran que esperar tanto para aprender esa lección. Aprender, por ejemplo, que la educación es un derecho. Que la igualdad entre géneros también. Que todo a su alrededor es creado. Y que nada de ello fue obra de dios.



ii.



Yo estoy mirando al hombre que mira a la mujer caminar por la acera de la Avenida Universidad en Río Piedras. Llevo rato mirando al hombre desde mi carro detenido en la esquina de lo que era Café 103 debido a un accidente o un mal entendido entre el conductor del carro frente a mí que se disponía a cruzar y el conductor del carro que subía por la avenida sin interés de dejarlo pasar. Cuando primero me fijé en él, el hombre miraba al suelo y llamó mi atención por razón de que mi celular se había quedado sin batería y tenía que mirar para alguna parte. Mi mirada entonces antecede la mirada del hombre que se posa sobre la mujer, a quien logro ver en tanto sigo la línea que él traza con su mirada de un lado al otro de la avenida. El hombre está en la esquina del Ocho de Blanco. La mujer camina por la acera del lado del antiguo Café 103. El hombre que la mira, la mira de forma “penetrante,” podría ser la palabra perfecta para describir la mirada del hombre que parece haber depositado a la mujer que camina del otro lado de la calle en un vacío, donde sólo existe ella en su caminar. Otra palabra es “cortante,” pues luego de haber colocado a la mujer en el vacío, la mirada parece hacerla cantitos: “culo,” “tetas.” Como en una especie de dictado tabú en la elemental. Pero yo describiría la mirada como “puñetera,” debido al carácter perverso y casquetero del individuos que fuerza su mirada sobre una mujer que camina, entre otros y otras por Río Piedras. En cuestión de segundos, el hombre vuelve a mirar hacia el piso. Mientras espero a retomar la marcha, intento mirar al hombre de forma cortante—pescuezo mayormente—pero no lo consigo. O sea, yo sé mirar a otro tipo bien mal, pero nunca como él la miró a ella. ¿Por qué será? Me tocan bocina. Cruzo la avenida.



iii.



Introducción a las Ciencias Sociales, 3er periodo
Yo: En la sesión de hoy consideraremos algunos casos de discrimen por razón de género.
Estudiante: O sea, discrimen con razón.



Introducción a las Ciencias Sociales, del salón a la cafetería
Estudiante: Profe, ¿usted es gay?
Yo: ¿Por qué me pregunta?
Estudiante: Como que le gusta hablar mucho de temas de nena.



Introducción a las Ciencias Sociales, 1er periodo
Yo: ¿Quiénes aquí quieren terminar sus estudios y comenzar una carrera profesional?
[todos y todas levantan la mano]
Yo: ¿Quiénes aquí ya tienen o desean tener hijos?
[un buen número de muchachos y muchachas levanta la mano]
Yo: ¿A quién le preocupa cómo va a hacer para tener su carrera profesional y criar a sus hijos?
[un solo muchacho levanta la mano, el resto son muchachas]



Introducción a las Ciencias Sociales, en el pasillo frente al salón de clase
Estudiante: Yo quiero saber si es discrimen que enseñen la pinga del tipo en la porno cuando no está teniendo sexo con la tipa ni na.
Yo: ¿Discrimen contra quién?
Estudiante: Contra mí. Que me baja la nota.



Introducción a las Ciencias Sociales, 2do periodo
Yo: Entonces, la diferencia entre sexo y género es...
Estudiante: Uno es de dios. El otro viene en el examen.



iv.



After Brainard, Black



Diez recuerdos aleatorios de mi educación sentimental:

La falda no puede quedar a más de dos dedos por encima de la rodilla. Le dice mi papá a mi mamá antes de salir para “una actividad.”

Le escupes en la espalda y entonces cuando se vire te le vienes en la cara. Escuela Superior, en la cancha, antes del timbre de salida.

Me salió pato. Re: petardos en despedida de año.

No se dice “crica” en la mesa, Guillermo. Re: Irme a la cama con hambre.

¿Segunda base es tocaíta por encima de la ropa o tiene que ser por debajo? Pregunta que me moría por hacer pero que nunca le hice a mi amigo “cool.”

