9.12.12

Tristeza


“La tristeza perdurará por siempre,” cita de Van Gogh tomada del libro Todos los Nombres el Nombre del amigo Bruno Soreno. ¿Qué es un amigo? Y ¿con cuánta tristeza puede un lector llamar “amigo” al autor que lo acompaña? ¿Qué es buscar compañía en el registro de nombres que conforma la literatura del mundo? Bruno Soreno es un escritor local. Localizar al autor en el mundo es fácil: Utuado, PR (población aproximada: 37,192 habitantes). ¿Cuántos de ellos podrían llamarse Bruno? ¿Cuántos Brunos podrían ser un autor mundialmente desconocido más allá del máximo de doscientos lectores a los cuales su libro le hace compañía amistosamente?

La primera tirada de Todos los Nombres el Nombre consta de doscientos ejemplares. Entre los nombres que aparecen en el libro se encuentran: Jacques Derrida, Manuel Ramos Otero, Georges Perec, Augusto Monterroso, Clarice Lispector, Luis Rafael Sanchez. Todos ellos tienen en circulación mucho más de doscientos ejemplares de sus libros. Soreno comparte con Ramos Otero y Sanchez lazos de localidad en el mundo. Con los demás comparte la página en su libro donde grabó sus nombres.

“Esto me provoca estupor,” es la reacción más frecuente de Bruno ante lo que acontece en su libro. Ejemplo: la cita de Van Gogh sobre la tristeza. Sin embargo, muy poco en el libro de Soreno es lo que llamaría uno “triste.” Ni “amistoso.” Ni fácil de nombrar. Mucho de lo que sucede parece ser tomado de otros libros. La palabra libro aquí quiere decir mundo. Un mundo es un modo de llamar la tristeza “eterna.” Entonces, ¿qué nos queda?


El remanente de la tristeza en el mundo es un solo nombre tomado a modo de riesgo total (“todo o nada”) del registro de la literatura planetaria, para hacernos compañía. Yo escogí el nombre de Bruno Soreno. Su compañía me provoca estupor. 

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