7.12.12

Sobre la muerte, merecidamente


Yo solito me inyecto el veneno en una nalga/ feliz de que me claven en prisión/ te lo juro/ Y me muero con 99 años en las costillas/ de mi vieja/ ni se atreverá a pisar el camposanto/ más que por la vergüenza/ me trague la tierra/ ahora/ o muchos años después/ frente al pelotón de fusilamiento/ Que me parta un rayo si miento/ torturita china como a los espías/ cientos de latigazos/ la primera piedra/ Que sobre mí se desplome tu iglesia/ pero nunca ahogado papa dios/ ni a tu merced/ ni a la de otros.

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