18.7.13

God bless America for Mariano Rivera


La ciudadanía americana es un detalle.

En marzo del año pasado, estudiantes de la Universidad de Mississippi le gritaron “Where's your green card?” a un baloncelista y estudiante de la Kansas State University, mientras éste intentaba un tiro libre durante un juego en el torneo de la NCAA. El detalle es que el atleta universitario era puertorriqueño. Oops. 

Algo parecido aconteció el martes en la noche durante el juego de estrellas de las grandes ligas, cuando el cantante puertorriqueño Marc Anthony fue objeto de burla de parte de un segmento considerable de la fanaticada estadounidense, que por medio de Twitter expresó su disgusto con la MLB por ésta seleccionar a un extranjero para cantar God Bless America en la séptima entrada. Otro twitteros salieron a su defensa, trajeron a colación los datos esencialísimos de la biografía del cantante: Resulta que Marc nació en Nueva York. Gran cosa. El prejuicio no se combate con hechos, anotaciones históricas.

“Se combate con bates,” me digo y sonrío pensando en el gusto que me dio ver la entrevista que le hicieran al pelotero cubano Yoanis Céspedes en la noche del lunes, luego de éste ganar la competencia de jonrones. La entrevista fue en español, cosa que enfureció a un montón de fanáticos y twitteros. El canto de Marc, la noche siguiente, fue sólo la gota que colmó la copa.

Lo curioso es que el momento más emocionante y significativo de las festividades relacionadas al juego de estrellas, fue el tributo brindado al lanzador de los Yankees, Mariano Rivera, que se retira este año. Mariano es panameño. Y según comentaristas televisivos, fanáticos y twitteros estadounidenses representa lo mejor del béisbol. Cuando hablan de él, hablan de clase y profesionalismo y carácter y dignidad y todas esas cosas que los ¿peloteros? suponen tener.

La entrevista a Mariano al finalizar el partido fue en inglés. Con esa no hubo problema. Desconozco cómo Rivera llegó a EU. Desconozco si mantiene su ciudadanía panameña. Es el relevista más importante en la historia del béisbol. El resto son detalles. El tipo es amado por todos allá. No problem, siempre y cuando no se le ocurra cantar el himno de EU o la God Bless America o Amazing Grace o en medio de una entrevista mandar “un saludito a mi gente linda de Panamá.” 

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