25.10.12

una carta sobre una carta, a quien quiera que seas

De la vida de un candidato político me interesa lo que esté dispuesto a compartir públicamente. Me interesa también que no esconda ni tesoros, ni cadáveres, ni acuerdos con narcotraficantes. Entre otras cosas. Como sus ideas. Intereso que los y las candidatas me hablen. Aunque no quiero que me traten como si nos conociéramos de siempre, o como si del saque supieran lo que es ser yo en mi infinita especificidad. No me gusta que me trate de tú quien yo me siento obligado a tratar de usted. En ese sentido, prefiero que no nos conozcamos. Nunca. Que no sepan nada de mí. En lo personal.

De Bernabe, me bastaba con saber sus ideas compartidas a lo largo de esta campaña en diversos foros. De su persona, interesaba e intereso saber qué haría para atender las necesidades e intereses de la multiplicidad de personas a mi alrededor. Qué lee. Con quién anda. A quién ama. Esas preguntas me las hago y las contesto yo a diario sobre mí mismo, con mayor o menor dificultad, y con eso me basta. Esas no son preguntas para un/a candidato/a.

Ahora, sin embargo, sé mi poquito de la vida de Rafa y Nancy. Como muchos, leí una carta de ella donde habla sobre su relación con él (sobre sus andanzas a través del tiempo). Y lo cierto es que ella no se merecía tener que escribir esa carta para explicar nada entre ellos. Yo no tenía por qué saber su nombre. Ni tenía que pensar en un candidato a la gobernación en carácter de esposo, amigo o compañero. Me bastaba con imaginármelo en carácter de gobernador.

Pero resulta que leí la carta y desde entonces conozco el nombre de Nancy y me siento convidado a responder. Quiero que sepa que su carta es uno de los escritos más valiosos que han sido circulados con motivo de esta contienda electoral. Que aunque sinceramente lamento que se haya visto forzada a escribirla, sépase que testimonios de amor y solidaridad, escritos desde la infinita especificidad de una persona, dan aliento a la multiplicidad de personas a su alrededor. Por ello, le estoy agradecido.

Quiero, además que sepa algo de mí. Lo comparto con quien reciba esta misiva: Estoy leyendo su carta nuevamente. Ando con mi amada. A menudo imagino a su excompañero como gobernador.

Un abrazo,
Guillermo

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