29.5.13

Turistas


“You might not want to travel down there to work on a sports journal called El Sportivo like Thompson did, but you might want to go down there and drink massive amounts of rum and ride around on a motorcycle.” Se refieren a Puerto Rico. Es una recomendación de destinos turísticos para escritores interesados en escribir durante sus vacaciones. Vivo en Puerto Rico. Comenzaron mis vacaciones la semana pasada. Escribo.

“Now doesn't that make you want to head right on down to sunny San Juan?” Llueve en San Juan y la quebrada junto al estacionamiento de mi edificio se desborda y tengo que bajar de mi apartamento a mover el carro. Por lo demás, apenas salgo de casa.

Recibo un mensaje de texto: “ Y tú, qué haces?” Contesto “Escribiendo,” aunque lo que quiero decir es “encerrándome.” Pero sé que sí contesto como quiero no me escribirán más a preguntar qué hago. Son cosas del destino. Escribe Hunter Thompson que sintió en Puerto Rico en 1960: “a mixture of ignorance and a loose, “what the hell” kind of confidence that comes on a man when the wind picks up and he begins to move in a hard straight line toward an unknown horizon.”

Yo cruzo mi apartamento como si me balanceara sobre una cuerda floja. Es un truco que utilizo para ayudarme a escribir-- la sensación de que no importa cuántos malos pasos uno podría dar, jamás podría caer. Me fui en un viaje.

Estas vacaciones contestaré todos mis mensajes con honestidad, abandonaré mi carro a las aguas, y no saldré nunca de la casa. Pero si un día hace sol, me tiro par de horas para la playa a encerrarme en otra parte. No sabría qué más hacer.

26.5.13

Puerto Rico Comic Con 2013


No es todos los días que uno se para a mear al lado de Batman.

Batman tiene barritos en la barbilla, y no se lavó las manos antes de salir del baño, y su mamá lo estaba esperando afuera con una lunchera. Batman tiene fácil 35 años y me acaba de pedir que me mueva para sacarse una foto con su mamá, el hombre araña, Bane y sus respectivas madres. Eso es lo más que me gusta de Comic Con—que es sano entretenimiento familiar. Lo menos que me gusta es que nade tiene números de Condorito o de Coné a la venta. Badtrip.

Comic Con es para vestirte de tu súper héroe favorito y tirarte a alguien vestido de su súper héroe favorito y jamás reconocerse en la calle. Vaya súper poderes. Pero si no vas disfrazado de nada, Comic Con es para dar vueltas por el Centro de Convenciones imaginándote quién se va a tirar a quién: La mamá de Bane y el Super Mario es una posibilidad.

También puedes mirar a gente jugar videojuegos, que es casi tan divertido como jugarlos. Yo cuando juego videojuegos le doy a todos los botones a la vez. Pero los gamers parecen que están tocando piano. Otra opción es mirar a la gente jugar cartas. Es en extremo aburrido. Me hubiese traído los dominós. “Weirdo.”

En total me tomé fotos con Darth Vader, Batman (otro), Speed Racer, Ghost Rider, Wolverine, los zombies de Walking Dead, la Mujer Maravilla, el Mad Hatter y un agregado extraño de personajes que no reconozco, pero en Comic Con todo el mundo está más que dispuesto a tomarse una foto contigo. “Es porque en la casa no les hacen caso,” escuché. Y me puse bien triste. Tan triste que sentí ganas de ir a abrazar a Batman. Pero me quité a mitad de camino.

Acho, mano, fo. Batman no se lava las manos. 

24.5.13

Alguien en la radio dijo que si pasaban la 'ley gay' lo que iba a haber era guerra


Septiembre 1969. La canción es Fortunate Son de Creedence Clearwater Revival, inspirada en el hijo del Presidente Eisenhower en el contexto de la guerra de Vietnam. Es una canción de protesta: No será el hijo de Eisenhower quien tendrá que ir a la guerra. Será el hijo de Whoever.

En el 1969, Roy Brown grabó Monón como parte del álbum Yo Protesto. Responde al mismo contexto: A cuenta de qué los hijos de PR tienen que ir a a morir a Vietnam. Deben ir los hijos de Whoever.

Ese año nacieron Jennifer López, Jay-Z, Marilyn Manson, P. Diddy. Nació también Jakob Dylan, hijo de Bob. La tercera canción que tocó Bob Dylan en un concierto que ofreció en Isle of Wright en Inglaterra el 31 de agosto de 1969 fue Maggie's Farm. Dice así:

Well, I try my best
To be just like I am
But everybody wants you
To be just like them
They say sing while you slave and I just get bored
I ain’t gonna work on Maggie’s farm no more

El 28 de junio de 1969 comenzó lo que se conoce como la revolución gay con las revueltas del Stonewall Inn en Nueva York. Entre las canciones más populares de esa época en el club, está Stand de Sly & The Family Stone. Dice así:

  You've been sitting much too long,
                                       There's a permanent crease in your right and wrong
                                                        There's a midget standing tall,
                                                 And the giant beside him about to fall!
                                                                  Everybody....
                                                           Stand!  Stand!  Stand!

Eso de guerra suena bien. 

23.5.13

Los Robles


Los gatos de Los Robles duermen en las capotas de los carros, en los mufflers. Duermen en las áreas verdes. En el lobby, si alguno logra entrar. Envenenaron a ocho de la noche a la mañana. Hay un boletín en el tablón de anuncios. Los gatitos eran inocentes, dice. Inocentes está escrito en tinta roja, con signos de exclamación. En mi edificio hay una señora que abre el baúl de su carro todas las tardes para darles comida. Ahora una bolsa rinde más. Tiene que ser devastador.

22.5.13

Passing Commentary


No hay nada bueno en entender las causas políticas/sociales como marcas. No lo son, por más que uno quiera. Enmarcar el discurso político dentro del registro conceptual y lingüístico del mercado es renunciar de antemano al potencial afectivo inherente a los movimientos sociales y políticos—esos a los que las personas, desde su cotidianidad, se suman en tanto la causa las conmueve, las sensibiliza, las activa.

