24.8.16

Recortar y reportar (de Ariadna Michelle en Ahora la Turba)

"Lo esencial es invisible a los ojos. Muchos de los y las compas de mi generación – que no es la misma que la nueva aunque compartan – son papás y mamás. Mientras escribo estas líneas, abro y cierro las fotos de dos compas papás, de esos que cargan a sus crías en brazos en medio de piquetes y pasquinadas. Hace un par de días organizan la resistencia en una escuela a punto de ser desmantelada. Es una escuela especializada en artes y deporte a punto de ser desmantelada. Lo crucial en esta oración es que no son muchas las escuelas especializadas, que son muchas las estudiantes, que la responsabilidad del Gobierno es y que no cumple. Se desmantela cuando la se manipula la información sobre la matrícula de estudiantes para justificar desmantelar: faltan. Se desmantela cuando  se eliminan las plazas de maestras y se les declara excedente: sobran. Se desmantela cuando se cierra el sexto grado y una no se puede imaginar que pasará después del cinco: búscatelas. Madres y padres cierran el plantel: piden candados, cadenas, megáfonos, aguas y monchis. En la parafernalia de paro/huelga/campamento se hace la lucha toda. Hay una nota en el periódico. Si los medios no venían, se los inventaban con piedras, palitos, antena, micrófono y streamming: como la primera vez. La Pedreira es piedra en el zapatito del Gobierno. La Pedreira es la escuela de las hijas de mis compas y un día, pasado el cinco y el seis, esas hijas saldrán a la calle y lucharán para hacer suyo el todo que no lograron sus papás y mamás."

https://ahoralaturba.wordpress.com/2016/08/24/recortar-y-reportar/

20.8.16

Presentes juristas, futuros terroristas (en la revista jurídica digital de la upr)


"Por aquí comienzo a esbozar una propuesta de esa promesa: “¡Presentes juris- tas, futuros terroristas!” Entiéndase, sujetos fronterizos; practicantes que mantie- nen una relación inestable con el campo del derecho; oficiales de la corte dignos de sospecha, precisamente porque sospechan del funcionamiento típico de los tri- bunales. La consigna nos refiere quizás al accionar del abogado o abogada más allá de la ley. También describe la búsqueda de la justicia en espacios alternos y de maneras ajenas y hasta contrarias al gremio al que han jurado pertenecer y ser fieles. La misma, pues, anuncia otras fidelidades y afinidades con los grupos y cau- sas más desatendidas por el derecho."

http://revistajuridica.uprrp.edu/2016/05/17/presentes-juristas-futuros-terroristas-activismo-politico-etica-y-la-profesion-legal-en-puerto-rico-guillermo-rebollo-gil/

18.8.16

Sobre la pretensión

“I think I united a nation.” ¿Desto será que hablaba Lalo? Eso del vaciamiento de las palabras. A mí comoquiera me conmueven. O no tanto las palabras de Mónica Puig sino su juego. O no tanto su juego sino su familia celebrándola distancia con mimosas y champan en un restaurante de Condado. ¿Habrá champan para toda la nación? Al menos la palabra nación—vacía o no—está al alcance de todos y todas. Y, bueno, su juego también. Aunque, me temo, hay muchas más canchas de básquet que de tenis en el país. Y las que hay están cercadas en clubes privados y resorts y urbanizaciones de acceso controlado, donde privilegiados pueden hacer a un trapo de bola picar y rodar toda vez que no nacieron para trapo.

Vaya unidad. 

Y, sin embargo, la conmoción. Eso de “I think.” A los blanquitos nos fascina que nos digan humildes, así que no quiero decir que es la humildad de su enunciado lo que me conmueve. Diría, al contrario, que es su pretensiónthink I played amazing” I think I united a nation [with my play]. Eso me gusta de Mónica, que se atreve a jugar mejor que nadie en el mundo. Y que se atreve a decir que con su juego hizo algo más que ganarDesto ya se ha escrito mucho. Y con mucha razón.  Y admito que no deja de maravillarme la alegría colectiva toda vez que Mónica, contrario a la mayoría de nuestrxs atletas, no es protagonista de una historia de superación. O, en la alternativa, su historia de superación no cruza las mismas geografías. O dicha historia se limita a su posición en los rankings del tenis profesional—vino desde abajo en tanto su nombre aparece más abajo del nombre de las grandes a nivel mundial. 

