23.5.13

Los Robles


Los gatos de Los Robles duermen en las capotas de los carros, en los mufflers. Duermen en las áreas verdes. En el lobby, si alguno logra entrar. Envenenaron a ocho de la noche a la mañana. Hay un boletín en el tablón de anuncios. Los gatitos eran inocentes, dice. Inocentes está escrito en tinta roja, con signos de exclamación. En mi edificio hay una señora que abre el baúl de su carro todas las tardes para darles comida. Ahora una bolsa rinde más. Tiene que ser devastador.

22.5.13

Passing Commentary


No hay nada bueno en entender las causas políticas/sociales como marcas. No lo son, por más que uno quiera. Enmarcar el discurso político dentro del registro conceptual y lingüístico del mercado es renunciar de antemano al potencial afectivo inherente a los movimientos sociales y políticos—esos a los que las personas, desde su cotidianidad, se suman en tanto la causa las conmueve, las sensibiliza, las activa.

Cierto, las y los actores de la política partidista del patio responden y recurren a prácticas y dinámicas propias del mercado y el mercadeo. Sin embargo, asumir—aunque sea con cinismo—la posición de unwilling/unhappy/unsatisfied consumers ante ellos, o peor, pensar las estrategias de lucha ciudadana desde el punto de vista de un vendedor ambulante que va perfeccionando su “sales pitch” de puerta en puerta, es establecer una distancia infranqueable entre el sujeto que toca a la puerta y la causa que promueve. Más aún, imposibilita los lazos que se forman entre actores que verdaderamente asumen la causa social/política como riesgo y esperanza desde su posición particular.

Una de las carencias más evidentes y preocupantes en el debate público sostenido entre nuestros representantes electos es la falta casi total de carga afectiva, de entrega personal, de genuino sentido de que se habla desde el punto de vista de quien se encuentra aferrado a toda costa a una causa que lo/la define y por ende está dispuesta/o a jugarse la vida por ella. No simplemente los votos. Creo, entonces, que una de las formas más valiosas que podría asumir la oposición política en el País es la sinceridad—tan peligrosa en materia de mercadeo, tan brutalmente liberadora en materia social y política.  

Mayo 22


Encontraron el cuerpo de un hombre, baleado y parcialmente quemado. No recuerdo dónde. Lo acabo de escuchar. ¿Habrá sido en Cataño? ¿Trujillo Alto? En Trujillo Alto, el alcalde se opone al proyecto 238 debido a sus creencias religiosas. Hace unos minutos le dieron seguimiento a la noticia de un secuestro en Río Piedras. ¿Cupey Bajo es en Río Piedras? Recuerdo que el nombre del colmado propiedad del individuo secuestrado era algo así como La Simpatía. Estoy mezclando historias. Historias no, titulares. 

Noticia de un Secuestro es un título de libro. El Ahogado más Hermoso del Mundo es otro por el mismo autor. ¿Quién rayos escribirá los libretos para los programas de noticias? Michelle Rodríguez escribió un hermoso poema acerca del cuerpo muerto de una mujer en Río Piedras. En el poema, la poeta no se atreve a mirar a los demás a la cara por no ver el blanco de sus rostros, en el sentido de tiro al blanco. Para matar habrá que mirar los rostros de los demás como latas, botellas colocadas sobre un muro. Las prácticas de la destrucción.

Yo me imagino al alcalde de Trujillo Alto practicando sus discursos de odio frente al espejo. Luego se arrodilla a orar con un ojo entreabierto para admirarse en pleno acto de adoración a dios. El hombre tenía récord criminal. Me refiero al hombre cuyo cuerpo encontraron baleado y parcialmente quemado. ¿A quién le tocará adorar su cuerpo? Las prácticas del dolor. Apenas es noticia.