Cierto, las y los actores de la política partidista del patio responden y recurren a prácticas y dinámicas propias del mercado y el mercadeo. Sin embargo, asumir—aunque sea con cinismo—la posición de unwilling/unhappy/unsatisfied consumers ante ellos, o peor, pensar las estrategias de lucha ciudadana desde el punto de vista de un vendedor ambulante que va perfeccionando su “sales pitch” de puerta en puerta, es establecer una distancia infranqueable entre el sujeto que toca a la puerta y la causa que promueve. Más aún, imposibilita los lazos que se forman entre actores que verdaderamente asumen la causa social/política como riesgo y esperanza desde su posición particular.

Una de las carencias más evidentes y preocupantes en el debate público sostenido entre nuestros representantes electos es la falta casi total de carga afectiva, de entrega personal, de genuino sentido de que se habla desde el punto de vista de quien se encuentra aferrado a toda costa a una causa que lo/la define y por ende está dispuesta/o a jugarse la vida por ella. No simplemente los votos. Creo, entonces, que una de las formas más valiosas que podría asumir la oposición política en el País es la sinceridad—tan peligrosa en materia de mercadeo, tan brutalmente liberadora en materia social y política.  

Mayo 22


Encontraron el cuerpo de un hombre, baleado y parcialmente quemado. No recuerdo dónde. Lo acabo de escuchar. ¿Habrá sido en Cataño? ¿Trujillo Alto? En Trujillo Alto, el alcalde se opone al proyecto 238 debido a sus creencias religiosas. Hace unos minutos le dieron seguimiento a la noticia de un secuestro en Río Piedras. ¿Cupey Bajo es en Río Piedras? Recuerdo que el nombre del colmado propiedad del individuo secuestrado era algo así como La Simpatía. Estoy mezclando historias. Historias no, titulares. 

Noticia de un Secuestro es un título de libro. El Ahogado más Hermoso del Mundo es otro por el mismo autor. ¿Quién rayos escribirá los libretos para los programas de noticias? Michelle Rodríguez escribió un hermoso poema acerca del cuerpo muerto de una mujer en Río Piedras. En el poema, la poeta no se atreve a mirar a los demás a la cara por no ver el blanco de sus rostros, en el sentido de tiro al blanco. Para matar habrá que mirar los rostros de los demás como latas, botellas colocadas sobre un muro. Las prácticas de la destrucción.

Yo me imagino al alcalde de Trujillo Alto practicando sus discursos de odio frente al espejo. Luego se arrodilla a orar con un ojo entreabierto para admirarse en pleno acto de adoración a dios. El hombre tenía récord criminal. Me refiero al hombre cuyo cuerpo encontraron baleado y parcialmente quemado. ¿A quién le tocará adorar su cuerpo? Las prácticas del dolor. Apenas es noticia.

Yo no me imagino capaz de mirar al alcalde a la cara por miedo a divisar un blanco. No sabría cómo reaccionar. Intento practicar la simpatía a diario. ¿O era la empatía? No sé qué me provoca el poema de Michelle. Dice así: “No puedo mirar/ a nadie/ a la cara./ Temo reconocerlos como el blanco/ leerles encima/ la fecha de su muerte.” Lo leo una y otra vez para destruir el dolor, mas me duele su destrucción.

21.5.13

Facts are stubborn


La ciudad de Terre Haute en Indiana es  famosa por su producción “astronómica” de metanfetamina. Uno de sus políticos más reconocidos es Eugene Victor Debbs, candidato socialista a la presidencia de E.U. en 1904, 1908, 1912 y 1920. Hay una universidad pública, una prisión federal, un Outback Steakhouse y un mural con los rostros de 52 personas nativas influyentes en la política, la educación, las artes y el entretenimiento.

En el 2011, la ciudad sufrió los embates de una  “invasión” de cuervos. Hicieron patrullas ciudadanas. Los mataron a tiros.
Outback es conocido internacionalmente por el aperitivo “Blooming Onion,” entre otros ítems del menú. Indiana State University cuenta con un excelente programa de criminología. Hay mucha prostitución.

La metanfetamina es un psicoestimulante. Se “cocina” en “laboratorios.” Muchos explotan.  

Para llegar a Terre Haute, hay que hacer escala en Filadelfia. El costo de un pasaje sin regreso es $335.19. Ida y vuelta, $491.89. En Filadelfia fue que filmaron Rocky.

La ciudad de Terre Haute tiene una población aproximada de 60,785. La cifra no necesariamente  incluye prisioneros federales, que muchas veces provienen de otras partes.

Oscar López Rivera nació en San Sebastián, Puerto Rico el 6 de enero de 1943. Vivía en Chicago. Actualmente está recluido en la prisión federal de Terre Haute por conspiración sediciosa.

Conspiración sediciosa significa que no mató a nadie a tiros. Oscar es amigo de las aves.

dawn of the morning


Entré a la panadería. Tenían The Usual Suspects en pantalla—cuando Kevin Spacey dice “the greatest trick the devil ever pulled was convincing the world he didn't exist.” Kevin Spacey hace de Keyser Soze, el responsable de la muerte de casi todos en la peli, pero la policía lo deja ir. Kevin Spacey también hizo de asesino en serie en Seven. Pero en esa suponía estar haciendo el trabajo de dios. Hay bien poquita diferencia.

“¡El diablo!” exclama Héctor cuando Willie toca el trombón en La Murga. Cuando uno escucha el trombón de Willie por primera vez, uno dice “diablo” aunque no sepas un carajo de música, porque sabes por Héctor que lo que está haciendo Willie supone ser bien bueno. Uno diría “Oh dios” si fuera malo.

A veces me pregunto si Héctor se hubiese metido a predicador de no habérselo llevado el diablo antes de tiempo. Tony Vega es predicador. Alex D'Catro es predicador. Richie Ray y Bobby son predicadores. Los predicadores no hacen buena música. A dios, sin embargo, le agrada. Dios es malo.

Keyser Soze es el número 69 en una lista de los cien mejores personajes del cine norteamericano. Spacey ganó el oscar de mejor actor de reparto por su interpretación. Christopher McQuarrie ganó por el libreto. Otra línea chulísima de la película es "Keaton always said, "I don't believe in God, but I'm afraid of him." Well I believe in God, and the only thing that scares me is Keyser Soze." El detalle es que quien lo dice es el hombre mismo. O el diablo. Hay bien poquita diferencia.