O, vamos, quizás me estoy excediendo en mi lectura del lugar de celebración y los apellidos y las bebidas de preferencia de sus seres queridos. No por ello, sin embargo, es menos sincera mi emoción. Pues yo también creo que ella hizo algo más que ganar, solo que no puedo borrar las coordenadas de su enunciadopara celebrarla puesto que pienso que son estas las que hacen de lo dicho y hecho por ella un evento. Escribe Dan Fox: 

It can never be appropriated as an entirely positive word, but pretentiousness matters because of what it reveals about how your identity relates to mine, theirs and everyone elses…Without the permissions it gives—the license to try new experiences, to experiment with ideas, to see if you want to live your life another way—people from all kinds of backgrounds will not be exposed to difference, to new ideas, or the histories of their chosen field. A rich culture sustained by people who devote their lives to it, often with little reward or recognition, is a pretentious one.

¿Se imaginan? Que de ahora en adelante los municipios hicieran parir tantas canchas de tenis como de básquet en el país. O, en la alternativa, que las urbanizaciones cerradas y los resorts y los clubes privados extendieran un derecho al juego a todos y todas, sin necesidad de membresía o título de propiedad. O, mejor, que colectivamente ejerciéramos el derecho a la tierra e imagináramos políticamente otros usos para terrenos que no resultaran en comunidades cercadas adentro y afuera del privilegio. Quizás me excedo en mi interpretación de lo que podría significar lo dicho y hecho por Mónica en Brasil, pero la maravilla de las palabras es que no importa cuán vacías las haya dejado la historia, no por ello dejan de llenarse de significados insospechados a la menor provocación. Por ende, propongo interpretar las palabras de Mónica de forma pretenciosa y rechazar toda definición fácil, de marketing, ideada para domesticar, a saber: #yonomequito #echarpalente#LoqueseaqueestuvieragritandoTonyFasAlzamoradesdelasgradasbanderaenmano

¿Se imaginan? Que desde las coordenadas exclusivas de un juego desigualmente repartido en el país, de boca de una de sus jugadoras más privilegiadas, que se ha hecho famosa a partir de su particular habilidad para darle a un trapo de bola a través de geografías exclusivísimas, se comience a articular una visión de país donde no se trate a la mayoría 
de su gente como trapo; donde haya tierra y cancha y casa y calidad de vida para todxs, sin necesidad de títulos, membresía o apellidos. Con eso bastaría, creo. Después de todo, el champan no le gusta a todo el mundo. 

Es grande Mónica. Y urgentemente pretenciosa (en el sentido liberador de Fox). Lo que hizo y dijo nos da permiso a hacer y decir de más. “I think I united a nation.” Ahora que lo pienso, el enunciado me conmueve por lo generoso: No define la nación. Ni la diagnostica. Ni marca sus límites, ni los términos de su posible unidad. Ni precisa los horizontes de acción de aquellos y aquellas que la habitamos. Simplemente afirma que cree que hizo algo por ella al dedicarse a un juego y ganar. Y tiene razón. Eso del desto. Aquello que no se puede precisar muy bien, pero que, digamos, se siente como una apertura hacia lo insospechado—“yo creo que yo [me puedo imaginar haciendo algo tan improbable como ____________].”  

22.7.16

la parte triste de los chistes



Soy un insinuador acalorado
con mi pdf de Instrumentario trizado
para abanico de mano. Disculpen,
no sé qué exactamente quiero decir
con eso. En materia de herramientas
jamás podría declarar que fui hijo de herrero
a menos que por error me dejara llevar
por un sentimiento como por un ferrocarril.
¡Qué rápido corren los carros! ¿No?
Mejor dejarlo aquí. Mi sueño es llegar
con mi padre a alguna parte, explorar,
descubrir que todo fue una gran equivocación.

.

Soy un indagador dulce y minoritario,
mayor de edad, residente de una relación
en tiempo y despacio, con muy mal sentido
de discreción e incapaz de controlar
mis detenciones: siento que algo
se me escapa. Mis intereses son
cobrar, obrar, rawr. Alza la mano
si alguna vez te convencieron
de algo imposible por purita maldad.
¿Qué tal si te digo que la maldad no existe?

