5.11.12

Edwin Mundo & co.


Los estadistas son la changa. Primero nos roban Preciosa. Ahora nos quieren quitar la desobediencia civil. Odio el mundo. Al menos el pedacito de mundo que representa Edwin y su partido. Y sí, el problema es que son estadistas. En tanto son los estadistas los que se han arrogado el poder de tomar la decisión final acerca de qué partes del federalismo aplican en este rincón del mundo y cuáles no.

Vamos a pedir una interpretación distinta de la estadidad. Digo, a quien le interese. A quien verdaderamente lo motive.

A mí me motiva borrar Preciosa del playlist, con mis disculpas a Don Rafael, sentarme frente a una página en blanco, y hacer una lista de leyes y opiniones judiciales injustas y perversas para desobedecer. Antes, sin embargo, habría que definir la palabra y aprender a conjugarla en el contexto correcto.

Estoy seguro que los compas del Frente de Rescate Agrícola me pueden dar algunas sugerencias acerca de cómo darle forma y contenido al concepto de desobediencia civil. Pero, ¿qué sabrán ellos del federalismo? Quizá debemos preguntarle.

Me pregunto si ellos considerarán a Mundo como un desobediente más. O si, en cambio, Edwin conjuga el verbo a la manera de otro atropello de parte del partido y el ideal político que representa. En cuyo caso, ¿qué expectativas debemos tener para mañana? En términos de obtener un resultado fiel a la voluntad del pueblo. (Eso se define fácilmente como democracia, aunque es casi imposible de conjugar).

Odio la democracia. Al menos en este pedacito del mundo. Donde todo se reduce a votación y federalismo.Pregunto: Si mi ideal es desobedecer ¿cómo mejor utilizo mi voto? Siento que el MST me está llamando. Pero, ¿exigirán mi obediencia?


No puedo sacar Preciosa de mi cabeza. Aunque siento que ya la perdí. No que una canción sea un ideal. Como la democracia es un ideal en mi cabeza. Pero me la robaron igual.



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