7.9.12

cartas a tu aval


i.

¿qué es una alforja? acababa de perder
un alfiler en mi alcoba momentos antes de preguntar
por ti: ¿estás viva? esa no fue la 1ra pregunta
que se me ocurrió: ¿acaso un espléndido paquidermo
tomó posesión de tu aposento,
y huiste? (fue esa). un alfiler no es nada,
he perdido millones!
de dólares en cosas que hincan
y muerden y las he sobrevivido peores.
ayer aprendí a pescar
y me arrojó el caballo, dos eventos independientes,
pero ¿hasta cuándo? yo acababa de perder
una casualidad, apenas apareció
tu contestación.

ii.

para definir la palabra hay que explicar la acción de tierra
que cubre las raíces luego se excava
se humedece
y se ata con cuidado al tiempo
como una festividad sin prisas

traigo a memoria tus manos
de la mano de tu primer amigo imaginario
en ocasión de

(“ocasión” significa que es real

una bola de fuego hacia el centro de la tierra en la maceta
se acerca
luego se excava con prontitud y mesura
una luz definitiva
cubre la raíz del mundo
con mi mano entre tus manos significa
yo no lo imaginé.”


iii.

confieso espío tu diario conquiénvivir
y guardo el secreto. lo botánico de tu ausencia es
que pongo mi cabeza en un picaflor
y cargo con ella a 'alturas insospechadas,'
picos de comunicación.

más allá de mí otro yo
sale a la caza de pajarracos
pero hundir mi cabeza en la tierra
no me aventura a mundos subterráneos.

encuéntrame envuelto en la claridad, alicaído
y equivalente al mínimo peso de una flor—
palabra del bestia que me tiene por presa,
lo presiento.

tomo nota y dirijo mi envío
a lo botánico de tu atención:
alguien sopló.

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