Una vez le pregunté a un cura jesuita por qué los emisarios del diablo no predicaban en televisión como los cristianos. “Porque son los mismos, el truco es que te hacen creer que el diablo no obra por medio de ellos.” Desde entonces le temo a dios. Y a Kevin Spacey. Y a los predicadores. Y a los salseros.

A Keyser Soze no, porque no existe.

19.5.13

Todos los amores


Lo mejor de ver a dos hombres besándose en las escalinatas del Capitolio es que a uno le da por pensar que aún vale la pena prestarle atención a lo que sucede allí. Como parte de las festividades del día internacional contra la homofobia, tocaron la internacional socialista, izaron la bandera del arcoiris frente a la casa de las leyes, prendieron un árbol en fuego. Mientras, tres dragas se vacilaban el peinado de Pedro Julio Serrano. No lo llamaban por su nombre. Decían El Celibrity formerly known as Pedro Julio.

Nota editorial: para las crónicas hace falta muy buena memoria y un poco de imaginación.
Esta parte es pura imaginación. En parte. Lo de las dragas vacilándose el peinado de Pedro Julio es verdad. Más o menos.

En las escalinatas también, un colega escritor sostenía una pancarta con el mensaje “saca tu cabrón dios de mi cuerpo.” Hoy, la foto del colega es una sensación en las redes sociales. Mucha gente molesta. Mucha gente de acuerdo. Todos la comparten.

El colega aprovechó la ocasión para recordarle al público lector que su más más reciente libro está disponible para la venta aquí: http://erizoeditorial.com/216459338.

En otras noticias, el carro de mi vecino tiene un bumpersticker que dice “Mi dios está pasao.” Yo prefiero leer “mi dios está pajeándose.” Aún así, me la paso dándole gracias a dios por cada cosa buena que me pasa.

Al ver al colega con su pancarta, me pasó por la mente decirle que recién hojeaba su libro en la librería y me aburrí infinitamente, pero gracias a dios habían muchos otros para escoger.

Cuando llegué de la marcha tuve una muy mala conversación con mi vecino:

-Mano, ahora no se le puede decir pato ni farifo ni maricón a nadie. Nos están quitando las palabras. ¿Te das cuenta?
-Se llevaron el oro y nos dejaron el oro.
-...
-Es una cita de Pablo Neruda.
-No empieces con las paterías.
-Neruda no era gay.
-¿No? ¿Y quién era el de los jueves de verde?
-Lorca, pero es verde que te...
-'pera, ¿"Loca" tampoco se puede decir?

No hemos hablado desde entonces. Nota editorial: para escribir crónicas es crucial saber distinguir entre lo que meramente pasó y lo verdaderamente importante.

Eran bellos, los dos.

En fin. ¿Soy yo o lo mejor de la bandera del arcoiris es que no tiene estrellas? Eso quiere decir que Andrés Jimenez nunca le podrá cantar. 

¡Súper!

17.5.13

238, Capitolio

-Senado-

En las palabras del desconocido sentado dos filas detrás de mí “¡Qué bueno, carajo! ¡Por fin! ¡Para que sufran!” Viste, también podría citar las palabras de Martin Luther King o de Luis Muñoz Marín o Eugenio María de Hostos o Ghandi o el Obispo Corrada del Río. El senado es así— abierto a repetir las palabras de hombres (only) ilustres. Lo cual no está del todo mal, tomando en cuenta que más de la mitad de la delegación PNP no sabe expresarse de una manera lógica, coherente. Un saludito especial a los compañeros del distrito de Arecibo. De hecho, en respuesta a la pregunta de cómo contestarle a su hija de once años si en efecto está bien que una nena bese a otra nena, pues Sí ¡Carajo! ¡Para que gocen! Viste, eso lo digo yo, pero de seguro Muñoz en su etapa de poeta maldito escribió algo acerca del goce, que podría citar aquí para beneficio de las y los miembros del senado. Pero desafortunadamente no conozco la poesía de Muñoz, aunque de seguro el bardo jamás escribió algo tan hermoso como la palabra EQUIDAD coreada por todos y todas desde las gradas del hemiciclo, luego de aprobado el proyecto 238. Exagero, los últimos tres cristianos en el recinto no coreaban. Sufrían. Lo siento por ellos, pero no todos tenemos que ser iguales en la alegría. En palabras de una desconocida que me crucé al bajar las escalinatas del Capitolio “Después de Lucha Sí, esa es mi tercera palabra favorita.” Hostos no lo hubiese podido decir mejor. 

-Cámara-

Cantar victoria no. Cantar sí. Estaba buscando una canción online de título “Cabrones.” O, en su defecto, que dijera cabrones en el coro para cantarla en son de victoria no. En son de que la canción nunca se acaba. Sutil referencia a Led Zeppelin, kind of. Lo que no daría yo por un zepelín de plomo dirigido hacia la cúpula del Capitolio (i kid, i kid). El título de esa canción sería Oh Happy Day. Entonces sí que podríamos cantar victoria. Mas la canción de ayer permanece hoy, desafortunadamente. Motherfuckers. Tendré que orientar mi búsqueda hacia la música rap. Eminem tiene una canción con Jay Z de título Renegade, que dice “See, it's as easy as cake, simple as whistling Dixie while I'm waving the pistol at sixty Christians against me.” Yo la escucho y quiero ser él. Sólo que no tengo pistolas, ni buena puntería y me crié en el cristianismo, pero ningún cristiano rezando en las gradas del hemiciclo de la Cámara en contra de mis compas de la comunidad LGBTTQ es nada mío. Esa canción se titula The Bridges I burn light the way. Pa'l carajo. Las líneas, me parece, han sido trazadas y quien tenga al Dios de Wanda Rolón en su contra, tiene un amigo en mí. Friend of the Devil es una canción del Grateful Dead. Canta Jerry García que tiene dos razones para llorar. Las mías son el proyecto 238 según enmendado y la felicidad extrema de mucha gente con el proyecto aprobado a pesar de las enmiendas. Hoy cantan victoria, y quisiera hacerles coro, pero yo no conozco la letra de su canción. Siento que debo partirme en dos. Que debo partir a dios. O, en la voz de Johny Cash, god's gonna cut me down. Llevo días cantando la misma canción: “Oh no, not me I never lost control You're face to face With The Man Who Sold The World.” Hay victorias que se sienten así, como ventas de remate. Como un saqueo.

