A Guillermo Rebollo Gil
Daniel Nina
San Juan
A Guillermo Rebollo Gil (Columna “Oh, well”, Perspectiva, 11-11-2009):
No porque se tenga el don de la palabra, se debe usar la misma sin control. Más aún, la palabra puede expresar ternura como destrucción cuando no es utilizada de forma sensible.
Ante los sucesos de Villas del Sol, donde no hay buenas ni malas posturas, sino personas en una urgencia de vida por tener estabilidad y certeza en torno a sus viviendas, no podemos utilizar la palabra para destruir los actos de aquellos que de una forma u otra, están intentando resolver el problema. Atacar la iniciativa del Dr. Ibarra, es cuando mínimo “unjustified”.
De igual forma me preocupa un tono de racismo “light” en la lírica del poeta Rebollo Gil. Jugar con las relaciones raciales como forma de comunicación, sin mediar el impacto de su contenido, puede ser insultante para muchos, en particular para la gente negra y dominicana residente de Villas del Sol.
Le invito al colega a que siga escribiendo. Pero que no se olvide que la palabra no puede anteceder al pensamiento.
Daniel Nina
San Juan
