9.12.09

Dirty Laundry

09-DICIEMBRE-2009 | GUILLERMO REBOLLO GIL
BUSCAPIÉ

Sell out

Yo no dejo de beber Gatorade aunque Tiger salga con el equipo nacional suizo de nado sincronizado, y salgan todas encintas y le ponga a los nenes Tigre uno, dos, tres, y en la alacena de su casa no haya más que Zucaritas.

Yo no me quito mi camisa de Obama por treinta ni cien mil soldados nuevos en Afganistán, sólo porque el “presi” finalmente haya tomado una decisión difícil, y eso lo haga “so uncool” ante los ojos de los millones que votaron por él. Y si a los comentaristas de endi no les simpatiza, moriré en Guaynabo con aguacero de la congoja na' más.

Hablando en serio, no sé qué traición es mayor: si un presidente pacifista de guerra o un golfista con líos de faldas. Aunque algo habrá que decir acerca de cómo Tiger jamás podría tener algo de boricua en la sangre porque, como dicen los amigotes de mi papá, a ningún macho en este país lo corren de la casa con sus propios palos de golf. Y mira que los amigotes de mi papá se la pasan corriendo de las casas de sus panas del golf “if you know what I mean”.

Es que ya no hay nadie en quien creer. Y quién puede con tanto comercial de tarjeta de crédito aun exigiendo un aplauso para nuestros soldados, o tanto homenaje a las fuerzas armadas en partidos de football. “I get it”: la otra patria es valor y sacrificio también. Pero Obama es un Albizu de cartón. O un Bush coherente y carismático. Pero treinta mil soldados no regresan sanos y salvos, bajo sol o aguacero, por carisma na' más.

Mi viejo me lo dijo claro: los golpes a traición no son de hombre. Tampoco las promesas.

Yo no dejo de beber Gatorade porque las acciones de un golfista simple y sencillamente no afectan mi calidad de vida. Eso sí, mi camisa está sucia.

http://www.elnuevodia.com/columna/646426/

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