Si sabe más de sexo que tú, no le creas nada de lo que te diga; si dice que todo lo que sabe de sexo se lo enseñaste tú, que te lo demuestre, ¡ja! Consejos de un viejo poeta en el callejón.

Tu madre está loca. Tu madre es imposible. Tu madre no entiende. Con tu madre no se puede hablar. Explicaciones de mi papá para todo.

Papi dice que es así. Últimas palabras de mi vecinito al tratar de metermelo mongo en su cuarto mientras escuchábamos Bon Jovi New Jersey.

Los hombres con pelo largo son patos. Re: En la barbería, en contra de mi voluntad.

Te hará falta un hombre en tu vida. Un cura del colegio, en ocasión de la separación de mis padres.



v.



Formas de violentar el género

Hacer café. Mover las manos. “Partirse.” Sentir orgullo. Amar a un hombre. Coleccionar algo. Jugar. Mirarse mucho en el espejo. Salir de la casa sin peinarse. Irse lejos. Regresar, o no. Alzar la voz. Interrumpir. Cuidar el peso de las palabras sobre los y las demás. Escupir en la acera. Pedir permiso. Arreglarse el maquillaje. Arrebatarse. Arreglárselas cómo pueda. Tener sexo. Gozarlo. Hablarlo. Perder las ganas. Morir de miedo y de frío y de pánico a insectos varios. Buscar el roce. Evitarlo. Ensimismarse. Hablar malo. Hablar en plural. Amar a una mujer. Ser valiente y sentimental y más que el promedio. Hacer memoria. Cambiar de opinión. Resistirse a la idea de dios. Ser libre. Cuidar su figura. Echarla a pérdidas. Tener fe. No querer morir solo. Estar dispuesta. Botar las instrucciones. Pedirlas. Subvertir un orden. Ordenar libros por correo. Estirar el cuerpo. Acariciar el cabello del hombre que recién era mujer. Decirle “él” desde siempre, hoy por primera vez y tan de cerca. Recopilar historias. Discutir apasionadamente sin nada que temer. Ser sumiso. Dejarse llevar. Aplicar presión. Dejar a alguien ir. Empezar de nuevo. Ser irracional. Agarrarle la mano a la mujer que nació hombre y se perdió o se encontró, no importa. Lo que importa es no soltarle la mano, a menos que ella lo requiera. Lo que importa es mover las manos en señal de que nos queremos más cerca o más lejos, según sea el caso. Y está bien. Está muy bien pedir más café o que ya, por favor, no más.

4.9.13

Conversaciones sobre Perros

Rocky es un Shih Tzu. Lleva siete días sin comer. Chispa María es una perrita sata de 16 años. Le encontraron un tumor. La “mamá” de Chispa la trajo a la clínica envuelta en una toalla bordada. Rocky entró a patita. Intercambió miradas con Wallace. No se llevan. Wallace está aquí debido a unas llaguitas en la piel (reacción alérgica). Cinderella, según su dueña, es una “botaera de chavos.” Le acaban de diagnosticar sarna hereditaria. Rocky la huele. Wallace le huye. Chispa está en la falda de su mamá. Gime de dolor o de frío. “Cuando mi hija murió, ese mismo día la rescaté yo a ella.” Le habla como a una hija. Rocky está ladrando. Ahora gruñe. Wallace se quiere trepar en mi falda. “Es casi como tener un hijo,” dice la señora. “Pero duran menos. O más, en mi caso.” 

2.9.13

Pavor a dios


Cinco cosas que aprendí en los tres minutos y medio que pasé en Clamor a Dios

1. La derecha cristiana no cuenta con los mejores planificadores de eventos: Las mesitas de comer quedaban justo al frente de las letrinas.
(No vacilen).

