5.8.13

El arte de la protesta con Ricky Rosselló


Afeitarse. A los manifestantes velludos les entran a patadas en el hotel del Centro de Convenciones Pedro Rosselló (Osito, respect). Una botella de agua en el Centro de Convenciones cuesta alrededor de $3.00. Los manifestantes velludos a menudo cargan con seattle en botellas de agua. Las compran en Walgreens o en maquinas de refrescos en los pasillos de la universidad.

Camisa blanca de botones, manga larga. Ricky no es Yulín. Ricky no tiene camisas del CUCA. Ni Yulín tiene camisas del CUCA. Una camisa del CUCA es un collector's item. Yo no sabía qué era el CUCA hasta el primer día de huelga en abril del 2010, cuando un encapuchado que ayudó a cerrar el portón principal gritó “¡Por el CUCA!” como si fuera por el poder de Greyskull. El CUCA es mítico.

Escolta de miembros de partido, simpatizantes de la candidatura de Ricky a la gobernación en el 2016. Es importante, en ocasión de tirarse a la calle con el pueblo, no tirarse a la calle solo. A lo commando. Esnú (metaphorically speaking). Sobretodo si viniste a la marcha en una camisa de botones de manga larga, acabadito de afeitar. Sobretodo cuando hasta en las marchas del establishment, los y las manifestantes usan máscaras de V for Vendetta. “Tremenda película,” diría Ricky, “una pena que el protagonista haya tenido que poner una bomba y morir. Por eso es importante el diálogo. V is for Victory en el 2016.” El caso es que los y las manifestantes con máscara asustan. Es bueno llegar con backeo. Por si acaso.

Tumbacoco. Típicamente, las tumbacocos bregan para activar a la gente. Sin embargo, cuando Ricky llegó a la marcha de ayer con su tumbacoco personal, la gente se fue. Ricky es como Jason en la canción de Viernes 13. Había un tipo con una máscara de Jason en la marcha de ayer. Uy. Scary.  

Street cred. Ricky no es novato de marchas y protestas. Hace meses marchó con la policía. 

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