14.5.13

Incomplete correspondence (3)


Peor que citar una canción de Willie Colón para establecer una postura política, nada. “Palo que nace doblao,” me dice el hombre, serio, con convicción. “El que nació así, no que se lo merezca, pero por mí se jodió. Si no le gusta, pues que no trabaje. O que se aguante las ganas. Por no decir que se enderece.” Que conste que no se trata de un fundamentalista. El tipo es progre, dice. Votó por uno de los partidos emergentes. Estuvo en contra de la privatización del aeropuerto. Marchó el primero de mayo. 

 Yo comparto el camino del lobby del edificio hasta el contenedor de basura con él y ganas no me faltan para apuñarlo y arrojar el cuerpo en el zafacón. Eso de seguro rendiría más frutos que llamar por teléfono a mis representantes en la legislatura para que respalden el proyecto 238 en contra de la discriminación en el empleo por orientación sexual.

“Siiimóooooon, Siiiimóooooon.” Ahora está cantando el muy infeliz, en respuesta a mi silencio. Hay gente que no aprende. Lanzo mi bolsa a distancia, cosa de poder iniciar el camino de vuelta solo y en paz. Pero fallo. Cuando me bajo a recoger la bolsa del suelo me dice “¿Viste lo de Gilbertito? La dama de la salsa le dicen en el barrio.” Decidido. Este hombre tiene que morir. Necesito un plan. Pienso Emma Zunz y digo “Borges” en voz alta. “Sendo maricón, también” me responde.

Pedro Lemebel de seguro le escupiría un ojo. Bolaño igual. Bruno Soreno le pondría un cuchillo al cuello. Necesito un plan. Mientras pienso, el hombre se despide y se va cantando “La conciencia.” Una verdadera amenaza el tipo.

De vuelta en el apartamento me siento a escribirle a mis representantes electos: “Estimado senador/a, O vota a favor del proyecto 238 o soy capaz de matar a cualquiera que piense como usted.” Tacho la parte de matar. “Soy capaz de no votar más nunca.” Bah. “ Soy capaz de votar por otro.” Esa menos. “Soy capaz de hacerle la revolución.” Para la revolución también haría falta un plan. Mientras pienso, la pantalla de la compu se oscurece. 

 “Soy capaz de no esperar más.” 

Gustavo


Mañana se cumplen 3 años de Cerati en coma. Al menos 2 de cada 5 amigos en Facebook colgarán una canción de su perfil a manera de tributo. Algo así como una antología dispersa, conmemorativa de la obra de un gigante dormido. Hay una leyenda argentina del gigante que se duerme y deja caer las maravillas del mundo. Según la leyenda, “dios le dio en una bolsa a un gigante todas las maravillas que quería poner en el mundo. El gigante no mucho después de comenzar sintió sueño y se acostó a dormir y al dormir se relajó y soltó la bolsa y al suceder esto todas las maravillas se volcaron y quedaron en la Patagonia.” La leyenda la encontré en Internet. También encontré una foto de Cerati, dormido sobre sus brazos cruzados en un pupitre. Los gigantes duermen así.

El 20 de septiembre de 1997, al finalizar el último tema del su “último concierto” con Soda Stereo, las últimas palabras de Cerati a la audiencia fueron “Gracias Totales.” Al menos dos de cada cinco amigos en Facebook cierran correos electrónicos, textos, notitas de agradecimiento con esas palabras. Le siguen una coma y el nombre. El único nombre es ,,, Gustavo.

La primera vez que escribí Cerati en un texto, llamé a la compañía de beepers y pedí que escribieran “A mí también me gusta mucho Serrati” a la hermana mayor de un amigo, para impresionarla. No funcionó. Para la fecha de su “último” concierto con Soda Stereo, yo recién había escuchado Comfort y Música para Volar, y tuve la sensación de haber despertado de un sueño profundo. Agradecido. Totalmente.

Mañana se cumplen tres años del día en que el gigante soltó la bolsa y sus maravillas cayeron. Dos de cada cinco amigos en Facebook las recogerán para colgarlas de su perfil en una canción. Algo así como una antología dispersa, fragmentada de la totalidad. Anda gigante, despierta.


13.5.13

interior


El hombre busca en los bolsillos de su chaqueta, saca una armónica. Primer referente: Neil Young. Segundo: una película cuya trama no recuerdo, donde el niño recibe una armónica como legado de parte del padre. En youtube hay un video de 5 minutos 12 segundos de una canción de Neil Young. Le toma minuto con 37 encontrar la armónica. Se disculpa con el público, hace chistes. En la película, el niño nunca la aprende a tocar. En el ascensor el hombre frota la armónica con su pulgar. No pasa nada.

Cuando niño uno frota objetos varios para descubrirse mago y pasa que uno desarrolla un apego particular hacia ciertos objetos: “The really stupid things, I mean a can of coffee, a 35¢ earring, a handful of hair, what do these things do to us?” Mi viejo busca en los bolsillos de su chaqueta, saca una peinilla. Primer referente: una malla rota de canicas. Segundo: un micromachine. Llego al apt, me busco en los bolsillos, cuento 35 centavos, los echo en una lata de café: “Old man take a look at my life, I'm a lot like you were.” Siento ganas de peinarme y me desespero.

Salgo del apt, tomo el ascensor. El hombre de nuevo. Luce desesperado. Busca en sus bolsillos y nada. Tendrá que volver a subir para volver a bajar. El ascensor como un telón: “We come into the room, the windows are empty, the sun is weak and slippery on the ice And a sob comes, simply because it is coldest of the things we know.” Decido acompañarlo. 

11.5.13

Wish list


Yo quisiera ser Joan Didion para enviudar y escribir un libro maravilloso. 7:14pm, llueve. California, 1970, cuenta Didion que nos contamos historias para vivir. Esto es décadas antes de la muerte de su esposo. Joan Didion no miente. Exagera. Inventa. 7:19, le doy de comer a mis perros. Lo menos que me gusta de mis perros es cuando piden comida a la mesa. Su esposo también era escritor. ¿Habrá dejado de contar historias? 7:22, ya vienen a pedir, ¿historias? Me siento a comer en el piso con ellos.
Yo sería un viudo perfecto. 