Yo no me imagino capaz de mirar al alcalde a la cara por miedo a divisar un blanco. No sabría cómo reaccionar. Intento practicar la simpatía a diario. ¿O era la empatía? No sé qué me provoca el poema de Michelle. Dice así: “No puedo mirar/ a nadie/ a la cara./ Temo reconocerlos como el blanco/ leerles encima/ la fecha de su muerte.” Lo leo una y otra vez para destruir el dolor, mas me duele su destrucción.

21.5.13

Facts are stubborn


La ciudad de Terre Haute en Indiana es  famosa por su producción “astronómica” de metanfetamina. Uno de sus políticos más reconocidos es Eugene Victor Debbs, candidato socialista a la presidencia de E.U. en 1904, 1908, 1912 y 1920. Hay una universidad pública, una prisión federal, un Outback Steakhouse y un mural con los rostros de 52 personas nativas influyentes en la política, la educación, las artes y el entretenimiento.

En el 2011, la ciudad sufrió los embates de una  “invasión” de cuervos. Hicieron patrullas ciudadanas. Los mataron a tiros.
Outback es conocido internacionalmente por el aperitivo “Blooming Onion,” entre otros ítems del menú. Indiana State University cuenta con un excelente programa de criminología. Hay mucha prostitución.

La metanfetamina es un psicoestimulante. Se “cocina” en “laboratorios.” Muchos explotan.  

Para llegar a Terre Haute, hay que hacer escala en Filadelfia. El costo de un pasaje sin regreso es $335.19. Ida y vuelta, $491.89. En Filadelfia fue que filmaron Rocky.

La ciudad de Terre Haute tiene una población aproximada de 60,785. La cifra no necesariamente  incluye prisioneros federales, que muchas veces provienen de otras partes.

Oscar López Rivera nació en San Sebastián, Puerto Rico el 6 de enero de 1943. Vivía en Chicago. Actualmente está recluido en la prisión federal de Terre Haute por conspiración sediciosa.

Conspiración sediciosa significa que no mató a nadie a tiros. Oscar es amigo de las aves.

dawn of the morning


Entré a la panadería. Tenían The Usual Suspects en pantalla—cuando Kevin Spacey dice “the greatest trick the devil ever pulled was convincing the world he didn't exist.” Kevin Spacey hace de Keyser Soze, el responsable de la muerte de casi todos en la peli, pero la policía lo deja ir. Kevin Spacey también hizo de asesino en serie en Seven. Pero en esa suponía estar haciendo el trabajo de dios. Hay bien poquita diferencia.

“¡El diablo!” exclama Héctor cuando Willie toca el trombón en La Murga. Cuando uno escucha el trombón de Willie por primera vez, uno dice “diablo” aunque no sepas un carajo de música, porque sabes por Héctor que lo que está haciendo Willie supone ser bien bueno. Uno diría “Oh dios” si fuera malo.

A veces me pregunto si Héctor se hubiese metido a predicador de no habérselo llevado el diablo antes de tiempo. Tony Vega es predicador. Alex D'Catro es predicador. Richie Ray y Bobby son predicadores. Los predicadores no hacen buena música. A dios, sin embargo, le agrada. Dios es malo.

Keyser Soze es el número 69 en una lista de los cien mejores personajes del cine norteamericano. Spacey ganó el oscar de mejor actor de reparto por su interpretación. Christopher McQuarrie ganó por el libreto. Otra línea chulísima de la película es "Keaton always said, "I don't believe in God, but I'm afraid of him." Well I believe in God, and the only thing that scares me is Keyser Soze." El detalle es que quien lo dice es el hombre mismo. O el diablo. Hay bien poquita diferencia.

Una vez le pregunté a un cura jesuita por qué los emisarios del diablo no predicaban en televisión como los cristianos. “Porque son los mismos, el truco es que te hacen creer que el diablo no obra por medio de ellos.” Desde entonces le temo a dios. Y a Kevin Spacey. Y a los predicadores. Y a los salseros.

A Keyser Soze no, porque no existe.

