24.1.13

Sobre el Centro de Convenciones y el cambio de nombre

Habría que cambiarle el nombre a la desobediencia civil. Habría que sentarse en la acera a mirar la llamada oposición estadista congregarse frente al Centro de Convenciones para hacer qué exactamente. La indignación pendeja ante una legislación pendeja desobediencia civil no hace. El nombre no hace la cosa dirían en la escuela de derecho. La cosa es un edificio “público.” El nombre le pertenece a un exgobernador ofensivo en extremo. Pero más me ofende el fragmento del discurso inmortalizado a la entrada del centro de convenciones, donde el exgobernador habla de la patria como valor y sacrificio sin citar a nadie. Nadie, en este caso, sería Albizu. El cielo que se intenta tapar con la mano en dicho discurso es el discurso de la oposición política en el País. En este País, la oposición tiende a desobedecer y los estadistas tienden a hacer discursos, tergiversando las palabras de la oposición. Ejemplo: llamar dizque a la desobediencia civil estúpidamente en respuesta a un estúpido proyecto de ley. Los estúpidos no desobedecen, simplemente no saben cómo actuar. Ejemplo: la legislatura que mediante ley nombró un edificio “Pedro Rosselló.” Otro: la legislatura que considere seriamente cambiarle el nombre a la cosa. Uno se preguntaría a dónde el valor y el sacrificio, a dónde la desobediencia, a dónde la oposición. En todo caso, el llamado de los estadistas debió ser a la obediencia extrema, a toda costa, a mantener la cosa igual pase lo que pase, llámesele como se le llame. La cosa, en este caso, es la condición de sentirse uno rodeado por la gente más estúpida en el planeta y buscar maneras grandes y pequeñas de oponerse a la estupidez como condición política permanente. La otra opción sería cambiarse el nombre, hacer cualquier cosa para distraerse, tapar el cielo con la mano, pensar en nada. La otra opción es la muerte, diría el maestro, desde la verdadera oposición. La verdadera oposición, en este caso, está en el más allá. ¿O acaso tapo el cielo con la mano?

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