26.1.13

San Germán


“Imagínate que estamos jugando tiraitápate y tú tiras la bola y yo supongo esquivarla, pero no la esquivo y la bola me da y yo me quedo dao y me molesto y te disparo porque yo no sé jugar, pues así de mal nos va.”

Tiene razón el compañero, pero como yo no sé discutir, no le concedo el punto y sigo argumentando que no, que la muerte de un joven a causa de cuatro disparos en medio de un juego de básket no es indicativo de nada. Que de hecho, el hecho de que alguien esté dispuesto a matar por el simple hecho de recibir una falta en un juego de baloncesto en San Germán no implica que el País entero le ha faltado a la dignidad y al respeto por la vida ajena. Que cada incidente nefasto de por sí no implica la falta generalizada de valores.

“Implica que hablar de La Maldad en Nuestra Sociedad es una generalización necesaria considerando que los detalles de cada una de sus manifestaciones aterran sin fin.” “Hay una expresión en inglés que dice que el diablo está en los detalles.” “El diablo estaba jugando básket en San Germán, mi pana, y diablo como el de aquí, no hay allá.” “Pero allá liquidan 20 niños en una escuela en un día.” “El detalle es que aquí los vamos matando de a poquito. O ellos te matan. Las matanzas entonces dejan de ser Eventos, se borran sus contornos, la de hoy se entremezcla en nuestra memoria con la de ayer, se solidifican. Es como un bloque de pérdida y pánico lo que tenemos en la cabeza, te lo juro. Cambian los nombres, los lugares, el móvil del crimen pero hay un Movimiento, ¿no? que impide, incluso, que uno, digamos, se empape de los detalles de un caso porque justo cuando uno se siente capaz de asimilar lo acontecido matan a otro y es como tener el mismísimo diablo metido en tu cabeza rebotando el balón a punto de intentar un tiro libre. No sé si me sigues.”


“Tenía 23 años, estudiaba gerencia. Esos son los detalles.” “El detalle es que el diablo no falla.”

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