.


Soy un indefensor volátil y fiel,
dispuesto a decir “me muero” por
un chiste ideal. La parte triste de los chistes
es cuando escuchas las risas de otros,
miras a tu alrededor y confirmas estar
rodeado de gente—uno se siente
rodeado de agua en la noche. “Crac,
hace el corazón” de los más débiles, 
pero el mío ya sonó.

21.7.16

la tristeza es una manera



Es importante crear lásers comunitarios, tomar el control colectivo
de los principales centros de imaginación en el país:
Camaradas, ¡acampemos en mi casa!

Mi carita es triste porque abrí paréntesis
:( éste quizá podría ser el primer punto
de nuestro manifiesto—
la tristeza es una manera de abrirnos a un mundo mejor.

A mí, al menos, me ha servido para llamar la atención
de los dueños del capital.
El plan es que yo los distraigo con mi llanto
mientras ustedes se les quedan mirando intensamente 
hasta desintegrarlos.

17.7.16

When the diaspora strikes back*, pero es el imperio de veras



So, do you— dear reader— remember that scene in Piñero where the poet performs in Puerto Rico and gets the third degree from these square (and scared) Island academics? It was a pretty cool clip to show in U.S. Puerto Rican lit classes in Island universities to really get that point across regarding the Diaspora/islander divide, so students could reflect on the exclusionary character of Puerto Rican identity constructs and the such. Plus, the poem Benjamin Bratt performs is pretty bad ass: “puertorriqueños is not just rafael hernández/ viet vet protest with rifle shots that dig into four pigs/ & sociable friday professional persons rush to the/ golf course & martini glasses work for the masses/…/this poem will receive a burning/ stomach turning scorn nullified classified racist/from this pan am eastern first national chase manhattan/ puerto rico.”

I was reminded of that scene when I saw that Lin-Manuel Miranda is going to be performing this month at a special Festival de la Palabra event in Puerto Rico. Mentira. I was reminded of the scene when we were walking out of the so called Asamblea de Pueblo held last June at the Coliseo Roberto Clemente in Hato Rey. Luis Gutierrez, the Congressman from Illinois and Melissa Mark Viverito, the Speaker of the New York City Council, had taken the stage to address some three thousand people in a supposed show of force against the Fiscal Oversight Board to be imposed under PROMESA. It just so happens, of course, that both Gutierrez and Viverito support Hillary Clinton, who happens to support PROMESA and the board. And yet, they both received standing ovations from the great majority of the anti-PROMESA crowd. Only a few of us booed, specially as Gutierrez exhausted the list of can’t miss keywords in his short address: Vieques, Oscar López Rivera, Betances, Albizu Campos, el gasoducto, UPR students.

Miranda, like the two politicians, is for Clinton. Unlike them, he’s been openly in favor of the board from the start. So, how convincing do you, dear reader, believe Lin-Manuel’s impression of Piñero would be? Here’s the clip from the John Oliver show and the one from Miranda’s White House visit to help inform your decision. And here’s a quote from another Piñero poem, just because: “he never gave his soul to his people/ because he was busy seekin’a Cause/ busy/ busy perfectin’ his voice to harmonize the national anthem/ with spiro t agnew/ busy perfectin’ his viva-la-policía speech.” Hell, even the Congressman from Illinois could do a better Piñero than Lin-Manuel. At the very least, he knows all the keywords. But, then again, what good does it do to have “the blood of Betances running through my veins” if you’re pro-Clinton?

As we were walking out of the Asamblea, one of us brought up how Diaspora-Island relations have now come full circle: the U.S. Puerto Rican has gone from scapegoat to spokesperson of the Island’s political crisis. At first thought, this seems (and feels) like justice—spiritual/symbolic compensation for a history of exclusion from the public affairs of the Island. Plus, you have to admit, few Island politicians speak like Gutierrez, and virtually no Island writer has as large and eager a following as Lin-Manuel. If only they weren’t both reciting viva-la-policía speeches. If only they weren’t so damn square. And scared. If only they were more like Piñero. Or like Perdomo. In the poem “Have it your way: combo,” Willie writes up what we could easily imagine Piñero was dreaming on his way to New York from Puerto Rico: “On the flight back home/ You dream of Isla Madre:/ She walks into the nearest/ Precinct, strapped head-to-/ Achilles in dynamite &/ Demands that the San/ Juan Ritz-Carlton casino/ Return all here SSI checks.”[2] Now there’s a cause to seek and get behind of.