2. Para mi sorpresa, la derecha cristiana no tiene problema con:
-el reggaetón (siempre y cuando quien lo escuche o lo cante odie a los gays)
-los tatuajes (siempre y cuando quien los haga o se los haga lo haga en nombre de jesús y odie a los gays)
-el cigarrillo (siempre y cuando el cáncer no sea el “cáncer de los gays”)
-el lujo (siempre y cuando nadie choque/raye/guaye la SUV de la pastora y en caso de que alguien llegara a chocar/rayar/guayar la SUV de la pastora más vale que el responsable no sea gay)
-el pecado (siempre y cuando el mismo no consista en amar a los gays, que según dijeron allí es casi tan malo como ser gay, lo cual aparentemente es bien malo. De que ¡uy!).

  1. La mejor parte de las manifestaciones de la derecha en este País es la contramanifestación de un grupito de opositores con pancartas bajo el sol. Amor (y activismo) del bueno. (Un saludo a José).
  1. La derecha cristiana canta pésimo.

  2. La confección y venta de faldas de mahón en Puerto Rico dejarían muchísimo dinero. 

1.9.13

Trucos para no quedarse dormido en el teatro


Pensar en Wanda Rolón. Detalles biográficos básicos: Natural del Bronx, vecina de Toa Alta. Cerca de 30 mil seguidores en Facebook. Pastora en el Tabernáculo de Alabanza y Restauración de la Senda Antigua. En un aparte: confieso que no sé qué significa la palabra Tabernáculo.Mi único referente es Don Magic Juan, notorio proxeneta afro-americano, que hacía las veces de consejero espiritual para el rapero Snoop Dogg, ahora Snoop Lion. Y que a menudo hacía featuring en sus canciones y vídeos exclamando “tabernacle.”

Imaginar a Wanda Rolón sentada en la sala René Marqués del centro de bellas artes en ocasión de la puesta en escena de La Cage aux Folles, orando por el alma de Braulio Castillo hijo, que en este preciso momento se encuentra rodeado de dragas con plumas y lentejuelas. Decirle al oído que sí, que todas las mujeres en tarima son machos. Verla llorar.

Hacer brainstorming de titulares esperanzadores acerca de Wanda Rolón

El FBI Sube y Baja por la Senda Antigua
Tambalea el Tabernáculo
Fraude al Altísimo
¡Alabanza! en la balanza de Justicia
Un Pescao llamado Wanda

Comparar odio de Wanda Rolón por gente gay y lesbiana con odio de Hitler, George Jackson, Mussolini, El Guasón, Trujillo, Sinestro, Strom Thurmond, etc. Luego hacer ranking de figuras más nefastas en el Puerto Rico de hoy. Llenar todos los espacios con su nombre aunque te duela dejar a tanto villano afuera. Redactar carta en tu cabeza notificándole su elección como La Nefastitud Hecha Verbo y Carne—no importa que la palabra nefastitud no exista, pichea. Visualiza la entrega de premios en el Choliseo, su entrada majestuosa, su discurso de aceptación, las felicitaciones de nuestros gobernantes. Visualízate allí, y espera hasta escuchar la mismísima voz de dios, para echar todo a pérdidas y poder despedirte del mundo tranquilo, seguro de que nunca hubo nada para ti en la tierra.

Imaginar a Wanda Rolón quemando sus pósters de Braulio Castillo, hijo excepto uno. Lo último que se pierde es la fe.

Caribbean Cool


A Carlito por poco lo botan del colegio la semana después del Welcome Dance por dizque romper la ventana del carro de Memo y Vale para tumbarle unas grabaciones de estudio. Los muchachos de la clase circulamos una carta-petición a la administración en defensa de nuestro amigo. Lo citaron con sus papás. Para nuestra sorpresa, el viejo vino vestido de traje.

En el colegio raza era la diferencia entre entrar por beca o entrar por herencia. En el caso de Carlito, los billetes ensangrentados no alcanzaban para comprarle un apellido de prestigio fuera del cuadrilátero. Tuvo que disculparse frente al estudiantado y la facultad.

Algunos nos preguntamos si la “expulsión” de Carlito del colegio sería el gancho publicitario para anunciar su entrada al ring. El acróbata, sin embargo, apenas se había aflojado la corbata y los curas nos despacharon luego de la oración.
El año siguiente tocaron Maicol y Manuel.
No, Chezina.
Hoy día Carlito se dedica a lo que hacía su papá.
A lo que hace.