10.5.13

Boricuas Bestiales

para Bruno Soreno


No importa lo que digan, para mí Puerto Rico siempre será cuna de beisbolistas. Y secuestradores. Y astronautas. Y bardos. Y narcos. Ayer encontré un hombre dormido en mi jardín. Había estropeado mis nardos. Oh well, Orwell también durmió así, a la intemperie, entre los más desdichados.

El papá de Orwell trabajaba como agente imperial del opio. No sé si eso sea una mala traducción. El hijo trabajó como maestro, limpiaplatos, cajero, guardia imperial, entre otras cosas. La pasó mal, según cuentan sus biógrafos, para escribir bien. Según él, para escribir bien, uno nunca debe usar una imagen o metáfora que uno está acostumbrado a ver en los textos de otros. Una metáfora típica para Puerto Rico es que es cuna de bestias y/o locos. Uno, como escritor, supone decir lo mismo pero en otras palabras. Cuando pienso en otras palabras, recuerdo las palabras de Orwell: “If it is possible to cut a word out, always cut it out.” Oh well.

En su ensayo, England your England, Orwell escribe: "As I write, highly civilized human beings are flying overhead, trying to kill me." Se refería a los Nazis. Los puertorriqueños, en cambio, son hiper-incivilizados. Matan. Se cuelan en fila. Mean la tapa del inodoro. Secuestran muchachas. Y dependiendo de la metáfora, todas estas cosas podrían estar conectadas. ¡Oh no! Olvidé levantar la tapa. Alerten a las autoridades.

A Orwell, cuando miembro de la guardia imperial en Birmania, le tocó matar a un elefante. Relata el suceso en un ensayo magistral sobre ideología. Hablar sobre ideología es hablar en metáforas. En Puerto Rico hablamos de bestias cuando queremos explicar los actos terribles cometidos por otros seres humanos inevitablemente ligados a nosotros y nosotras. Bestia es el que secuestra, el que esclaviza, el que viola, el que mata. Hablamos de bestias, también, cuando queremos explicar los actos cotidianos de desconsideración cometidos por otros seres humanos inevitablemente ligados a nosotros y nosotras. Bestia, entonces, es el que invade el carril de otro, el que se cuela en la fila, el que mea la tapa. No sé, pero creo que hacen falta nuevas metáforas. Una idea “bestial,” digo, por lo nítida.

8.5.13

Quedarse


i.

Oí decir que Sídney era un suburbio de Guaynabo City. Primeras cinco cosas que me vienen a la mente cuando pienso en Australia: I come from a land down under de Men at Work, Crocodile Dundee I y II, el torneo de tenis, la cerveza Foster’s, Los Pastores de Nueva Zelanda. La última no cuenta.

El comentario lo hicieron con muy mala leche, en clara referencia a un conocido crítico del patio, recién exiliado. Antes, el tipo escribía de lo mucho que le jodía vivir aquí. Ahora escribe de lo chulo que es vivir allá y de lo jodío que es quedarse acá.

Practico con Sídney: Sidney Lumet. Sidney Poitier. Sid Vicious (el luchador). Sid Vicious (el rockero). El Sida. No se me ocurre nada más.

Mentira: En el 1992, Sid Bream de los Bravos de Atlanta anota la carrera ganadora en el séptimo juego de la serie de campeonato de la Liga Nacional. Los Bravos luego pierden ante los Mellizos de Minnesota. Me fascina la palabra “mellizos.” Y “formica.” Y “fauna.”

Se me olvidaron los canguros. Cuando pienso en Australia, pienso en canguros. Cuando pienso en un puertorriqueño en una localización tan exótica como Australia,  pienso que Puerto Rico también supone ser exótico. Pero uno no lo piensa así. Uno es más crítico.

Primeras cinco cosas que me vienen a la mente cuando pienso en Puerto Rico: Me fui en blanco.

El comentario responde, además, a la percepción de que ahora el afamado crítico de seguro se estará dando la buena vida en Australia, bebiendo cerveza, mirando canguros. Y uno aquí igual de jodío.

El nombre de pila de Sid Vicious era Simon John Ritchie. El del luchador es Sidney Raymond Eudy. En el 1992, Eudy perdió ante Hulk Hogan en Wrestlemania VIII. El protagonista de las películas de Crocodile Dundee se llama Paul Hogan. No existe relación.

Las primeras cinco cosas que me vienen a la mente cuando pienso en Guaynabo son: canchas de tenis, lucha libre, el cuchillo de Crocodile Dundee, baños públicos (“asco, dan sida”) y formica.

Es una ciudad exótica.

(5/7/13)

ii.

Hoy mi abuela se despidió de mí, aunque no estoy del todo convencido de que me reconoció. Decía estar agradecida de tener a Alguien allí para quejarse del calor y del dolor. Más tarde del dolor y del frío. Mi abuela no tiene Nada. O sea, tiene que hace algunos años decidió que no quería estar por aquí largo rato y como dice “se tiró a morir.” En poco tiempo le empezó a fallar la memoria. Luego, pasó de no querer salir del cuarto a no poder. A mí de ella me gusta que se alegra de verme y me perdona por no visitarla con la frecuencia que merece. Hoy no pudo abrir los ojos y hablaba para disculparse por no poder hablarme. Yo confío tener la oportunidad de visitarla más tarde hoy y mañana y hacer finalmente una rutina de visitas diarias como siempre dije que iba a hacer una vez regresara a la Isla. Llevo cinco años aquí. 

(4/28/13)


iii.

En este País se escribe mucho sobre lo difícil que es ser escritor en el País. La falta de apoyo, de fondos, de visibilidad que caracteriza ¿la profesión? Y es real. Pero hay otra realidad, no menos apremiante, y es que aquí cualquier pendejo tiene un libro publicado. Más aún, tiene quien lo presente, quien lo aplauda, quien lo compre, quien lo asigne para un curso en la universidad, quien lo invite a dar una charla/conferencia/lectura, quien lo aplauda otra vez, quien lo proclame en las redes sociales como un autor indispensable para las letras del País. Dato curioso: las letras del País son simples consonantes y vocales y no hace falta gran talento para combinarlas.