By the time we made it back to our cars, we had decided that “Nuyorican writers just aren’t radical anymore.” This is when I remembered the scene from Piñero. As well as the criticism it received within certain Island circles—uppity intellectuals and self-appointed defenders of our national culture who threw a fit on account of the poet’s supposed moral depravity and thus, his inherent inability to represent Puertoricanhood or whatever. One would like to think that things have changed in that regard. After all, there’s Lin-Manuel’s name, in bright red letters, on the poster for the Festival de la Palabra event later on this month. It’s a poetry recital dedicated to Francisco Matos Paoli. Certainly no one would accuse him of penning viva-la-policía speeches. Y sin embargo, there’s Lin-Manuel’s name on the poster in his honor.

I want to say something radical has happened in regards to the Diaspora/Island divide but I’m having trouble coming up with a metaphor with which to name it. Metaphors, Samuel R. Delany reminds us, “are not radical in themselves.”[3] They depend on a reading. Here goes: Lin-Manuel is to Piñero (and to Matos Paoli, for that matter) what Gutierrez is to Betances (or Albizu Campos, or López Rivera)—nothing, really. Or, in the alternative, an easy fix for a new national anthem. Their welcomed “outside” interventions in contemporary public Island affairs signal not a radical reconfiguration of the cultural politics of Puerto Rican identity and the such (¡ojalá!), but rather how everything (seems like it) ceases to matter as long as matters are settled between the Puerto Rican government and its creditors. In other words, anyone can claim Betances’ blood just as anyone can sing praises to any of our dead nationalist poets—regardless of your politics or your political affiliation— as long as Puerto Rico pays. After all, it’s like Gutierrez proudly pronounced in the Asamblea—but media failed to mention: if any Puerto Rican here is called to become a member of the oversight board, that Puerto Rican has the duty to accept and to inform their countrymen and women of what goes on behind closed doors. Eso y ¡viva la policía! ¿Qué no?



* Flores, Juan.
[2] The Essential Hits of Shorty Bon Bon, p. 43.
[3] Longer Views, p. 114.

12.7.16

Nuestro racismo polite



Y así, Alton se viene a llamar Michael. ¿Sterling o Brown? Es un error ‘bobo’ del autor. Después de todo, uno—si es blanco— los confunde, ¿no? O sea, la policía en EU ve a un hombre negro, disque lo confunde con otro, y lo arresta y/o lo golpea y/o lo mata. Because it just so happens that he fit the description.

En Puerto Rico pasa algo parecido, uno—si es blanco—interesa escribir sobre racismo en EU y confunde los nombres de las víctimas, bobamente. Después de todo, se parecen ¿no? O sea, en la manera en que murieron. Because if just so happens that they fit into a pattern.

El patrón en Puerto Rico en lo que concierne al racismo es que uno—si es blanco—comienza hablando de negrxs y termina hablando de dominicanxs. O sea, uno nunca habla de puertorriqueñxs negrxs o de las maneras en que el racismo opera en sus vidas. Una de las maneras en que opera el racismo en las vidas de puertorriqueñxs negrxs es que no son consideradxs como tales. Ni negrxs ni puertorriqueñxs. Y así.

Son errores ‘bobos’, ¿no? O sea, lo importante es que un joven autor opte por escribir sobre la violencia policial contra ‘minorías raciales y pobres’ en Puerto Rico. El hecho de que ‘minorías raciales y pobres’ somehow signifique que el problema del racismo en Puerto Rico—dentro y fuera de la policía estatal— es más un problema de xenofobia no es culpa de él. Después de todo, el autor es blanco. Y si uno es blanco, uno se confunde con eso de los nombres y las nacionalidades. Y así, Alton se viene a llamar Michael. Y todxs lxs negrxs en Puerto Rico vienen a ser dominicanxs. Because it just son happens that they fit the description, more or less.

Pero, de nuevo, lo importante es que alguien escriba sobre estos temas, supongo. Por otro lado, lo urgente e indignante es que la escritura que supone denunciar la existencia del racismo en Puerto Rico se ajuste tan bien a su patrón. Cheers.