11.10.09

Cerca del Corazón Salvaje

"Entre el ejercicio de la justicia y el acto poético habría un órgano compartido: el corazón. ¿Qué lugar ocupa el corazón en el derecho? En el fondo, si hay algo indecidido con respecto al derecho, es el lugar que pueda ocupar el corazón. Admitimos con facilidad que la poesía se aloje, provenga del corazón. Entonces el corazón sería un órgano de poesía pero no de derecho, puesto que a éste lo asociamos más con la capacidad de juzgar. La justicia parece proceder de la cabeza, lugar donde se suele ubicar el pensamiento racional. En la relación que trato de auscultar entre cuerpo y formas discursivas, entre derecho y poesía o literatura según se ha conformado en el canon, veo surgir la mano como punto de encuentro, como lugar por donde pasa el corazón. La mano se puede traducir en caricia o en violencia. Con la mano se escribe. Es la dominación de esa mano, antaño pezuña, la que marca el paso a la civilización y el progreso técnico. El derecho, discurso atropocéntrico, intenta borrar el fantasma de la mano violenta que lo anima, y las armas punzantes que otrara formaban parte de la escena de la venganza. El progreso de la democracia se da al pasar de la venganza al tribunal. En el libro bíblico, se nos sugiere que en ese antiguo teatro de la justicia el corazón mediaba. El ejercicio de la justicia singular, al cual convoca la deconstrucción, tendría que ver más con el corazón, con ese apprendre par coeur del poema que no convoca una memoria repetitiva sino un evento cada vez único. Entonces, el corazón haría la diferencia."

-Mara Negrón
"De la Animalidad no hay Salida"

No hay comentarios:

Publicar un comentario