Recientemente leía los comentarios de un escritor del patio sobre como la Verdadera Literatura “es aquella que no te da soluciones, sino que te crea más preguntas,” afirmó el escritor en ocasión de la publicación de un libro cuyo valor literario, a su juicio, es cero. Esto, supongo porque no pregunta nada, o porque no estimula pregunta alguna en la cabeza del lector. Yo no he leído el libro, no obstante en ocasión de su presentación, pregunto: ¿Acaso la verdadera literatura no será aquella que se deja leer, con más o menos trabajo y/o placer y/o urgencia y/o conciencia de sí de parte de la persona que se da a la tarea de hacer la lectura por la razón o impulso que sea?

Dato curioso: mi escritor favorito veía ocho horas de televisión diarias y escribía mejor que cualquier pendejo aquí (myself included) aún cuando ver televisión supone ser muchisísimo peor, como estímulo, que leer el libro más porquería, ¿no? Se me ocurre entonces que lo verdaderamente literario no se reduce a un libro o libros, sino a la curiosa disposición de una persona a hacer literatura (invención sin límites igual a belleza sencillamente) del texto que tenga ante sí no importa las cualidades particulares del mismo. Y un texto podría ser cualquier cosa. Las letras de un país, por ejemplo. Las de éste.

(1/13/13)

iv.

Antes, el bicijangueo era en moto.

-Che

(10/3/12)

v.

Ni que fuera la batalla de Gettysburg, like, really it's just a game guys, get over it.”

¿A dónde Gettysburg?, pregunto yo a la mujer en un suburbio de Guaynabo City. Entiéndase, el municipio de Dorado, haciendo fila para una docena de donas. Dos, realmente. Eso es lo mejor del béisbol, que uno no tiene que ser un Atleta para jugar. Y los fanáticos menos. Anyway, ella me mira mal porque la conversación no es conmigo, es con los dos muchachos que hacen la fila con ella. La fila, actually, empieza en Guaynabo, pero ella se refiere a Gettysburg, Pennsylvania, escenario de la batalla con más bajas en la guerra civil americana. Yo apuesto a que ella no sabe que está en Pennsylvania. Yo apuesto a que ella no sabe dónde queda el Mets Pavillion en Guaynabo (ni yo, but still).

El caso es que la mujer y los dos muchachos están hablando del juego entre Puerto Rico y Estados Unidos y ella no entiende—y cito—“what all the fuss is about?” Fuss, me indica la compu, significa escándalo. Fuzz, en cambio, significa policía allá por sitios como Gettysburg. Pero ella, sin duda, se refiere a cómo hoy el tema de conversación en todas partes es la victoria de Puerto Rico contra los gringos y todo el mundo está celebrando y eso. Yo, por ejemplo, tengo un amigo que dijo que cada hit de la novena boricua era como un golpe contra el imperio. Yo pregunté que si de estado y él malinterpretó la pregunta y me insultó por insinuar que fuese estadista. En fin, que la mujer no entiende por qué tanto escándalo (fuss) por un simple juego de pelota, cuando la historia de los estados está repleta de acontecimientos mucho más importantes y significativos, como Gettysburg.

“I don't give a fuck where it is,” me dijo la mujer en un inglés tan perfecto que era pendejo. Que sean tres, por favor.

(3/16/13)

vi.

Si bien es cierto que acá hay menos oportunidades de empleo, también es cierto que allá no conozco a nadie en el narcotráfico.
No hay más na que pensar.”

-Anónimo

(2/8/13)

vii.

Calqué un camello esta mañana de una cajetilla. Nuestros hijos fumarán frente a librerías, establecimientos varios. Si fuéramos a llamar las cosas por orden alfabético, primero va tu autobiografía, luego lo que escribí yo de ti. Desestruja el periódico y acompáñame a despedir patriotas frente a la puerta de embarque. Después de los primeros cien, mil, ninguno me hace sentir tan solitario como trepar escalones de dos en dos con emoción tras de ti.

a que no les gritas sabandijas”
a que no los agarras por el cuello”
a que no les tumbas el equipaje y sales corriendo”

Para que te persigan, amor, ¿qué más? Dibujar ayuda a distraerme, me digo “el día está nublado”y no salgo a llamar las cosas por su nombre:

esófago,”
laringe,”
falta cabrona que nos hacen.”

Nuestros hijos, los malditos, morirán aquí.

(9/15/12)

viii.

Patria o muerte,
veraneo.

(10/11/12)

ix.

Como hacer un comentario acerca de lo bonito que está el día en un thread de fanáticos de música horror punk, pues así.

Recién chateaba con un amigo con años largos al otro lado del charco sobre todo lo acontecido en el País en lo que va de año—un inventario minucioso—hasta que me cansé y pregunté acerca de los diversos aspectos de la vida allá. “Nada que reportar.” Insistí. “Todo tranquilo.” De nuevo. “No sé.” Entonces escribí algo como que “pues qué tal si en vez de estar tan pendiente de los bretes de acá, no te envuelves en los issues de allá y me cuentas.” Needless to say, el chat no terminó bien.

Yo no soy partidario del clásico discurso de disgusto en contra de los cerebrazos que se van. Yo también tengo mi cerebrito y estuve muchos años fuera. Además, genuinamente me atrae la idea de boricuas sin fronteras o panpuertorriqueñismo o pan pizza o panapen. Como me dijo mi amigo: “A mayor diversidad, mayor plenitud, kid.” Pero en determinados momentos me molestan los comentarios continuos pronosticando el caótico final de un País sin proyecto ni proyección internacional, escritos desde universidades con compus y proyectores en todos los salones. Y, vamos, para muchos de los compas en el mainland, su status como exiliados es tan serio como su status de Facebook. Hablen claro. Los tropos bregan para uno pensarse y situarse entre culturas and what not, pero eso no te hace más especial que el resto.