19.5.13

Todos los amores


Lo mejor de ver a dos hombres besándose en las escalinatas del Capitolio es que a uno le da por pensar que aún vale la pena prestarle atención a lo que sucede allí. Como parte de las festividades del día internacional contra la homofobia, tocaron la internacional socialista, izaron la bandera del arcoiris frente a la casa de las leyes, prendieron un árbol en fuego. Mientras, tres dragas se vacilaban el peinado de Pedro Julio Serrano. No lo llamaban por su nombre. Decían El Celibrity formerly known as Pedro Julio.

Nota editorial: para las crónicas hace falta muy buena memoria y un poco de imaginación.
Esta parte es pura imaginación. En parte. Lo de las dragas vacilándose el peinado de Pedro Julio es verdad. Más o menos.

En las escalinatas también, un colega escritor sostenía una pancarta con el mensaje “saca tu cabrón dios de mi cuerpo.” Hoy, la foto del colega es una sensación en las redes sociales. Mucha gente molesta. Mucha gente de acuerdo. Todos la comparten.

El colega aprovechó la ocasión para recordarle al público lector que su más más reciente libro está disponible para la venta aquí: http://erizoeditorial.com/216459338.

En otras noticias, el carro de mi vecino tiene un bumpersticker que dice “Mi dios está pasao.” Yo prefiero leer “mi dios está pajeándose.” Aún así, me la paso dándole gracias a dios por cada cosa buena que me pasa.

Al ver al colega con su pancarta, me pasó por la mente decirle que recién hojeaba su libro en la librería y me aburrí infinitamente, pero gracias a dios habían muchos otros para escoger.

Cuando llegué de la marcha tuve una muy mala conversación con mi vecino:

-Mano, ahora no se le puede decir pato ni farifo ni maricón a nadie. Nos están quitando las palabras. ¿Te das cuenta?
-Se llevaron el oro y nos dejaron el oro.
-...
-Es una cita de Pablo Neruda.
-No empieces con las paterías.
-Neruda no era gay.
-¿No? ¿Y quién era el de los jueves de verde?
-Lorca, pero es verde que te...
-'pera, ¿"Loca" tampoco se puede decir?

No hemos hablado desde entonces. Nota editorial: para escribir crónicas es crucial saber distinguir entre lo que meramente pasó y lo verdaderamente importante.

Eran bellos, los dos.

En fin. ¿Soy yo o lo mejor de la bandera del arcoiris es que no tiene estrellas? Eso quiere decir que Andrés Jimenez nunca le podrá cantar. 

¡Súper!

17.5.13

238, Capitolio


En las palabras del desconocido sentado dos filas detrás de mí “¡Qué bueno, carajo! ¡Por fin! ¡Para que sufran!” Viste, también podría citar las palabras de Martin Luther King o de Luis Muñoz Marín o Eugenio María de Hostos o Ghandi o el Obispo Corrada del Río. El senado es así— abierto a repetir las palabras de hombres (only) ilustres. Lo cual no está del todo mal, tomando en cuenta que más de la mitad de la delegación PNP no sabe expresarse de una manera lógica, coherente. Un saludito especial a los compañeros del distrito de Arecibo. De hecho, en respuesta a la pregunta de cómo contestarle a su hija de once años si en efecto está bien que una nena bese a otra nena, pues Sí ¡Carajo! ¡Para que gocen! Viste, eso lo digo yo, pero de seguro Muñoz en su etapa de poeta maldito escribió algo acerca del goce, que podría citar aquí para beneficio de las y los miembros del senado. Pero desafortunadamente no conozco la poesía de Muñoz, aunque de seguro el bardo jamás escribió algo tan hermoso como la palabra EQUIDAD coreada por todos y todas desde las gradas del hemiciclo, luego de aprobado el proyecto 238. Exagero, los últimos tres cristianos en el recinto no coreaban. Sufrían. Lo siento por ellos, pero no todos tenemos que ser iguales en la alegría. En palabras de una desconocida que me crucé al bajar las escalinatas del Capitolio “Después de Lucha Sí, esa es mi tercera palabra favorita.” Hostos no lo hubiese podido decir mejor.