Yo por el momento estoy comprometido con quedarme, aunque reconozco que si no consigo proyector para mi salón mañana me darán muchas ganas de largarme. And who knows, maybe two days from now I'll be eating panapen with my expat friends up in Hartford, reseñando noticias de endi en mi perfil, pronosticando el fin de la patria hecha mierda, la patria a tres giros de la tuerca hacia la izquierda para caer en el fondo del mar, y coordinando una visita relámpago para el próximo wikén largo. Oblivious as to the contradiction in terms. No matter. Mamá, Borinquen me las dejaría pasar toditas.

Un loco en el thread de comentarios bajo el link para el álbum American Psycho de los Misfits acaba de comentar “it's a beautiful day outside (smiley face).”
Bendito.

(5/5/13)

x.

chavez vive
party
bus
619-6034

(3/9/13)

xi.

Es un milagro que nos hayamos quedado aquí, cabizbajos pero sonrientes.” “Lo dices porque el ruido, el descojón y el pánico te han vuelto sensible, ah, charlatán.” “Lo digo porque a veces estar aquí es maravilloso, sólo que me lo tengo que recordar cuando salgo en busca de cigarrillos y se me ocurre que yo ya no fumo, o cuando me comprometo a no llorar mientras se hace el café. Aunque hasta el café a veces da ganas de llorar.”

Es como la rana que canta.” “¿En qué sentido?” “Lo de quedarse. Hay una razón muy buena, suponemos, mas uno no logra articularla, bien cuando otros preguntan, bien cuando una misma se pregunta, con el pelo en la toalla, si acaso mis ojos han sido siempre de ese color, o si es que el color no formará parte de los contenidos básicos de mi día hoy. Y una decide bailar brevemente para despejar la cabeza, como en el poema de William Carlos Williams. ¿Lo recuerdas?” “Sí, La Rana que Canta. Of course. Yo creo que uno se enamora de la idea de que su País lo enamore y está bien que siga siendo un descojón, porque al final no tiene por qué no serlo, considerando.” 

 “¿Considerando qué?” “I mean, míranos a nosotros, pusimos un pie fuera de la bañera esta mañana, y henos aquí cantando por lo bajo, jodíos pero agradecidos por la oportunidad de ser poquito más que una rana, poquito menos que una que cante, y quizá no sería igual en cualquier otro lugar en el mundo. Seríamos menos.”

(3/8/13)

xii.

Tengo muchos más años de los que aparento.” Tiene muchos menos dientes también. Y dificultad para hablar. Las preguntas, no obstante, son constantes. Tienden, además, a ser siempre las mismas aunque en desorden: “Cuéntame, ¿qué estás haciendo? Cuéntame, ¿hay alguna muchacha?” Varío poco mis respuestas porque quiero que las grabe somehow. No podrá. Así que interrumpo con frustración y amor y le pregunto en cambio por los nombres de sus hijos, nietos, sus fechas de nacimiento. Hijos: 5. Nietos: 14. También hay bisnietos pero es una categoría imposible en su cabeza así que no abundo. “¿Cómo se llama el hijo de Yvonne?” “Guillermo” “¿Y dónde está?” “Vive afuera.” “Estoy aquí, Ita. Soy yo.” “Cuéntame,¿qué estás haciendo?” Estoy haciendo todo por quedarme sentado aquí risueño y agradecido de ti por querer saber lo mismo de mí con el mismo amor cada vez. Cada vez cuento menos dientes en su boca y más años en mí. Y, a veces, una dificultad compartida para conversar. No obstante, contesto lo mismo, más o menos, una y otra vez: “Hago que trabajo. Hay una muchacha que amo. Estoy aquí, Ita. Soy yo. Mi mamá es Yvonne, tu segunda hija. Nació un 7 de julio. Yo cumplo 34 años en doce días. Es el 2013. Tienes cinco bisnietos. No me sé sus nombres, pero mira, ésta es una foto de mi perro.” Cuéntame, ¿hay alguna muchacha?”

(1/8/13)


6.5.13

Incomplete correspondence (2)


Como hacer un comentario acerca de lo bonito que está el día en un thread de fanáticos de música horror punk, pues así. Recién chateaba con un amigo con años largos al otro lado del charco sobre todo lo acontecido en el País en lo que va de año—un inventario minucioso—hasta que me cansé y pregunté acerca de los diversos aspectos de la vida allá. “Nada que reportar.” Insistí. “Todo tranquilo.” De nuevo. “No sé.” Entonces escribí algo como que “pues qué tal si en vez de estar tan pendiente de los bretes de acá, no te envuelves en los issues de allá y me cuentas.” Needless to say, el chat no terminó bien.

Yo no soy partidario del clásico discurso de disgusto en contra de los cerebrazos que se van. Yo también tengo mi cerebrito y estuve muchos años fuera. Además, genuinamente me atrae la idea de boricuas sin fronteras o panpuertorriqueñismo o pan pizza o panapen. Como me dijo mi amigo: “A mayor diversidad, mayor plenitud, kid.” Pero en determinados momentos me molestan los comentarios continuos pronosticando el caótico final de un País sin proyecto ni proyección internacional, escritos desde universidades con compus y proyectores en todos los salones. Y, vamos, para muchos de los compas en el mainland, su status como exiliados es tan serio como su status de Facebook. Hablen claro. Los tropos bregan para uno pensarse, y situarse entre culturas and what not, pero eso no te hace más especial que el resto.

Yo por el momento estoy comprometido con quedarme, aunque reconozco que si no consigo proyector para mi salón mañana me darán muchas ganas de largarme. And who knows, maybe two days from now I'll be eating panapen with my expat friends up in Hartford, reseñando noticias de Endi en mi perfil, pronosticando el fin de la patria hecha mierda, la patria a tres giros de la tuerca hacia la izquierda para caer en el fondo del mar y coordinando una visita relámpago para el próximo wiken largo. Oblivious as to the contradiction in terms. No matter. Mamá, Borinquen me las dejaría pasar toditas.

Un loco en el thread de comentarios bajo el link para el album American Psycho de los Misfits acaba de comentar “it's a beautiful day outside (smiley face).” Pobrecito. 

El Hit Parade


¡El que no brinque es guardia! Para citar a Don Chezina, circa 1995. Aunque, if I were to take it really really back, citaría de Vh1 Back to the 80s, la parte en que la actriz que hacía de Punky Brewster dice and I quote “fuk da police.” Podría citar Deep Cover de Dr. Dre, Cop Killer de Ice T pero me parece que mi linea argumentativa está clara. ¿Me copian?

Hoy leí a Zizek pero no sabría qué citar aunque casi todo me pareció relevante. Fun fact: Zizek usa camisetas grises de bolsillo casi todo el tiempo. Es casi como un uniforme, pero ¿de qué?

Al grano: el que no brinque es un homofóbico retrógrada cabrón que para nada del mundo debería tener acceso a un uniforme de policía. “De que ni en Halloween.” Yo hablaba así en los noventa, cuando gran parte de la música que escuchaba era en extremo odiosa y homofóbica y violenta y brincar en el concierto de Chezina me hacía sentir cool, porque si no brincaba era guardia o era pato, dependiendo de la canción. Afortunadamente sobrepasé esa etapa. Otros no.

Resulta que agentes de la uniformada para dizque defender su imagen de fieles servidores públicos tildan de patos a sus detractores. Pues, no mano, I'm not having it. De que si fuese el 1992, diría cause it's 1-8-7 on an undercover cop. 187 se refiere al artículo del código penal de California que tipifica el delito de asesinato. En ese entonces no conocía el detalle, pero lo intuía pues en el video, Dr. Dre y Snoop hacían como si halaran el gatillo de un pistola. Rat a tat tat. Ay, ojalá (Rodríguez, Silvio).

Es curioso como hay una canción para cada ocasión. Nunca antes lo había pensado. Es curioso cómo la reacción típica de los filósofos ante cualquier evento es pensar. A mí me cuesta. De paso, todas mis camisas son blancas o negras.
Mis reacciones típicas son gritar de dolor o de furia, salir corriendo del susto a mi casa y armar un playlist de canciones de protesta. Un ejemplo: Hoy escuchaba Sr. Oficial de Eddie Dee mientras leía a Zizek, sin realmente atender a lo que estaba leyendo. Luego puse Mr. Con Macana y me dispuse a salir del apartamento a faltarle el respeto a la autoridad, pero cuando hablé todo el mundo brincó conmigo.

A lo que voy: Punky Brewster era mi programa favorito. 

5.5.13

free comic book day


Me desesperé y abandoné mi lugar en fila. “Lo perdiste,” dice el que estaba atrás. “Lo cedí,” respondo. No hace diferencia. Me voy a oler el popcorn frente a la taquilla del cine en el segundo piso. Me voy para la luna. “Pa'l carajo,” escucho a un chamaco exclamar luego de también ceder su lugar. “Lo perdió.” Me digo, indiferente.

En materia de pérdidas, a la noche asistí a una lectura de poesía en la azotea de dos compas poetas. Hubo un show de magia. El mago era un niño con capa de Superman y varita. Su madre, la poeta, le explicaba al público lo próximo en acontecer: “Y ahora el gran Nicolini.” Y el gran Nicolini adivinaba el color de la bolita que desapareció en el interior de una cajita con compartimientos secretos. “Creo que hemos perdido la magia,” le comenté a un amigo que también traía papeles debajo del brazo. “¿Nos la cederá, tú crees?”

Más tarde, otra compañera leyó un poema que hablaba sobre una cáscara; o más bien sobre la manera en que ella—el cuerpo que le correspondía a la voz en el poema que uno tiende a asociar con la poeta— era una cáscara. Y me parecía tan hermoso como ella—la poeta— decía cáscara que tuve ganas de cederlo todo, darme por perdido y desaparecer, pero entonces era mi turno y no quise ceder mi lugar.

Cáscara
Caparazón
Carroza
Capota
Carcacha

“Este calabozo, practico decir” comienza uno de los poemas leídos anoche en la azotea. El resto es magia con palabras, lo que una poeta alcanza con tan solo apuntar a un niño con una capa. Hermosura. Cesión total. A uno casi ni le dan ganas de tirarse, aunque bregaría brincar de techo en techo en la noche santurcina tras el olor del popcorn. O, vamos, de lo que sea. Algo perdido y grandioso, próximo a acontecer. 

1.5.13

Karl Malone


Mailer es el nombre perfecto para un cartero. Mailman, en cambio, trae a memoria un ex-baloncelista profesional de los Jazz de Utah. Jazz me acuerda a James Baldwin. Baldwin era pana de Mailer, el escritor.

Escribe Mailer desde Zaire en el 1974, “the first rule of dictatorship is reinforce your mistakes.” Los carteros muchas veces se equivocan. Bukowski era cartero. Gran error. Su novela Post Office empieza “it began as a mistake.” Mas no hay nada en el texto acerca de dictaduras o dictadores.

En el 1974 en Zaire pelearon Muhammad Ali y George Foreman. El boxeo, según Mailer, “is the exclusion of outside influence. A classic discipline.” Para escribir, dicen, hace falta mucha disciplina. Mas no hay poema sin accidente. Eso último es de Derrida. Derrida y Mailer se parecen que se acabó, ¿o me equivoco? Nunca he entendido esa expresión—“que se acabó.” La pelea de Ali y Foreman terminó en el octavo asalto. Cuentan que semanas antes de la pelea, el presidente de Zaire, Mobutu Sese Seko, mandó a matar a 50 personas en los camerinos del estadio para evitar distracciones, influencias externas.

Hoy encontré un sobre en mi apartado, las direcciones del destinatario y el remitente escritas en tinta azul, los ceros del código postal mal trazados. Era mi letra. Un envío devuelto desde Terre Haute, Indiana. Es una carta para Oscar, mi segundo intento. Abro el sobre y la leo, esperando enterarme de algo nuevo. Gran error.

Ali derrotó a Foreman gracias a una técnica conocida como rope-a-dope. Básicamente, dejas que tu contrincante te dé hasta que se canse. De acuerdo a wikipedia, “the plan is to cause the opponent to "punch himself out" and make mistakes which the boxer can then exploit in a counter-attack.”

El problema es que los dictadores nunca se cansan. Duplican sus errores. Encierran. Matan.

Oscar es el nombre perfecto para un destinatario. Para escribirle hace falta mucha disciplina. Lo intentaré de nuevo. Quizá la próxima me la dejan pasar. Aunque sea por equivocación.